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Materia: Sistemas de cambio
Título: Mercado cambiario
Autor: Ana Díaz / Diversos
Fecha publicación: 17/01/2002
Mercado cambiario
El
mercado cambiario implica el sistema de cambio el cual está
influenciado por la oferta y la demanda de divisas; en la presente
investigación se definirá tipo de cambio, los factores
que intervienen en la oferta y la demanda de divisas, el mercado
cambiario, las modalidades o tipos de cambio, las modificaciones
de la paridad y el control de cambio.
Consideramos
que la elaboración de la presente investigación es
bastante relevante, ya que nos permite conocer cómo funciona,
desde un punto de vista más objetivo el mercado cambiario,
el cual establece la cotización de una moneda frente a otra,
y que depende del control de cambio que exista en el país
y de las relaciones entre la oferta y la demanda.
Para
elaborar esta investigación consultamos variadas fuentes
de información y además realizamos visitas virtuales
a páginas Web en la Red Internet que tratan sobre el tema
en cuestión, lo que nos permitió realizar un profundo
análisis de la información obtenida.
Por
último, es necesario resaltar que el equipo consideró
que para un mayor entendimiento de los términos utilizados
en la investigación, la presentación de un glosario
de términos, el cual contribuye enormente a la compresión
de la terminología empleada en este tipo de operaciones económicas.
Finalmente,
queremos expresar que este trabajo de investigación contribuyó
en gran parte a nuestra formación académica, ya que
como futuros agentes de aduanas necesitamos conocer cómo
funciona el mercado cambiario, puesto que las operaciones de importación
y exportación requieren de ese mercado en virtud de que esas
operaciones se realizan entre diferentes países, los cuales
tienen monedas diferentes y necesitan de la paridad cambiaria para
realizar sus operaciones internacionales.
Sistema
de tipo de cambio
La
cotización de una moneda en términos de otra moneda
es el tipo de cambio, el cual expresa el número de unidades
de una moneda que hay que dar para obtener una unidad de otra moneda.
Factores
que intervienen en la oferta y la demanda
La
cotización o tipo de cambio se determina por la relación
entre la oferta y la demanda de divisas; alternativamente, puede
decirse que el tipo de cambio se determina por la relación
entre oferta y demanda de moneda nacional para transacciones internacionales
del país: efectivamente, la oferta de divisas tiene como
contrapartida la demanda de moneda nacional y la demanda de divisas
tiene como contrapartida la oferta de moneda nacional.
Las
variaciones de la relación oferta/demanda de divisas determinan
las fluctuaciones del tipo de cambio; sin embargo, hay un tipo de
cambio normal o de equilibrio en torno al cual se efectúan
las variaciones y que debe corresponder al equilibrio de los pagos
internacionales.
En
régimen de patrón oro el tipo normal o de equilibrio
se identifica con la paridad oro, o sea, la relación entre
los contenidos de oro de las monedas. En régimen de patrón
de cambio dicho tipo se determina por la tendencia de las cotizaciones.
En
régimen de papel moneda inconvertible ese tipo se determina
por la relación entre los poderes adquisitivos de las monedas
supuesta una estabilidad comparativa de los niveles de precios.
En régimen de Fondo Monetario Internacional el tipo de cambio
normal debe ser declarado a la Institución, en base del contenido
de oro de la moneda o, alternativamente, de la relación con
el dólar de Estados Unidos.
En
algunos casos los tipos de cambio, como cualquier precio, son administrados
por la autoridad monetaria del país respectivo. La autoridad
fija el o los tipos de cambio y se asegura, mediante el control
absoluto o determinante de la oferta de divisas, la vigencia de
tales tipos de cambio.
Para
ello, el ingreso de divisas debe estar centralizado y controlado
(en nuestro país por el Banco Central de Venezuela), aunque
la demanda puede dejarse libre; sin embargo, el tipo o tipos, que
fije la autoridad no puede diferir mucho del que se determinaría
en el mercado libre, salvo que se trate de un sistema enteramente
centralizado de economía.
