Dedico estos ensayos al personal docente de la Escuela de Defensa Nacional. de la Escuela Nacional de Inteligencia y a la planta de profesionales de la Comisión Nacional de Comunicaciones -CNC- de la Republica Argentina.
APUNTES "NECESARIAMENTE TÉCNICOS", PARA ABOGADOS, MAGISTRADOS Y FISCALES QUE SE ESPECIALIZAN EN TEMAS DE RADIO COMUNICACIONES Y, SIN LOS CUALES NO SE LLEGAN A COMPRENDER MUCHOS FENÓMENOS, COMO LA INTERMODULACION, EL NIVEL RUIDO O LA NATURALEZA Y, FUNDAMENTALMENTE, LAS ACCIONES U OMISIONES DE LAS PERSONAS, Y QUE TIENEN RELACION CON TEMAS VITALES DEL TRAFICO JURÍDICO COMERCIAL, LA SEGURIDAD Y LA DEFENSA EN TODO EL MUNDO.
TELECOMUNICACIONES DEFENSA Y SEGURIDAD SON UN TRÍPODE INSEPARABLE QUE TIENEN ADEMÁS, UN COMUN DENOMINADOR, LA INTELIGENCIA ESTRATEGICA. TAN AUSENTE HOY EN NUESTRA PATRIA COMO DISCIPLINA PARA IDENTIFICAR CONFLICTOS Y OPORTUNIDADES PARA BIEN DE NUESTRA NACIÓN.
Frecuencia: es el término empleado en física para indicar el número de veces que se repite en un segundo cualquier fenómeno periódico.
Las frecuencias de los objetos oscilantes abarcan una amplísima gama de valores. Las veloces oscilaciones electromagnéticas de los rayos gamma pueden tener frecuencias de 1020 o más. En casi todas las formas de vibración mecánica existe una relación entre la frecuencia y las dimensiones físicas del objeto que vibra.
En todas las clases de movimiento ondulatorio, la frecuencia de la onda suele darse indicando el número de crestas de onda que pasan por un punto determinado cada segundo. La velocidad de la onda y su frecuencia y longitud de onda están relacionadas entre sí. La longitud de onda (la distancia entre dos crestas consecutivas) es inversamente proporcional a la frecuencia y directamente proporcional a la velocidad. En términos matemáticos, esta relación se expresa por la ecuación v = ? f, donde v es la velocidad, f es la frecuencia y ? (la letra griega lambda) es la longitud de onda. A partir de esta ecuación puede hallarse cualquiera de las tres cantidades si se conocen las otras dos.
La frecuencia se expresa en hercios (Hz); una frecuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo u oscilación por segundo. Las unidades como kilohercios (kHz) -miles de ciclos por segundo-, megahercios (MHz) -millones de ciclos por segundo- y gigahercios (GHz) -miles de millones de ciclos por segundo- se usan para describir fenómenos de alta frecuencia como lo son ondas de radio. Estas ondas y otros tipos de radiación electromagnética pueden caracterizarse por sus longitudes de onda o por sus frecuencias. Las ondas electromagnéticas de frecuencias extremadameuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo u oscilación por segundo. Las unidades como kilohercios (kHz) -miles de ciclos por segundo-, megahercios (MHz) -millones de ciclos por segundo- y gigahercios (GHz) -miles de millones de ciclos por segundo- se usan para describir fenómenos de alta frecuencia como lo son ondasuuenciuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo uuencia de 1 Hz signuencia de 1 Hz significa que existe 1 ciclo u oscilación por segundo.
Las unidades como kilohercios (kHz) -miles de ciclos por segundo-, megahercios (MHz) -millones de ciclos por segundo- y gigahercios (GHz) -miles UHF: acrónimo en inglés de Ultra High Frequency, frecuencia de radio de onda corta comprendida entre 300 megahercios (MHz) y 3.000 MHz. Esta frecuencia se utiliza para modulación de frecuencia FM y de radioaficionados así como para transmisión de televisión.
CB, banda ciudadana: son los canales utilizados para comunicaciones bidireccionales de corto alcance, tanto profesionales como personales. La CB Banda Ciudadana, o CB Radio como se la conoce popularmente, nació en Estados Unidos en 1947 con la concesión de licencias al público en general en la banda UHF (frecuencia ultraalta) de los 460-470 MHz. Se utilizó principalmente en coches, camiones, domicilios particulares, empresas y fábricas que no disponían de teléfono inalámbrico. A principios de los años 80 operaban en Estados Unidos más de 20 millones de equipos CB con 40 canales; esta tendencia se reprodujo pocos años más tarde en Europa y otras zonas del mundo. La moda de los CB comenzó a declinar a mediados de los años 80.
Los transmisores CB más modernos utilizan un circuito de síntesis digital con dos cristales que generan las 80 frecuencias básicas de un sistema de 40 canales, con tecnología de chips de silicio en circuitos integrados.
Los transmisores de banda ciudadana, que tienen su potencia de entrada limitada a 5 vatios y la de salida a 4 vatios, tienen un alcance máximo de unos 24 km.
Telecomunicación: Toda transmisión, emisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes, sonidos o informaciones de cualquier naturaleza por hilo, radioelectricidad, medios ópticos u otros sistemas electromagnéticos.
Ondas radioeléctricas u ondas hertzianas: Ondas electromagnéticas, cuya frecuencia se fija convencionalmente por debajo de 3.000 GHz, que se propagan por el espacio sin guía artificial.
Radiocomunicación: Toda telecomunicación transmitida por medio de ondas radioeléctricas.
Interferencia: Efecto de una energía no deseada debida a una o varias emisiones, radiaciones, inducciones o sus combinaciones sobre la recepción en un sistema de radiocomunicación, que se manifiesta como degradación de la calidad, falseamiento o pérdida de la información que se podría obtener en ausencia de esta energía no deseada.
Interferencia perjudicial: Interferencia que compromete el funcionamiento de un servicio de radionavegación o de otros servicios de seguridad o que degrada gravemente, interrumpe repetidamente o impide el funcionamiento de un servicio de radiocomunicaciones legalmente establecido.
Servicio de aficionados: Servicio de radiocomunicación que tiene por objeto la instrucción individual, la intercomunicación y los estudios técnicos, efectuados por radioaficionados, esto es, por personas debidamente autorizadas de conformidad con el presente Reglamento, que se interesan por la radiotecnia con carácter exclusivamente personal y sin fines de lucro.
Estación radioeléctrica: Uno o más transmisores o receptores, o una combinación de transmisores y varios receptores, incluyendo las instalaciones accesorias, necesarias para asegurar un servicio de radiocomunicación o el servicio de radioastronomía en un lugar determinado.
Estación de aficionado: Estación radioeléctrica del servicio de aficionados.
Estación fija de aficionado: Toda estación de aficionado utilizada con carácter permanente en una ubicación determinada.
Estación móvil de aficionado: Toda estación de aficionado destinada a ser utilizada en movimiento o mientras esté detenida en puntos no determinados.
Estación transportable de aficionado: Toda estación fija de aficionado, cuya utilización se realiza con carácter temporal en ubicación distinta de la habitual, con prohibición de utilizarla durante su traslado.
Estación portátil: Estación móvil de aficionado que posee antena y fuente de energía incorporadas al propio equipo.
Asociación de Radioaficionados reconocida: Toda asociación legalmente constituida y reconocida como tal por la Secretaría General de Comunicaciones, por figurar en sus Estatutos como finalidades especificas las propias del servicio de aficionados.
Estación colectiva de aficionado: Toda estación de aficionado cuya titularidad corresponde a una asociación de radioaficionados reconocida.
Estación repetidora: Toda estación colectiva fija de aficionado, cuyo funcionamiento se basa en la retransmisión automática de las emisiones de aficionado recibidas en la estación y cuyo objeto es ampliar el alcance de las comunicaciones.
Radiobaliza: Estación colectiva fija de aficionado destinada a realizar estudios de propagación, y cuyo funcionamiento se basa en la emisión automática de señales de identificación.
CARACTERISTICAS DE LAS ESTACIONES DE RADIO
1.1. Anchura de banda necesaria: Para una clase de emisión dada, anchura de la banda de frecuencias estrictamente suficiente para asegurar la transmisión de la información a la velocidad y con la calidad requeridas en condiciones especificas.
1.2. Anchura de banda ocupada: Anchura de la banda de frecuencias tal que, por debajo de su frecuencia límite superior, se emitan potencias medias iguales cada una a un 0,5 por 100 de la potencia media total de una emisión dada.
1.3. Frecuencias características: Frecuencia que puede identificarse y medirse fácilmente en una emisión determinada. Una frecuencia portadora puede designarse, por ejemplo, como una frecuencia característica.
1.4. Potencia de un transmisor radioeléctrico: Siempre que se haga referencia a la potencia de un transmisor radioeléctrico, ésta se expresará, según la clase de emisión, en una de las formas siguientes, utilizando para ello los símbolos convencionales que se indican:
Potencia en la cresta de la envolvente (PX o pX).
Potencia media (PY o pY).
Potencia de la portadora (PZ o pZ).
Las relaciones entre la potencia en la cresta de la envolvente, la potencia media y la potencia de la portadora, para las distintas clases de emisión, en condiciones normales de funcionamiento y en ausencia de modulación, se indican en las Recomendaciones del CCIR.
En las fórmulas, el símbolo p indica la potencia en vatios y el símbolo P la potencia en decibelios relativa a un nivel de referencia.
1.4.1. Potencia en la cresta de la envolvente: La media de la potencia suministrada a la línea de alimentación de la antena por un transmisor en condiciones normales de funcionamiento, durante un ciclo de radiofrecuencia, tomado en la cresta más elevada de la envolvente de modulación.
1.4.2. Potencia media: La media de la potencia suministrada a la línea de alimentación de la antena por un transmisor en condiciones normales de funcionamiento, evaluada durante un intervalo de tiempo suficientemente largo comparado con el período correspondiente a la frecuencia más baja que existe realmente como componente en la modulación.
1.4.3. Potencia de la portadora: La media de la potencia suministrada a la línea de alimentación de la antena por un transmisor durante un ciclo de radiofrecuencia en ausencia de modulación.
1.4.4. Ganancia de una antena: Relación, generalmente expresada en decibelios, que debe existir entre la potencia necesaria a la entrada de una antena de referencia sin pérdidas y la potencia suministrada a la entrada de la antena en cuestión, para que ambas antenas produzcan, en una dirección dada, la misma intensidad de campo, o la misma densidad de flujo de potencia, a la misma distancia. Salvo que se indique lo contrario, la ganancia se refiere a la dirección de máxima radiación de la antena.
Eventualmente puede tomarse en consideración la ganancia para una polarización especificada.
Según la antena de referencia elegida, se distingue entre:
a) La ganancia isótropa o absoluta (Gi), si la antena de referencia es una antena isótropa aislada en el espacio.
b) La ganancia con relación a un dipolo de media onda (Gd), si la antena de referencia es un dipolo de media onda aislado en el espacio y cuyo plano ecuatorial contiene la dirección dada.
c) La ganancia con relación a una antena vertical corta (Gv), si la antena de referencia es un conductor rectilíneo mucho más corto que un cuarto de longitud de onda y perpendicular a la superficie de un plano perfectamente conductor que contiene la dirección dada.
1.4.5. Potencia isótropa radiada equivalente (p.i.r.e.): Producto de la potencia suministrada a la antena por su ganancia con relación a una antena isótropa en una dirección dada (ganancia isótropa o absoluta).
1.4.6. Potencia radiada aparente (p.r.a.): Producto de la potencia suministrada a la antena por su ganancia con relación a un dipolo de media onda en una dirección dada.
1.4.7. Medición de potencia: La medición de la potencia de emisión de un equipo de aficionado se realizará, siempre que ello sea posible, con relación a la potencia de la portadora. En las clases de emisión en las que la portadora está suprimida o reducida más de 6 dB, la medición se realizará con relación a la potencia en la cresta de la envolvente.
1.5. Emisión fuera de banda: Emisión en una o varias frecuencias situadas inmediatamente fuera de la anchura de banda necesaria, resultante del proceso de modulación, excluyendo las emisiones no esenciales.
1.6. Emisión no esencial: Emisión en una o varias frecuencias situadas fuera de la anchura de banda necesaria, cuyo nivel puede reducirse sin influir en la transmisión de la información correspondiente. Las emisiones armónicas, las emisiones parásitas, los productos de intermodulación y los productos de la conversión de frecuencias están comprendidos en las emisiones no esenciales, pero están excluidas las emisiones fuera de banda.
Nomenclatura de las bandas de frecuencias y de las longitudes de onda empleadas en las radiocomunicaciones.
4 VLF 3 a 30 KHz Ondas miriamétricas B.mam
5 LF 30 a 300 KHz Ondas kilométricas B.km
6 MF 300 a 3.000 KHz Ondas hectométricas B.hm
7 HF 3 a 30 MHz Ondas decamétricas B.dam
8 VHF 30 a 300 MHz Ondas métricas B.m
9 UHF 300 a 3.000 MHz Ondas decimétricas B.dm
10 SHF 3 a 30 GHz Ondas centimétricas B.cm
11 EHF 30 a 300 GHz Ondas milimétricas B.mm
12 --- 300 a 3.000 GHz Ondas decilimétricas ---
Nota 1: La "banda N" (N = número de la banda) se extiende de 0,3 x 10N Hz a 3 x 10N Hz.
Nota 2: Prefijos K = kilo (103), M = mega (106), G = giga (109).
Toda estación de radioaficionado dispone de un distintivo o indicativo de llamada con el que se identifica. Los prefijos de estos indicativos han sido atribuidos a nivel mundial por la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Por ejemplo, los indicativos de llamada cuyas primeras letras son AA, AL, K, N o W pertenecen a Estados Unidos de América. Uno de los indicativos de llamada más conocidos en el mundo entero es W1AW que pertenece e identifica a la estación de la American Radio Relay League, la asociación norteamericana de radioaficionados y que se erigió en memoria del fundador de esta asociación, Hiram Percy Maxim.
Los radioaficionados viven tan identificados con el indicativo de llamada de su estación propia que casi siempre persona e indicativos van íntimamente ligados en la mente de los amigos colegas.
El rey Hussein de Jordania es un radioaficionado al que se le conoce sencillamente por JYI entre todos sus amigos del éter. Otro tanto ocurre con el rey de España, Juan Carlos, EA0JC; con el ex presidente de la república de Italia, Francesco Cossiga, cuyo indicativo de llamada es I0FCG. Y al igual que coexisten reyes, políticos prominentes y artistas famosos en las filas de la radioafición, éstas se nutren en su mayoría de personas de todos los niveles sociales, de todas las edades, desde adolescentes hasta «mayores» que sobrepasaron los ochenta años y que disfrutan con la radio. Y muchos minusválidos cuya única fuente de diversión es la radio.
La electrónica, aparece rodeada de cierto halo de misterio para la mayoría de la gente, a pesar de que tiene un papel primordial en la vida cotidiana. Un lego en la materia experimenta confusión ante palabras tales como voltio, ohmio o amperio. Pero una vez que alguien explica con un lenguaje llano los conceptos fundamentales, dichos vocablos pierden todo su ocultismo y ya no inspiran temor alguno.
La radioafición constituye un mundo fascinante en constante evolución. El impacto tecnológico de las últimas décadas ha inducido en él de una forma particularísima. Si bien el concepto de radioaficionado es básicamente el mismo, es decir, siguen efectuándose comunicaciones por medio de las ondas hertzianas, muchas otras circunstancias han variado. Los receptores y emisores han pasado a formar unidades denominadas transceptores, y su tamaño, gracias a la integración, se ha reducido considerablemente. El radioaficionado ha introducido la comunicación por imagen y, con la aparición del compùtador personal, la información codificada.
Se han conquistado frecuencias mucho más altas que la onda corta, llegándose a transmitir en microondas. Se utilizan satélites artificiales e incluso la Luna como repetidor pasivo para enlazar dos radioaficionados distantes hasta 17.000 kilómetros.
Los radioaficionados pertenecen a todo estamento social y cultural. Muchos proceden de la banda ciudadana, cuyas limitaciones de potencia y alcance no satisfacen sus aspiraciones de comunicación. Otros provienen de la escucha de la onda corta o afición denominada diexismo, que consiste en escuchar estaciones de radiodifusión de todo el mundo. Algunos se hacen radioaficionados tan pronto tienen edad para presentarse a exámenes de obtención de licencia, edad que en Argentina es de 18 y por ejemplo en España es de 15 años. Otros se examinan a los 65 años, con motivo de su retiro laboral y para ocupar el tiempo en algo interesante.
Sólo se puede comprender lo que es la radioafición en la actualidad, estudiando como nació y evolucionó a lo largo de algo más de un siglo.
He aquí una pequeña reseña histórica de los procesos que nos fueron llevando a la radio actual:
* Michael Faraday, trabajando como ayudante de sir Humphry Davy realizó investigaciones en los campos de la electricidad y el magnetismo. En 1821 trazó el campo magnético alrededor de un conductor por el que circula una corriente eléctrica (la existencia del campo magnético había sido observada por vez primera por el físico danés Hans Christian Oersted en 1819). En 1831 Faraday descubrió la inducción electromagnética, y el mismo año demostró la inducción de una corriente eléctrica por otra. Durante este mismo periodo de trabajo, investigó los fenómenos de la electrólisis y descubrió dos leyes fundamentales.