Origen
de la oferta de divisas
La
oferta de divisas se origina en las transacciones activas o créditos
de la balanza de pagos, tales como: exportación de bienes
y servicios, ingresos sobre inversiones del país en el extranjero,
donaciones y remesas recibidas por residentes o importación
de capital no monetario.
El
componente más estable de la oferta es el que se origina
en la exportación de bienes y servicios
Origen
de la demanda de divisas
La
demanda de divisas se origina en las transacciones pasivas o débitos
de la balanza: importación de bienes y servicios, pagos por
rendimientos de la inversión extranjera en el país,
donaciones y remesas enviadas por residentes y exportación
de capital no monetario; el componente más estable de la
demanda es el referido a la importación de bienes y servicios.
Los
movimientos de capital son los componentes menos estables, más
dinámicos, del mercado de divisas.
El
mercado cambiario
El
mercado cambiario está constituido, desde el punto de vista
institucional moderno, por: el Banco Central -o agencia oficial
que haga sus veces- como comprador y vendedor de divisas al por
mayor cuando la oferta está total o parcialmente centralizada,
la banca comercial como vendedora de divisas al detal y compradora
de divisas cuando la oferta es libre o no está enteramente
centralizada, las casas de cambio y las bolsas de comercio.
El
Banco Central o una agencia ad hoc oficial ejerce la función
de fondo de estabilización cambiaria, cuando hay necesidad
de mantener dentro de limites prudenciales las fluctuaciones del
tipo de cambio en regímenes distintos del patrón oro
clásico. En todo caso, cuando la autoridad fija el tipo de
cambio (administrado) explícita o implícitamente funciona
el fondo de estabilización para sostener la cotización
fijada.
En
cierto modo, y dentro de ciertos limites, el Fondo Monetario Internacional
opera como un fondo mundial de estabilización cambiaria con
respecto a sus países miembros.
Modalidades
de tipos de cambio
Entre
las modalidades de tipo de cambio se encuentran:
Tipos
de cambio rígidos y flexibles
Tipos de cambio fijos y variables
Tipos de cambio únicos y múltiples
Cambio
rígido
El
tipo de cambio rígido es aquel cuyas fluctuaciones están
contenidas dentro de un margen determinado. Este es el caso de patrón
oro, en que los tipos de cambio pueden oscilar entre los llamados
puntos o límites de exportación e importación
de oro, por arriba o por debajo de la paridad. Si los tipos de cambio
excedieran de dichos límites ocurrirían movimientos
de oro que harían volver las cotizaciones al margen determinado.
Su
funcionamiento exige la posibilidad concreta de dichos movimientos
de oro y se asegura, además, mediante un mecanismo operativo
de movimientos de capital a corto plazo, ligados a una relación
entre los tipos de cambio y las tasas monetarias de interés.
Cambio
flexible
El
tipo de cambio flexible es aquel cuyas fluctuaciones no tienen límites
precisamente determinados, lo que no significa que tales fluctuaciones
sean ilimitadas o infinitas. Este es el caso del patrón de
cambio puro y del papel moneda inconvertible.
Son
los propios mecanismos del mercado cambiario y, en general, la dinámica
de las transacciones internacionales del país, los que, bajo
la condición esencial de la flexibilidad, permiten una relativa
estabilidad de los cambios, dadas las elasticidades de oferta y
demanda de los diversos componentes de la balanza de pagos.
Camnbio
fijo
Es
aquel determinado administrativamente por la autoridad monetaria
como el Banco Central o el Ministerio de Hacienda y puede combinarse
tanto con demanda libre y oferta parcialmente libre, como con restricciones
cambiarias y control de cambios.
Dado
el virtual quebrantamiento del patrón oro en nuestros días,
la alternativa de la flotación de los cambios es la fijación
por la autoridad. La variabilidad de los tipos de cambios puede
interpretarse en sentido restringido (como en el caso del patrón
oro) o en sentido amplio (como en régimen de patrón
de cambio y de papel moneda inconvertible).
Cambio
único
El
tipo de cambio único, como su nombre lo indica, es aquel
que rige para todas las operaciones cambiarias, cualquiera que sea
su naturaleza o magnitud. Se tolera cierta diferencia entre los
tipos de compra y de venta de la divisa como margen operativo para
los cambistas en cuanto a sus gastos de administración y
operación y beneficio normal.
El
ideal del FMI es el sistema de cambios únicos, que no admite
discriminación en cuanto a las fuentes de origen de las divisas
ni en cuanto a las aplicaciones de las mismas en los pagos internacionales.
De modo distinto, los tipos de cambio múltiples o diferenciales
permiten la discriminación entre vendedores y entre compradores
de divisas, de acuerdo con los objetivos de la política monetaria,
fiscal o económica en general.
Mediante
este sistema puede favorecerse determinadas exportaciones (con tipos
de cambio de preferencia que proporcionen más moneda nacional
por unidad de moneda extranjera a los respectivos exportadores),
determinadas entradas de capital, o restringirse determinadas importaciones
o salidas de capital y otras transacciones internacionales.
Es
un sistema frecuentemente utilizado por los países no desarrollados
como un instrumento auxiliar de la política de crecimiento
económico.
Modificaciones
de la paridad
Los
desequilibrios persistentes, o fundamentales, de la balanza de pagos
exigen, por lo general, modificaciones de la paridad monetaria,
o valor de cambio externo de la moneda, para inducir ajustes en
los diversos componentes de la balanza y en la actividad económica
nacional que faciliten la recuperación del equilibrio.
La
paridad puede ser modificada en el sentido del alza (revaluación)
o de la baja (devaluación), según se trate de un desequilibrio
por superávit o de uno por déficit. El caso más
frecuente es el de revaluación.
Los
países evitan en lo posible la revaluación, porque
ocasiona desventajas comerciales, ya que afecta el poder de competencia
de las exportaciones y favorece las importaciones, así como
las salidas de capital.
Si
el mercado internacional de los productos exportables es bastante
competitivo, el país que revalúa no puede aumentar
los precios de sus exportaciones para compensar los efectos de la
revaluación y los exportadores recibirán menores ingresos
en moneda nacional, aunque, por otra parte, se podrán adquirir
más bienes y servicios extranjeros por la misma cantidad
de moneda nacional que antes de la revaluación (y sujeto
a que los precios internacionales de la importación no suban).
Desde
luego, estos deben ser los efectos perseguidos, para el ajuste de
la balanza de pagos en caso de superávit: reducción
de la exportación, o menor ritmo de aumento, y aumento de
la importación.
La
devaluación permite que los exportadores reciban mayores
ingresos en moneda nacional, sin alteración de los precios
internacionales de sus productos, o aun con una baja de proporción
menor que la de devaluación; en este último caso podrá
lograrse, si la demanda externa es algo elástica, un incremento
de la exportación, que es una meta perseguida para el reequilibrio
de la balanza de pagos; por otra parte, los importadores tendrán
que desembolsar mayor cantidad de moneda nacional para adquirir
determinado volumen de importaciones y, dada la elasticidad de la
demanda de éstas, podrá ocurrir una disminución
de las mismas, que es otra de las metas de ajuste que se persigue
con la medida.
La
producción nacional, si disfruta de una oferta elástica
en relación con cierta capacidad productiva ociosa o recursos
disponibles y utilizables en corto plazo, podrá beneficiarse
con la situación creada y de este modo la economía
interna puede superar dentro de algún tiempo los efectos
depresivos del desequilibrio pasivo de la balanza de pagos. Los
ingresos de capital, además, resultan beneficiados por la
devaluación.
Control
de cambios
El
control de cambios es una intervención oficial del mercado
de divisas, de tal manera que los mecanismos normales de oferta
y demanda quedan total o parcialmente fuera de operación
y en su lugar se aplica una reglamentación administrativa
sobre compra y venta de divisas, que implica generalmente un conjunto
de restricciones cuantitativas y/o cualitativas de la entrada y
salida de cambio extranjero.