Al experimentar con el magnetismo, Faraday realizó dos descubrimientos de gran importancia. Uno fue la existencia del diamagnetismo y el otro fue comprobar que un campo magnético tiene fuerza para girar el plano de luz polarizada que pasa a través de ciertos tipos de cristal.
Además de muchos artículos para publicaciones especializadas, Faraday escribió Manipulación química (1827), Investigaciones experimentales en electricidad (1844-1855) e Investigaciones experimentales en física y química (1859).
* En 1964 James Clerk Maxwell presentaba su teoría de (Electricidad y Magnetismo) a la Real Sociedad de Londres. Maxwell amplió la investigación que Michael Faraday había dirigido en los campos electromagnéticos, demostrando la relación matemática entre los campos eléctricos y magnéticos. Esta teoría, obtenida por cálculo matemático puro, predecía la posibilidad de crear ondas electromagnéticas y su propagación en el espacio.
Maxell También mostró que la luz está compuesta de ondas electromagnéticas. Su obra más importante es el Treatise on Electricity and Magnetism (Tratado sobre electricidad y magnetismo, 1873), en donde, por primera vez, publicó su conjunto de cuatro ecuaciones diferenciales en las que describe la naturaleza de los campos electromagnéticos en términos de espacio y tiempo. Maxwell nació en Edimburgo y estudió en las universidades de Edimburgo y Cambridge. Fue profesor de física en la Universidad de Aberdeen desde 1856 hasta 1860. En 1871 fue el profesor más destacado de física experimental en Cambridge, donde supervisó la construcción del Laboratorio Cavendish.
* El alemán Heinrich Hertz realizó la primera transmisión sin hilos, en 1887, demostrando que la electricidad puede transmitirse en forma de ondas electromagnéticas, las cuales se propagan a la velocidad de la luz y tienen además muchas de sus propiedades. En su honor se denominarían ondas hertzianas a lo descrito.
Estas primeras transmisiones estaban constituidas por simples impulsos, obtenidos mediante poderosas descargas eléctricas de corriente almacenadas en condensadores o botellas de Leyden. Una espira de alambre conductor, situada a pocos metros de la descarga, producía una descarga menor entre sus extremos abiertos. Este fenómeno comenzó a mostrar la resonancia eléctrica, que fue estudiada por Marconi, el cual en Bolonia (Italia) en 1896 y con sólo 20 años de edad conseguía sus primeros comunicados prácticos. En 1898 su transmisión cruzaría el canal de la Mancha con 130 kilómetros.
La longitud de onda utilizada estaba situada por encima de 200 metros, lo que obligaba a utilizar antenas de colosales dimensiones. El receptor basaba su funcionamiento en el denominado cohesor. Brandley y Lodge fueron dos de sus principales perfeccionadores. En esencia, el cohesor estaba constituido por un tubo de vidrio, lleno de limaduras de hierro, el cual en presencia de una señal de alta frecuencia, procedente de la antena, se volvía conductor y permitía el paso de una corriente que accionaba un timbre. Cuando desaparecía la corriente el cohesor seguía conduciendo, por lo que debía dársele un golpe para que se desactivara. Estos detalles dan una idea de las dificultades con que se encontraban los investigadores de aquel entonces.
El sistema de descargas eléctricas sólo permitió la transmisión del código morse, pero resultó muy útil para enlaces entre barcos y tierra y enlaces intercontinentales.
Las enormes tensiones eléctricas que originaba el arco transmisor de la señal no estaban al alcance de los primeros experimentadores o radioaficionados, que debían conformarse con cubrir pequeñísimas distancias mediante sus descargas producidas por carretes de Rumkorf, máquinas electrostáticas de Wimshurts o Ramsden.
La primera guerra mundial puede considerarse el punto de partida de los radioaficionados. La puesta a punto de los diodos y triodos de vacío o válvulas termoiónicas dio el paso definitivo.
Con tensiones de sólo unas centenas de voltios era posible obtener una señal de transmisión continua o sostenida, lo que anuló rápidamente los transmisores de chispas. Pero es más, la señal continua fue fácilmente modulada por micrófonos de carbón, del tipo que aún se utiliza comúnmente en los teléfonos hoy día, y permitió la transmisión de voz. En 1913 se constituyó la Radio Society of Great Bretain (RSGB) y en 1914 la American Radio Relay League (ARRL), sociedades que agrupaban a los experimentadores de cada país. Se hizo preciso crear una reglamentación, establecer códigos, abreviaturas y normas prácticas de utilización.
En cada país los aficionados se agrupaban e intercambiaban experiencias.
Se pudo constatar que el alcance aumentaba al bajar la longitud de onda.
De la onda larga de 1000 metros utilizada en los transmisores de chispa (spark) se pasó a los 200, luego a los 100, y cada vez los alcances iban mejorando. Para bajar la longitud de onda o lo que es lo mismo, para subir en frecuencia, las capacidades internas de las válvulas debían disminuir para mejorar los circuitos osciladores y amplificadores. Es aquí donde se funden los investigadores y los radioaficionados. Puede decirse que no había más diferencia entre ambos que el grado de dedicación. Además la mayoría de investigadores eran radioaficionados.
Las ondas de radio se empezaron a utilizar para estaciones de radiodifusión, ayuda a la navegación marítima, tráfico de mensajes, telegramas, etc., por lo que se creó la Unión Internacional de Comunicaciones (UIT) con sede en Ginebra, participan en ella más de 140 países, dispone de un registro internacional de frecuencias al objeto de adjudicar y repartir las mismas, y es un órgano consultivo para asuntos sobre Radiocomunicaciones, Telefonía y Telegrafía.
Al objeto de coordinar los intereses de las diversas asociaciones de radioaficionados a escala mundial, se creó en 1925 la International Amateur Radio Unión (IARU), con sede también en Ginebra.
En el desarrollo tecnológico y en la organización básica de los radioaficionados tuvieron parte activa los que entonces fueron verdaderos pioneros, teniendo que luchar con falta de materiales, muy pobres conocimientos e ímprobas horas de labor para conseguir resultados muy mediocres sin desanimarse. La construcción del equipo y la antena, tenía entonces un carácter especial vinculado a la misma esencia del radioaficionado.
Gracias a la fabricación seriada de las grandes cadenas americanas, y sobre todo japonesas, es fácil adquirir hoy día equipos muy elaborados y el radioaficionado puede perder de vista las técnicas constructivas y experimentales que permitieron antaño darle su razón de ser.
La primera modalidad de emisión de la palabra fue la amplitud modulada (AM), y hasta 1965 no empezó a sustituirse por la banda lateral única, que permitía mejores alcances y menos espacio ocupado en las bandas. Se utiliza la onda corta hasta los 10 metros, logrando, en 1950, utilizar los 2 metros para comunicaciones locales. En esta frecuencia se utiliza la amplitud modulada, pero es sustituida por la frecuencia modulada por su mejor calidad y por disponer de espacio suficiente. El uso de repetidores instalados en montes altos amplía la cobertura de los equipos de 2 metros.
Se logran con pequeños (walkie-talkies) coberturas de 300 kilómetros. Las válvulas evolucionan y reducen su tamaño. En 1960 se dispone de (nuvistores), válvulas cuya altura no supera los 13 mm, que compiten con los incipientes transistores que sólo oscilan y amplifican a frecuencias bajas. Con la aparición del transistor de silicio y el circuito impreso las técnicas constructivas dan un salto de gigante. Muchos radioaficionados no pueden construirse sus equipos, pero se especializan en nuevas modalidades que van apareciendo: es posible ya la emisión de la imagen del radioaficionado a grandes distancias, de mensajes escritos, de comunicaciones por satélites.
A lo largo de la historia de la radioafición aparecen miles de casos de colaboración altruista de los radioaficionados en comunicados de emergencias en desastres como naufragios, terremotos, incendios, búsqueda de medicamentos, etc.
La evolución de la radioafición y el desarrollo tecnológico han hecho que los equipos de la estación del radioaficionado sean algo complejos. Muchos radioaficionados no sólo disfrutan efectuando comunicados, sino que se especializan en alguna faceta del campo de la radioafición. el llegar a entender, construir y diseñar una antena, es trabajo que puede ocupar toda una vida de experimentación.
Algunos radioaficionados se inclinan por la especialización en circuitería electrónica, introduciendo mejoras en equipos comerciales o diseñando y construyendo circuitería auxiliar cuando ésta no existe, como es el caso de conversores y transceptores de televisión de aficionado y preamplificadores de antena de bajo ruido.
Una gran dedicación reside en la construcción e instalación de antenas, también se construyen acopladores de antenas, preamplificadores de micrófono y circuitería compleja como equipo de seguimiento automático de satélites, transceptores completos multibanda y función automática de las estaciones mediante la programación de ordenadores personales unidos por acopladores adecuados a la estación de radioaficionado.
Muchas de las experiencias realizadas por los radioaficionados se dan a conocer a través de revistas y boletines especializados. Las publicaciones de revistas como QST, CQ, revista de la URE, etc., son realizadas por los mismo radioaficionados. También en los radio clubs y asociaciones se realizan cursos e intercambio de información.
La consecución de esquemas, montajes, procedimientos de operación, se aprenden y estudian, resultando un importante bagaje técnico y cultural para el radioaficionado.
En muchos países los radioaficionados reciben un trato especial por parte de la administración del gobierno. Son muchos los radioaficionados cuyo entrenamiento les permite operar los equipos de comunicación militares, de protección civil y de asociaciones de ayuda humanitaria, sin necesidad de recibir un especial entrenamiento por parte de la administración.
En algunos países, los propios radioaficionados incluso colaboran con sus equipos en redes paramilitares, como el programa MARSH en Estados Unidos, o bien en redes de ayuda cívica, como en España en Protección Civil.
Muchos de los conocimientos adquiridos como radioaficionados pueden después ser útiles, decidiendo el estudio de una carrera técnica o una especialización en electrónica.
Estos guarda una relación directa y se establece una correspondencia perfecta entre el número de personas dedicadas a la industria de electrónica y el número de radioaficionados en el mismo país. Se encuentra además que un buen porcentaje de ambos en común.
El espectro radioeléctrico: Un recurso artificial limitado
Cuando sintoniza en el receptor de radio, selecciona un punto específico en el dial de dicho receptor. A lo largo del dial existen multitud de estaciones y cada una de ellas ocupa una pequeña parte, un lugar determinado, en el espectro de las «ondas electromagnéticas». En otras partes del espectro se hallan las microondas, los rayos X, los rayos infrarrojos, los rayos ultravioleta y las ondas de la luz. El que sean una u otra cosa depende de su frecuencia, ya que todas son vibraciones
Surge la pregunta lógica de quién determina la parte del espectro en que se hallan las estaciones de radioaficionado y en qué lugar del mismo se encuentra la estación de radiodifusión favorita. La respuesta tiene varias partes.
Las señales de radio viajan hasta los últimos confines del mundo, de manera que es imprescindible cierto orden para evitar el caos en las bandas. La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) tiene la misión de repartir la totalidad del margen de frecuencias útiles entre los usuarios. Existen muchos servicios de radio que necesitan una porción de espectro y entre ellos se incluyen los servicios de radiodifusión sonora y televisiva, el servicio móvil terrestre, marítimo y aeronáutica, los servicios vía satélite y, por supuesto, el servicio de radioaficionado.
Los representantes de las naciones miembros de la UIT se reúnen periódicamente, se ponen de acuerdo y deciden las bandas de frecuencia que se destinan a cada uno de los servicios según las posibilidades y las necesidades de los mismos. El proceso tiene lugar en las World Administrative Radio Conferences (WARC) o Conferencias Administrativas de Radio Mundiales (CARM).
En el caso de la radioafición, la UIT ha reconocido la inestimable contribución de los radioaficionados en momentos de emergencia o desastres. En la CARM que tuvo lugar en el año 1979 el servicio de radioaficionado obtuvo la adjudicación de varias nuevas bandas de frecuencia.
La UIT procede a la asignación internacional de las bandas de frecuencia con carácter general y, posteriormente, cada gobierno en particular decide la mejor forma de distribuir y particularizar los servicios bajo su jurisdicción en las bandas de frecuencia asignadas por la UIT.
Para la concesión de la autorización que permita emitir señales de radio es preciso cumplir ciertos requisitos establecidos por cada Administración en particular. La legislación internacional (Radio Regulations) establece que «Cada Administración deberá tomar las medidas pertinentes que juzgue necesarias para comprobar la preparación técnica y operativo de las personas que aspiren a operar los aparatos de una estación de radioaficionado». A nivel mundial este precepto toma la forma de un examen que abarca las materias relacionadas con la legislación, la teoría fundamental de la radio, las prácticas operativas y también, en muchos casos, el conocimiento del código Morse. Este libro tiene, entre otros, el propósito de preparar para la superación del examen que permite obtener la primera licencia de radioaficionado.
El artículo 1, apartado 3.34 de las Radio Regulations de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones se define el Servicio de Radioaficionado como: «Un servicio de radiocomunicación con el propósito de desarrollar la habilidad personal, la intercomunicación y las investigaciones técnicas llevadas a cabo por aficionados, es decir, por personas debidamente autorizadas interesadas en la radiotécnica sin afán de lucro». En estas pocas palabras se comprende todo el fundamen.to del servicio de radioaficionados.
Además, la Resolución nº 640 de las mismas Radio Regulations reconoce que: «dada su amplia distribución y su demostrada capacidad, las estaciones del Servicio de Radioaficionado se podrán utilizar como asistencia a las necesidades perentorias de las comunicaciones»... «respecto a las operaciones de auxilio en las catástrofes nacionales». Los radioaficionados siempre se han destacado por su habilidad para desarrollar comunicaciones de emergencia y de salvaguarda de la vida humana. Las redes de comunicaciones normales casi siempre se interrumpen durante los huracanes, terremotos, tornados, accidentes aéreos y demás desastres. El Servicio de Radioaficionado suele ser el único que prevalece como medio disponible para conectar el mundo exterior con el lugar afectado. Tanto la Cruz Roja como otras entidades de protección civil confían plenamente en los servicios voluntarios de los radioaficionados.
La radioafición es un medio de enseñanza técnica para la juventud.
Realiza investigaciones técnicas y científicas en el campo de las radiocomunicaciones.
Proporciona auxilios en los casos de desastres naturales.
Contribuye a las buenas relaciones y a la amistad internacional.
Determinadas administraciones permiten que los radioaficionados vayan más allá de las comunicaciones de emergencia y puedan cursar tráfico restringido de naturaleza no comercial, de y para el público en general.
Esto puede significar la ayuda en carretera, aportar las comunicaciones en la coordinación de los actos públicos como carreras y reuniones deportivas o el intercambio de felicitaciones y saludos en fechas señaladas.
Tráfico a terceros
El Artículo 32 de las Radio Regulations dice: «Se prohibe terminantemente la utilización de estaciones de radioaficionado para la transmisión de comunicaciones internacionales en beneficio de terceros». Pero añade a continuación: «Cuanto antecede puede verse modificado por acuerdos especiales entre las administraciones de las naciones interesadas». En realidad existen estos acuerdos entre naciones americanas y algunas naciones en otras partes del mundo. Conviene comprobar en las leyes nacionales de cada país si está autorizado el tráfico a terceros, nacional o internacional.
Identificación de la estación
El artículo 32 de Radio Regulations dice textualmente: «Durante el curso de una transmisión, la estación de radioaficionado deberá emitir su indicativo de llamada a cortos intervalos». Los reglamentos nacionales pueden ser algo distintos respecto a la obligatoriedad y periodicidad de identificarse en las transmisiones. Ciertos gobiernos requieren que toda transmisión se identifique por medio del indicativo de llamada de la estación a la que se está llamando o con la que se está comunicando, seguido del indicativo de la estación propia que realiza la llamada.
Otros gobiernos requieren exclusivamente la identificación al comienzo de cada transmisión y/o al final del contacto y/o periódicamente, como por ejemplo una vez cada diez minutos, durante el transcurso de una comunicación larga. Operativarnente, es importante que cualquier otra estación pueda conocer la identidad de la estación que está transmitiendo dentro de un tiempo prudencial de estar oyéndola.
Los reglamentos prohiben las señales o comunicaciones no identificadas (las que no transmiten el indicativo de llamada). Conviene, pues, estar seguro de que se comprenden y se cumplen bien los preceptos y los procedimientos de identificación de la estación propia.
He aquí un ejemplo de cómo se identifica una estación de radioaficionado. Supongamos que dos estaciones, KA9OLS y KB1MW operan bajo los reglamentos de Estados Unidos de América que exigen la identificación de las estaciones cada diez minutos y al final de cada contacto. Las estaciones citadas han estado comunicando durante 45 minutos y están a punto de finalizar su contacto. Cada una de las dos estaciones ya ha transmitido su indicativo de llamada un mínimo de cuatro veces (una cada diez minutos, de acuerdo con la reglamentación USA).
Pero cada una de ellas debe transmitir una vez más su indicativo al finalizar el contacto, lo cual significará la transmisión del indicativo cinco veces en total durante el transcurso del QSO (QSO significa la comunicación con otro colega, en el lenguaje del radioaficionado). Si el QSO hubiera durado tan sólo 8 minutos, cada estación hubiera estado obligada a transmitir su indicativo de llamada una sola vez (al final de la comunicación). En Morse, la identificación propia toma la forma DE KA9OLS.
En el ejemplo anterior no se transmitió la identificación al comienzo de la comunicación por no requerirlo así el Reglamento de Estados Unidos, pero otras administraciones pueden exigir la identificación de la estación al comienzo de toda transmisión y a intervalos de duración distinta. Los reglamentos varían en pequeños detalles de una a otra nacionalidad y es preciso saber bien el procedimiento legislado en el país propio.