Frecuentemente,
el control de cambios va acompañado de medidas que inciden
sobre las transacciones mismas que dan origen a la oferta o la demanda
de divisas.
Para
algunos autores es control de cambios cualquier intervención
oficial en el comercio de divisas o en su disposición: así,
por ejemplo, la fijación de un tipo de cambio por la autoridad,
aunque se deje libre la demanda; pero centralizando la oferta en
totalidad o en parte decisiva, puede interpretarse como una forma
de control y en efecto lo es; pero los mecanismos del mercado siguen
operando en lo sustancial.
Si
la autoridad no centraliza una porción sustancial de la oferta
le es difícil sostener un determinado tipo de cambio (la
alternativa puede ser un fondo de estabilización suficiente),
ya que se efectuarían operaciones a diferentes tipos de acuerdo
con las situaciones del mercado.
Otros
autores sostienen que el control de cambios existe cuando se reglamenta,
restringe y fiscaliza el uso o aplicación de las divisas
compradas por los particulares.
El
control de cambios se establece, por lo general, cuando hay dificultades
graves de balanza de pagos, a consecuencia de las cuales las divisas
disponibles son insuficientes para atender las necesidades ordinarias
de la economía.
Diversas
modalidades de control pueden implantarse, de acuerdo con las características
del mercado, la índole del problema y la gravedad del mismo.
El
control de cambios absoluto, o sea, la reglamentación total
de la oferta y la demanda de divisas, es prácticamente imposible
de implementar, por las inevitables y múltiples evasiones
y filtraciones que tienen lugar cuando la economía no es
enteramente centralizada.
El
control parcial o de mercados paralelos ha sido practicado en diferentes
países y oportunidades: consiste en un control parcial, determinante,
de la oferta de divisas, a precios determinados, con cuyas divisas
se atienden necesidades esenciales de la economía, y un mercado
marginal es permitido en el cual se compran y venden cantidades
de divisas procedentes de operaciones que se dejan libres y se determinan
precios de mercado; este mercado paralelo o marginal se autoriza
para impedir el funcionamiento del estraperlo o mercado negro.
Otra
modalidad de control es el régimen de cambios múltiples,
en que para cada grupo de operaciones, de oferta o demanda, se fija
un tipo de cambio: tipos preferenciales, más favorables,
para determinadas exportaciones y entradas de capital y para determinadas
importaciones y salidas de capital; y tipos no preferenciales, para
las restantes operaciones. Este sistema se ha aplicado y se aplica
aun no sólo en función de objetivos cambiarios o de
balanza de pagos, sino como instrumento de la política económica
en general.
Otro
control parcial es la venta de divisas al mejor postor para determinadas
operaciones (régimen de licitaciones).
Conclusiones
Existen
diversas formas en que los países controlan y establecen
los tipos de cambio. En los sistemas de tipos de cambio fluctuantes,
el precio de cada moneda lo establecen los mercados. Cuanto mayor
sea la demanda de una moneda, mayor será su precio (su tipo
de cambio). Algunas veces, el banco central puede intervenir en
los mercados para lograr un tipo de cambio favorable. Esta intervención
se conoce como fluctuación dirigida.
Cuando
el tipo de cambio es fijo, la moneda tiene un valor medio que podrá
aumentar (revaluarse) o disminuir (devaluarse) cuando las autoridades
monetarias lo consideren necesario. Los sistemas de tipos de cambio
fijos suelen fijarse en relación a una moneda: en el sistema
de Bretton Woods el dólar estadounidense; en África
occidental el franco francés, a los DEGs del FMI o a una
cesta de monedas.
En
Latinoamérica numerosos países fijan su moneda con
respecto al dólar, mantienen paridades fijas o deslizantes
y por tanto forman parte del denominado "bloque del dólar".