Nada impide la mayor abundancia de identificación cuando así se crea conveniente al objeto de facilitar la comunicación, por ejemplo en una banda muy poblada o muy interferida. Convendrá escuchar y prestar atención a cómo se identifican las estaciones nacionales en las bandas de radioaficionado.
También cabe el que la Administración propia autorice la radiocomunicación con estaciones determinadas que no pertenezcan al servicio de radioaficionado; por ejemplo, el intercambio de mensajes con determinadas estaciones militares o con estaciones de los organismos de seguridad, como Protección Civil, Cruz Roja, etc.
Comunicaciones comerciales
Los enlaces por radio del servicio de radioaficionados no pueden tener ningún carácter comercial y se han de llevar a cabo entre estaciones del propio servicio de radioaficionado «exclusivamente con contenido personal y sin ningún interés pecuniario», según la Sección 3.34 del Artículo 1 del Reglamento Internacional. El vocablo «pecuniario» se refiere a cualquier clase de remuneración. Esta definición indica clara y terminantemente que ninguna estación de radioaficionado puede radiar o mantener tráfico comercial y esto no sólo es de aplicación a los intereses personales, sino a la conveniencia de cualquier otra persona.
También significa que no se puede aceptar remuneración alguna por la transmisión de tráfico de terceros allí donde se halle autorizado dicho tráfico; no tan Sólo dinero, sino incluso cualquier clase de compensación, incluidos materiales o servicios.
Las estaciones de radioaficionado no pueden transmitir música. Está prohibido utilizar un vocabulario obsceno, indecente o irreverente. No está autorizada la utilización de códigos o cifrados que oculten el significado de la transmisión. Esto último significa que no es legal la utilización de un código «secreto» para comunicarse con un amigo a través del éter.
Ningún radioaficionado debe causar interferencia maliciosa (intencionada) a ninguna otra radiocomunicación. Puede ocurrir que a uno no le guste la práctica operativo de otro colega o que crea que aquél está operando fuera de la ley, pero ni aun así se tiene el derecho de interferir su comunicación.
El radioaficionado no debe transmitir jamás señales falsas o engañosas, como las llamadas de socorro cuando no existe realmente una emergencia. No se pueden, por ejemplo, lanzar llamadas «MAYDAY» (señal internacional de fonía en demanda de auxilio inmediato) a menos que realmente exista una situación que amenace la vida humana (y aun así, bueno será saber lo que dispone al respecto el reglamento nacional de cada país).
Para lograr la transmisión necesitamos los siguientes elementos:
Transmisor
Los componentes fundamentales de un transmisor de radio son un generador de oscilaciones para convertir la corriente eléctrica común en oscilaciones de una determinada frecuencia de radio; los amplificadores para aumentar la intensidad de dichas oscilaciones conservando la frecuencia establecida y un transductor para convertir la información a transmitir en un voltaje eléctrico variable y proporcional a cada valor instantáneo de la intensidad. En el caso de la transmisión de sonido, el transductor es un micrófono; para transmitir imágenes se utiliza como transductor un dispositivo fotoeléctrico.
Otros componentes importantes de un transmisor de radio son el modulador, que aprovecha los voltajes proporcionales para controlar las variaciones en la intensidad de oscilación o la frecuencia instantánea de la portadora, y la antena, que radia una onda portadora igualmente modulada.
Cada antena presenta ciertas propiedades direccionales, es decir, radia más energía en unas direcciones que en otras, pero la antena siempre se puede modificar de forma que los patrones de radiación varíen desde un rayo relativamente estrecho hasta una distribución homogénea en todas las direcciones; este último tipo de radiación se usa en la radiodifusión.
El método concreto utilizado para diseñar y disponer los diversos componentes depende del efecto buscado. Los criterios principales de una radio en un avión comercial o militar, por ejemplo, son que tenga un peso reducido y que resulte inteligible; el coste es un aspecto secundario y la fidelidad de reproducción carece totalmente de importancia. En una emisora comercial de radio, sin embargo, el tamaño y el peso entrañan poca importancia, el coste debe tenerse en cuenta y la fidelidad resulta fundamental, sobre todo en el caso de emisoras FM; el control estricto de la frecuencia constituye una necesidad crítica.
En Estados Unidos, por ejemplo, una emisora comercial típica de 1.000 kHz posee un ancho de banda de 10 kHz, pero este ancho sólo se puede utilizar para modulación; la frecuencia de la portadora propiamente dicha tiene que mantenerse exactamente en los 1.000 kHz, ya que una desviación de una centésima del 1% originaría grandes interferencias con emisoras de la misma frecuencia, aunque se hallen distantes.
Osciladores
En una emisora comercial normal, la frecuencia de la portadora se genera mediante un oscilador de cristal de cuarzo rigurosamente controlado. El método básico para controlar frecuencias en la mayoría de las emisoras de radio es mediante circuitos de absorción, o circuitos resonantes, que poseen valores específicos de inductancia y capacitancia y que, por tanto, favorecen la producción de corrientes alternas de una determinada frecuencia e impiden la circulación de corrientes de frecuencias distintas. De todas formas, cuando la frecuencia debe ser enormemente estable se utiliza un cristal de cuarzo con una frecuencia natural concreta de oscilación eléctrica para estabilizar las oscilaciones.
En realidad, éstas se generan a baja potencia en una válvula electrónica y se amplifican en amplificadores de potencia que actúan como retardadores para evitar la interacción del oscilador con otros componentes del transmisor, ya que tal interacción alteraría la frecuencia. El cristal tiene la forma exacta para las dimensiones necesarias a fin de proporcionar la frecuencia deseada, que luego puede modificarse ligeramente agregando un condensador al circuito para conseguir la frecuencia exacta. En un circuito eléctrico bien diseñado, dicho oscilador no varía en más de una centésima del 1% en la frecuencia. Si se monta el cristal en vacío a temperatura constante y se estabilizan los voltajes, se puede conseguir una estabilidad en la frecuencia próxima a una millonésima del 1%. Los osciladores de cristal resultan de máxima utilidad en las gamas denominadas de frecuencia muy baja, baja y media (VLF, LF y MF).
Cuando han de generarse frecuencias superiores a los 10 MHz, el oscilador maestro se diseña para que genere una frecuencia intermedia, que luego se va duplicando cuantas veces sea necesario mediante circuitos electrónicos especiales. Si no se precisa un control estricto de la frecuencia, se pueden utilizar circuitos resonantes con válvulas normales a fin de producir oscilaciones de hasta 1.000 MHz, y se emplean los klistron reflejos para generar las frecuencias superiores a los 30.000 MHz. Los klistron se sustituyen por magnetrones cuando hay que generar cantidades aún mayores de potencia.
Modulación
La modulación de la portadora para que pueda transportar impulsos se puede efectuar a nivel bajo o alto. En el primer caso, la señal de frecuencia audio del micrófono, con una amplificación pequeña o nula, sirve para modular la salida del oscilador y la frecuencia modulada de la portadora se amplifica antes de conducirla a la antena; en el segundo caso, las oscilaciones de radiofrecuencia y la señal de frecuencia audio se amplifican de forma independiente y la modulación se efectúa justo antes de transmitir las oscilaciones a la antena. La señal se puede superponer a la portadora mediante modulación de frecuencia (FM) o de amplitud (AM).
La forma más sencilla de modulación es la codificación, interrumpiendo la onda portadora a intervalos concretos mediante una clave o conmutador para formar los puntos y las rayas de la radiotelegrafía de onda continua.
La onda portadora también se puede modular variando la amplitud de la onda según las variaciones de la frecuencia e intensidad de una señal sonora, tal como una nota musical.
Esta forma de modulación, AM, se utiliza en muchos servicios de radiotelefonía, incluidas las emisiones normales de radio. La AM también se emplea en la telefonía por onda portadora, en la que la portadora modulada se transmite por cable, y en la transmisión de imágenes estáticas a través de cable o radio.
En la FM, la frecuencia de la onda portadora se varía dentro de un rango establecido a un ritmo equivalente a la frecuencia de una señal sonora. Esta forma de modulación, desarrollada en los años treinta, presenta la ventaja de generar señales relativamente limpias de ruidos e interferencias procedentes de fuentes tales como los sistemas de encendido de los automóviles o las tormentas, que afectan en gran medida a las señales AM. Por tanto, la radiodifusión FM se efectúa en bandas de alta frecuencia (88 a 108 MHz), aptas para señales grandes pero con alcance de recepción limitado.
Las ondas portadoras también se pueden modular variando la fase de la portadora según la amplitud de la señal. La modulación en fase, sin embargo, ha quedado reducida a equipos especializados.
El desarrollo de la técnica de transmisión de ondas continuas en pequeños impulsos de enorme potencia, como en el caso del radar, planteó la posibilidad de otra forma nueva de modulación, la modulación de impulsos en tiempo, en la que el espacio entre los impulsos se modifica de acuerdo con la señal.
La información transportada por una onda modulada se devuelve a su forma original mediante el proceso inverso, denominado demodulación o detección. Las emisiones de ondas de radio a frecuencias bajas y medias van moduladas en amplitud. Para frecuencias más altas se utilizan tanto la AM como la FM; en la televisión comercial de nuestros días, por ejemplo, el sonido va por FM, mientras que las imágenes se transportan por AM. En el rango de las frecuencias superaltas (por encima del rango de las ultraaltas), en el que se pueden utilizar anchos mayores de banda, la imagen también se transmite por FM. Se han realizado algunos experimentos en los que tanto el sonido como las imágenes se envían de forma digital a dichas frecuencias. Estas transmisiones sustituirán algún día a las técnicas actuales de difusión analógica.
Antenas
La antena del transmisor no necesita estar pegada al propio transmisor. La radiodifusión comercial a frecuencias medias exige normalmente una antena muy grande, cuya ubicación óptima es de forma aislada, lejos de cualquier población, mientras que el estudio de radio suele hallarse en medio de la ciudad. La FM, la televisión y demás emisiones a frecuencias muy elevadas exigen antenas muy altas si se pretende conseguir un cierto alcance y no resulta aconsejable colocarlas cerca del estudio de emisión. En todos estos casos las señales se transmiten a través de cables. Las líneas telefónicas normales suelen valer para la mayoría de las emisiones comerciales de radio; si se precisa obtener alta fidelidad o frecuencias muy altas, se utilizan cables coaxiales.
Receptores
Los componentes fundamentales de un receptor de radio son: (1) una antena para recibir las ondas electromagnéticas y convertirlas en oscilaciones eléctricas; (2) amplificadores para aumentar la intensidad de dichas oscilaciones; (3) equipos para la demodulación; (4) un altavoz para convertir los impulsos en ondas sonoras perceptibles por el oído humano (y en televisión, un tubo de imágenes para convertir la señal en ondas luminosas visibles), y (5) en la mayoría de los receptores, unos osciladores para generar ondas de radiofrecuencia que puedan "mezclarse" con las ondas recibidas.
La señal que llega de la antena, compuesta por una oscilación de la portadora de radiofrecuencia, modulada por una señal de frecuencia audio o vídeo que contiene los impulsos, suele ser muy débil. La sensibilidad de algunos receptores de radio modernos es tan grande que con que la señal de la antena sea capaz de producir una corriente alterna de unos pocos cientos de electrones, la señal se puede detectar y amplificar hasta producir un sonido inteligible en el altavoz.
La mayoría de los receptores pueden funcionar aceptablemente con una entrada de algunas millonésimas de voltio. Sin embargo, el aspecto básico en el diseño del receptor es que las señales muy débiles no se convierten en válidas simplemente amplificando, de forma indiscriminada, tanto la señal deseada como los ruidos laterales (véase Ruido más adelante). Así, el cometido principal del diseñador consiste en garantizar la recepción prioritaria de la señal deseada.
Muchos receptores modernos de radio son de tipo superheterodino, en el que un oscilador genera una onda de radiofrecuencia que se mezcla con la onda entrante, produciendo así una onda de frecuencia menor; esta última se denomina frecuencia intermedia. Para sintonizar el receptor a las distintas frecuencias se modifica la frecuencia de las oscilaciones, pero la intermedia siempre permanece fija (en 455 kHz para la mayoría de los receptores de AM y en 10,7 MHz para los de FM). El oscilador se sintoniza modificando la capacidad del condensador en su circuito oscilador; el circuito de la antena se sintoniza de forma similar mediante un condensador.
En todos los receptores hay una o más etapas de amplificación de frecuencia intermedia; además, puede haber una o más etapas de amplificación de radiofrecuencia. En la etapa de frecuencia intermedia se suelen incluir circuitos auxiliares como el control automático de volumen (que funciona rectificando parte de la salida de un circuito de amplificación y alimentando con ella al elemento de control del mismo circuito o de otro anterior.
El detector, denominado a menudo segundo detector (el primero es el mezclador), suele ser un simple diodo que actúa de rectificador y produce una señal de frecuencia audio. Las ondas FM se demodulan o detectan mediante circuitos que reciben el nombre de discriminadores o radiodetectores; transforman las variaciones de la frecuencia en diferentes amplitudes de la señal.
Los amplificadores de radiofrecuencia y de frecuencia intermedia son amplificadores de voltaje, que aumentan el voltaje de la señal. Los receptores de radio pueden tener una o más etapas de amplificación de voltaje de frecuencia audio. Además, la última etapa antes del altavoz tiene que ser de amplificación de potencia. Un receptor de alta fidelidad contiene los circuitos de sintonía y de amplificación de cualquier radio. Como alternativa, una radio de alta fidelidad puede tener un amplificador y un sintonizador independientes.
Las características principales de un buen receptor de radio son una sensibilidad, una selectividad y una fidelidad muy elevadas y un nivel de ruido bajo. La sensibilidad se consigue en primera instancia mediante muchas etapas de amplificación y factores altos de amplificación, pero la amplificación elevada carece de sentido si no se pueden conseguir una fidelidad aceptable y un nivel de ruido bajo. Los receptores más sensibles tienen una etapa de amplificación de radiofrecuencia sintonizada. La selectividad es la capacidad del receptor de captar señales de una emisora y rechazar otras de emisoras diferentes que limitan con frecuencias muy próximas. La selectividad extrema tampoco resulta aconsejable, ya que se precisa un ancho de banda de muchos kilohertzios para recibir los componentes de alta frecuencia de las señales de frecuencia audio. Un buen receptor sintonizado a una emisora presenta una respuesta cero a otra emisora que se diferencia en 20 kHz. La selectividad depende sobre todo de los circuitos en
la etapa de la frecuencia intermedia.
Sistemas de alta fidelidad
Fidelidad es la uniformidad de respuesta del receptor a diferentes señales de frecuencia audio moduladas en la portadora. La altísima fidelidad, que se traduce en una respuesta plana (idéntica amplificación de todas las frecuencias audio) a través de todo el rango audible desde los 20 Hz hasta los 20 kHz, resulta extremadamente difícil de conseguir. Un sistema de alta fidelidad es tan potente como su componente más débil, y entre éstos no sólo se incluyen todos los circuitos del receptor, sino también el altavoz, las propiedades acústicas del lugar donde se encuentra el altavoz y el transmisor a que está sintonizado el receptor. La mayoría de las emisoras AM no reproducen con fidelidad los sonidos por debajo de 100 Hz o por encima de 5 kHz; las emisoras FM suelen tener una gama de frecuencias entre 50 Hz y 15 kHz.
Distorsión
En las transmisiones de radio a menudo se introduce una forma de distorsión de amplitud al aumentar la intensidad relativa de las frecuencias más altas de audio. En el receptor aparece un factor equivalente de atenuación de alta frecuencia. El efecto conjunto de estas dos formas de distorsión es una reducción del ruido de fondo o estático en el receptor. Muchos de éstos van equipados con controles de tono ajustables por el usuario, de forma que la amplificación de las frecuencias altas y bajas se pueda adaptar a gusto del oyente.
Otra fuente de distorsión es la modulación transversal, la transferencia de señales de un circuito a otro por culpa de un apantallamiento defectuoso. La distorsión armónica ocasionada por la transferencia no lineal de señales a través de las etapas de amplificación puede reducirse notablemente utilizando circuitería de realimentación negativa que anula gran parte de la distorsión generada en las etapas de amplificación.
Ruido
El ruido constituye un problema grave en todos los receptores de radio. Hay diferentes tipos de ruido, como el zumbido, un tono constante de baja frecuencia (unas dos octavas por debajo del do), producido generalmente por la frecuencia de la fuente de alimentación de corriente alterna (por lo común 60 Hz) que se superpone a la señal debido a un filtrado o un apantallamiento defectuoso; el siseo, un tono constante de alta frecuencia, y el silbido, un tono limpio de alta frecuencia producido por una oscilación involuntaria de frecuencia audio, o por un golpeteo. Estos ruidos se pueden eliminar mediante un diseño y una construcción adecuados.
Sin embargo, ciertos tipos de ruidos no se pueden eliminar.
El más importante en los equipos normales de AM de baja y media frecuencias es el ruido parásito, originado por perturbaciones eléctricas en la atmósfera. El ruido parásito puede proceder del funcionamiento de un equipo eléctrico cercano (tales como los motores de automóviles o aviones), pero en la mayoría de los casos proviene de los relámpagos. Las ondas de radio producidas por estas perturbaciones atmosféricas pueden viajar miles de kilómetros sin sufrir apenas atenuación, y dado que en un radio de algunos miles de kilómetros respecto del receptor de radio siempre hay alguna tormenta, casi siempre aparecen ruidos parásitos.