Los bancos centrales tienen que mantener fijo el tipo de cambio
entre unas bandas de fluctuación de más – menos 2,25%
para la mayoría
Finalmente,
es necesario señalar, dada la investigación presentada,
que para el 12-02-99 el tipo de cambio en nuestro país, se
encuentra en Bs. 577 para la compra del dólar y Bs. 578 para
la venta, esto según información recabada de la página
Web del Banco Central de Venezuela.
Glosario
AD
HOC: A propósito especial para aquello de que se trata.
CAMBIARIA:
Relativo al negocio del cambio o a la letra de cambio.
CAMBIO
DE DIVISAS: Servicio bancario consistente en la compra de billetes,
cheques y otros documentos extendidos en moneda extranjera mediante
conversión a moneda nacional, o viceversa.
CAMBIO
DE MONEDA: Servicio bancario que consiste en el intercambio de billetes
y monedas extranjeras por su equivalente en moneda nacional o a
la inversa.
CAMBIO
LIBRE: El que resulta de la libre oferta y demanda.
CAMBIO
OFICIAL: El que se fija en forma impositiva por la autoridad monetaria.
CONTROL
DE CAMBIO: Situación que ocurre cuando un gobierno regula
las transacciones cambiarias, estableciendo un cierto tipo de cambio
con el fin de controlar las entradas o salidas excesivas de capital
en el país.
COTIZACIÓN:
Asignar el precio [de un valor en la bolsa, de un artículo
en el mercado]. Imponer o fijar una cuota o escote, repartir un
pago. Poner precio, valorar, estimar.
DIVISA:
moneda extranjera referida a la unidad del país de que se
trata.
DEFICIT:
Saldo que se produce cuando los pagos superan los ingresos. Se habla
de déficit cuando al acabar un ejercicio se hace balance
y el resultado es negativo.
DEVALUACIÓN:
modificación del tipo de cambio oficial que reduce el valor
de la moneda nacional en relación con las monedas extranjeras
y con su patrón metálico.
DEMANDA:
Cantidad de un bien o servicio que están dispuestos los agentes
económicos a retirar del mercado, en un período concreto
y para unas circunstancias en el mercado dadas.
ESTRAPERLO:
comercio ilegal de artículos intervenidos por el Estado.
INVERSIÓN:
acción de emplear capital en negocios productivos.
MERCADO
DE CAMBIO: Consiste en el mercado de compra y venta de las divisas
de los demás países con respecto a la divisa del país
local.
MERCADO
DE DIVISAS: Es aquel que permite que la banca pueda comprar y vender
billetes y monedas extranjeras (divisas), tanto para cubrir las
operaciones comerciales como para fines especulativos de financiación,
inversiones internacionales y de garantía.
OFERTA:
precio que se paga por una cosa que se subasta o vende.
PARIDAD:
Comparación de una cosa con otra por ejemplo o símil.
Igualdad o gran semejanza de las cosas entre sí.
REVALUACIÓN:
aumentar el valor de una moneda de un país respecto a los
de los otros.
SUPERÀVIT:
en el comercio, exceso del haber o caudal sobre el debe u obligaciones
de la caja. En la administración pública, exceso de
los ingresos sobre los gastos.
VARIACIÓN:
cambio de valor de una magnitud o de una cantidad.
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Bibliografía
Banco
Central de Venezuela (1999) www.bcv.org.ve
Bolsa de Valores de Caracas (1999) www.caracasstock.com
Consultor Combi Visual. (1997). Grupo Editorial Barber, C.A. España.
González, Antonio y Domingo Maza Zavala (1986). Tratado Moderno
de Economía General. Segunda Edición. Editorial South
– Western Publishing Co. USA.
Microsoft Corporation INC. (1999) Enciclopedia Microsoft Encarta
99. España.
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Ana Díaz
Wilmeida Ochoteco
Alí Crespo
Fracisco Galindo
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Mención: Administración de Aduanas
Enviado por Diolinda Ferreira
diolinda@cantv.net
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