Los ruidos parásitos afectan a los receptores FM en menor medida, ya que la amplitud de las ondas intermedias está limitada mediante circuitos especiales antes de la discriminación, lo que elimina los efectos de los ruidos parásitos.
Otra fuente primaria de ruido es la agitación térmica de los electrones.
En un elemento conductor a temperatura superior al cero absoluto, los electrones se mueven de forma aleatoria. Dado que cualquier movimiento electrónico constituye una corriente eléctrica, la agitación térmica origina ruido al amplificarlo en exceso. Este tipo de ruido se puede evitar si la señal recibida desde la antena es notablemente más potente que la corriente causada por la agitación térmica; en cualquier caso, se puede reducir al mínimo mediante un diseño adecuado. Un receptor teóricamente perfecto a temperatura ordinaria es capaz de recibir la voz de forma inteligible siempre que la potencia de la señal alcance los 4 × 10-18 W; sin embargo, en los receptores normales se precisa una potencia de señal bastante mayor.
Fuente de alimentación
La radio no tiene componentes móviles excepto el altavoz, que vibra algunas milésimas de centímetro, por lo que la única potencia que requiere su funcionamiento es la corriente eléctrica para hacer circular los electrones por los diferentes circuitos. Cuando aparecieron las primeras radios en los años veinte, la mayoría iban accionadas por pilas. Aunque se siguen utilizando de forma generalizada en los aparatos portátiles, la fuente de alimentación conectada a la red presenta ciertas ventajas, ya que permite al diseñador una mayor libertad a la hora de seleccionar los componentes de los circuitos.
Si la fuente de alimentación de corriente alterna (AC) es de 120 V, ésta se puede alimentar directamente del arrollamiento primario del transformador, obteniéndose en el secundario el voltaje deseado. Esta corriente secundaria debe rectificarse y filtrarse antes de poder ser utilizada ya que los transistores requieren corriente continua (DC) para su funcionamiento. Las válvulas utilizan DC como corriente anódica; los filamentos se calientan tanto con DC como con AC, pero en este último caso puede originarse algún zumbido.
Las radios a transistores no necesitan una corriente DC tan alta como las válvulas de antaño, pero sigue siendo imprescindible el uso de fuentes de alimentación para convertir el voltaje AC de la red comercial a DC y para aumentarla o reducirla al valor deseado mediante transformadores. Los aparatos de los aviones o de los coches que funcionan con voltajes entre 12 y 14 voltios DC suelen incluir circuitos para convertir el voltaje DC disponible a AC; tras elevarlo o reducirlo hasta el valor deseado, se vuelve a convertir a DC mediante un rectificado.
Los aparatos que funcionan con voltajes entre 6 y 24 DC siempre disponen de un elemento para aumentar el voltaje. La llegada de los transistores, los circuitos integrados y demás dispositivos electrónicos de estado sólido, mucho más reducidos y que consumen muy poca potencia, ha suprimido casi totalmente el uso de las válvulas en los equipos de radio, televisión y demás formas de comunicación.
Según la frecuencia de las ondas de radio su propagación es distinta.
Cuando la frecuencia es baja, la propagación se efectúa a través de la misma tierra y se denominan ondas terrestres. Las bandas decamétricas o HF comprendidas entre 1,6 y 30 Mhz, se propagan en el espacio y vuelven a la tierra al ser reflejadas con capas ionizadas de la alta atmósfera. La capa ionizada es la ozonósfera, y en ella existen iones debido a los rayos ultravioletas y a las partículas alfa y beta procedentes de las emisiones en la cromosfera solar. Estas emisiones tienen una gran relación con las manchas solares, éstas evolucionan en ciclos de 11 años, existiendo un máximo de actividad solar y también un mínimo, lo que se refleja en el grado de propagación de las ondas de HF.
La capa ionizada se denomina F, pero durante el día se desdobla en una capa F2 y una capa F1, apareciendo una capa más baja E y aún otra más baja D. La capa F es la que permite comunicados a mayor distancia. Durante el día la capa útil es la F1, pero la F2 actúa atenuando la acción de la F1.
La capa E se forma aproximadamente a sólo 100 kilómetros de altura y se desdobla a veces en una capa denominada esporádica, que permite contactos a cortas distancias, como 2000 kilómetros.
El alcance por reflexión en estas capas depende de la frecuencia utilizada y del estado de ionización de las mismas. Durante las épocas de mínima actividad la propagación es casi nula en las bandas de 10 y 15 metros durante el día y la noche, y en la de 20 metros en las noches.
Cuando la actividad aumenta es posible efectuar comunicados alejados en bandas de 10 metros, incluso con muy baja potencia.
Se pensará que al aumentar la potencia, aumenta la facilidad de efectuar comunicados. Ello es cierto, pero el aumento no es directamente proporcional. Matemáticamente obedece a las siguientes razones: la recepción depende de la tensión o campo eléctrico existente en la antena. La potencia que relaciona la tensión del campo eléctrico con la resistencia de radiación de la antena es W = V² / R.
Si queremos que el campo eléctrico V sea el doble, la potencia requerida deberá ser W' = (2V)² / R ó lo que es lo mismo W' = 4 V² / R. Lo cual representa que para aumentar el doble el campo eléctrico la potencia tiene que aumentar 4 veces. Los receptores disponen de un indicador de intensidad de señal, denominado S meter, Viene graduado en decibelios, del 1 al 9, las unidades van de 6 en 6 db, y a partir de 9, directamente en decibelios, en separaciones de 20, 40 y hasta 60 decibelios sobre 9. En Europa una señal de S = 9 equivale a 9 x 6 = 54 db, o en unidad absoluta a una señal en antena de 50 microvoltios. Si recibimos una señal S = 7 y el corresponsal estuviera emitiendo con 100 vatios, en caso de que deseara aumentar esta señal a S = 9 debería aumentar la tensión del campo eléctrico en 9 - 7 = 2 unidades S y 2 unidades S x 6 db = 12 db, lo que corresponde a unas 20 veces en tensión y unas 40 veces en potencia, es decir, debería pasar a 100 vatios x 40 = 4.000 vatios.
Siempre que es posible puede incrementarse el aumento de potencia, tanto en emisión como en recepción, por medio de una antena directiva. En HF es posible aumentar unos 8 db respecto a un dipolo simple al utilizar una antena directiva de 3 elementos. En VHF y UHF la cosa es aun mejor, pues pueden construirse antenas de muchos elementos con 1 db de ganancia aproximadamente por elemento. Hay antenas de 16 elementos en VHF y de 80 elementos en UHF.
Cuando no es posible utilizar una antena multielemento para aumentar la potencia, cabe la posibilidad de utilizar un amplificador lineal. Las estaciones que operan con alta potencia se denominan QRO. En VHF y UHF los lineales de potencia suelen ser transistorizado hasta 250 vatios.
Por todo expuesto resulta que es posible cuando las condiciones de propagación son favorables, efectuar comunicados con potencias muy bajas. Cuando la potencia disponible es de 10 vatios, las estaciones reciben el nombre de QRP.
Esto no es suficiente y algunos radioaficionados operan con potencias más reducidas. A las estaciones que operan con 1 vatio o menos se las denominan QRPp.
Parece que lo más racional es utilizar sólo los lineales cuando la falta de propagación lo demanda o bien exista una emergencia o trafico de socorro (QTC). Cuando las condiciones de propagación son buenas utilizar el lineal puede molestar a otros radioaficionados, ya que las intensas señales pueden producir un fenómeno de modulación cruzada o (barbas) que molestan a las estaciones próximas en distancia y próximas en frecuencia.
En QRPp se han establecido récords mundiales, logrando Nueva York - Melbourne con 32 milivatios. Se compara a veces al amante de las estaciones QRPp con un pescador de caña. Debe tener mucha paciencia y esperar la ocasión favorable
Mientras que en la telegrafía bastaba un simple manipulador para que las señales de emisión respondieran a una codificación, consistente en la mayor o menor duración de los impulsos de emisión, en fonía la señal de emisión debe contener de alguna forma la información de la voz humana. Este proceso de modificación de la señal de salida se llama modulación, y el radioaficionado utiliza tres sistemas básicos de modulación: amplitud modulada, banda lateral única y frecuencia modulada.
En la amplitud modulada la potencia de emisión varía al ritmo de la voz, esto se hace de una forma muy simple: la etapa amplificadora de potencia de emisión que entrega radiofrecuencia a la antena es alimentada es alimentada por una tensión de corriente continua a la que se le superpone una tensión de baja frecuencia amplificada a través del amplificador del micrófono. La señal resultante en antena es la suma y resta de la señal de radiofrecuencia de portadora con la baja frecuencia procedente del micrófono. Supuesta una emisión en 14.000 Khz, si la del micrófono en un instante determinado es de 2 Khz, la señal resultante contendría 3 frecuencias: 14.000 - 2 = 13.998 Khz o banda lateral inferior, la de 14.000 + 2 = 14.002 Khz o banda lateral superior y la de 14.000 Khz o portadora, que siempre está presente aun cuando no se hable en el micrófono. La potencia de emisión varía de acuerdo con el valor de la voz.
Para una señal de portadora de 100 vatios, al modular se podrán obtener 100 más en el mejor de los casos. Esto establece el porcentaje de modulación. Una modulación del 100 % es óptima, si se sobrepasa desaparece la portadora central y se obtiene distorsión. Si el porcentaje de modulación es bajo, la información es pobre y por lo tanto el alcance se verá reducido y fácilmente interferido por señales próximas.
La amplitud modulada requiere un consumo de potencia, aun cuando no se hable en el micrófono, si se está en transmisión y por lo tanto se emita señal de portadora, y por otra parte, debido a las dos bandas laterales que acompañan la portadora, la amplitud o ancho de banda ocupado es de 6 Khz o más. Esto ha hecho que haya caído en desuso y haya sido sustituida por otros sistemas de modulación más ventajosos.
La emisión en banda lateral única es una variación de la amplitud modulada, pues igual a una señal de amplitud modulada, a la que se ha suprimido la señal de portadora y una de las bandas laterales.
Aunque se esté en emisión, apretando el pulsador del micrófono o PTT (push to talk = apretar para hablar), si no se habla no sale ninguna señal por la antena. Esto se consigue suprimiendo la portadora en un puente de diodos o integrado, denominado, modulador balanceado, de forma que la radiofrecuencia proveniente del oscilador o generador de portadora se divide en el puente de diodos en dos señales iguales y simétricas, que al unirse en la bobina o toroide de salida se anulan. El puente se desequilibra por la tensión de baja frecuencia proveniente del micrófono.
Se obtiene así una señal de doble banda lateral con portadora suprimida. Un filtro estrecho de cuarzo del tipo Letice o celosía, o bien tipo escalera, anula una de las bandas laterales y deja solo una con un ancho de banda de solamente unos 2,4 Khz. Al suprimir la portadora se reduce el consumo, el paso final trabaja más descansado, el consumo se produce cuando se habla, al concentrar la potencia en una banda más estrecha se mejora el alcance.
Si comparamos una emisión de amplitud modulada y otra de banda lateral única o AM y BLU respectivamente, veremos que si disponemos de una salida de 100 vatios para la emisora de AM, de ésta 50 vatios son para la señal de portadora, que no lleva información, y los otros 50 se reparten en 25 vatios para cada banda lateral, lo que duplica la información. Una señal de BLU de 100 vatios representaría 100 vatios de señal informativa. Por lo tanto, solamente en potencia el aumento aparente ya es de 4 veces respecto a la amplitud modulada.
Desde el punto de vista del receptor los detectores de producto o batido, necesarios para recibir BLU, mejoran en algunos decibelios la sensibilidad respecto a la AM, además el uso de filtros de cuarzo en recepción para BLU y lo estrecho de la banda ocupada reducen el ruido disperso, por lo que se mejora la relación señal/ruido que es muy importante en la recepción, en especial en la de señales débiles.
El último sistema de modulación utilizado es el de frecuencia modulada. La emisión, en esta modalidad, tiene una señal de salida de potencia constante, y sólo su frecuencia varía al ritmo de la voz. El modo de conseguirlo es casi siempre haciendo variar la frecuencia de un oscilador mediante la variación de una de sus capacidades asociadas, que está constituida por un diodo varactor o de capacidad variable, el cual recibe una tensión de baja frecuencia proveniente de un micrófono.
La señal del micrófono debe ser procesada, en primer lugar es preamplificada, en segundo lugar existe un circuito de preénfasis que realza los sonidos graves, esto se hace porque en los transmisores de frecuencia modulada o FM existen varios pasos multiplicadores, y una frecuencia grave, por ejemplo de 200 Hz, puede ser multiplicada 3 veces, quedando en 600 Hz, mientras que una de 2 Khz al quedar multiplicada igualmente por 3 pasaría a 6 Khz. Como la información en la FM depende de la variación de frecuencia, cuanto mayor sea esta variación más contenido de información existirá. Dicho de otra forma, las frecuencias muy bajas se perderían mientras que las altas tendrían un largo alcance, por ello se aplica este circuito de compensación. Finalmente, la señal es limitada al objeto de que en ningún momento la variación de frecuencia supere un determinado valor.
La variación total de frecuencia recibe el nombre de excursión, y la variación en más o en menos de la frecuencia central de emisión, que es la mitad del valor de excursión, recibe el nombre de desviación.
Emisión en telegrafía
Aunque fue el primer sistema de transmisión a distancia, se ha comprobado que es el que cubre mayor distancia y es menos interferido. La razón de ello estriba en el copo ancho de banda ocupado y en que la información es muy simple: o no hay señal, o hay una señal corta que es un punto, o hay una señal larga que es una raya. Las señales telegráficas pueden descifrarse, con un poco de práctica, aunque existan fuertes ruidos y señales interferentes. Además admite la adición en el receptor de un filtro de cuarzo muy estrecho, con el consiguiente rechazo de señales próximas no deseadas, y además de filtros activos de audio. Estos filtros mejoran la selectividad del receptor, cualidad que consiste en separar y sintonizar una sola señal entre varias muy próximas en frecuencia.
Debido a que en telegrafía es necesario deletrear todas las letras, se alcanza mayor rapidez, utilizando abreviaturas, la mayor parte provienen de palabras inglesas. Se aporta así mayor agilidad en los comunicados, pero la mayor velocidad se obtiene cuando además se utiliza el llamado código Q, en el que grupos de 3 letras significan frases completas.
El manipulador simple o vertical sigue utilizándose en la actualidad, pero se alcanza mayor velocidad con los manipuladores horizontales o (maniplex), que generan puntos y rayas automáticamente según se mueva la palanca a derecha o izquierda.
Los maniplex necesitan un circuito electrónico, que a veces se comercializa con capacidad para grabar pequeños mensajes como el indicativo de llamada, ubicación, despedida, etc.
Una de las mayores ventajas de la telegrafía es su universalidad, ya que conociendo el alfabeto Morse, las abreviaturas y el código Q, pueden establecerse comunicados sencillos con radioaficionados de cualquier país, no importa la diferencia de idiomas.
Gracias a los microprocesadores ha sido posible codificar y decodificar la telegrafía de forma que en lugar de un manipulador es posible utilizar un teclado y efectuar la lectura sobre el monitor. Usualmente, los equipos decodificadores y codificadores de telegrafía lo son también de radioteletipo.
Otras modalidades
Además de la fonía (voz) y la telegrafía (Morse), se pueden investigar determinadas modalidades especiales, más exóticas y modernas. Hallemos a continuación una breve descripción de las mismas.
Con la televisión de barrido o exploración lento (SSTV) los radioaficionados se intercambian imágenes fijas, una imagen a la vez. En unos ocho segundos el haz luminoso explora la pantalla televisiva y forma una imagen completa (el televisor doméstico explora de 25 a 30 cuadros completos por segundo). Las imágenes de la SSTV se parecen a las fotografías de la Luna o de Saturno que, retransmitidas desde el espacio exterior, hemos podido ver en ocasiones. Las imágenes SSTV se transmiten a cualquier parte del mundo por medio de los transmisores de onda corta de los radioaficionados. En realidad los radioaficionados fueron los primeros en divulgar a todo lo ancho del mundo las primeras fotografías del planeta Marte en imágenes de SSTV.
El facsímil (fax) es el medio de transmitir dibujos, mapas y gráficos. Incluso es posible entablar juegos de salón en el aire mediante la transmisión de imágenes fax de cada movimiento de las piezas del juego. Las agencias de prensa transmiten fotografías desde cualquier lugar sirviéndose del fax (también denominado telefax).
Con la transmisión por radioteletipo (RTTY) el radioaficionado puede mecanografiar un mensaje y enviarlo a través del éter hasta una estación amiga de Dios sabe dónde. Y aunque ocurra que el titular de dicha estación de destino se halle ausente, su propio radioteletipo estará probablemente preparado para almacenar el mensaje en una memoria hasta su regreso. En un principio los sistemas de radioteletipo utilizaban máquinas electromecánicas muy ruidosas, muy escandalosas.
En la actualidad los radioaficionados suelen servirse de los ordenadores personales como radioteletipos, de manera que los mensajes se reciben en silencio y se muestran escritos en una pantalla de televisión en lugar de inscribirse en rollos de papel. Por supuesto, también se pueden utilizar las impresoras de ordenador.
El radiopaquete constituye el sistema más moderno para el intercambio de información (datos) entre ordenadores; es un sistema capaz de enlazar máquinas entre sí. Resulta especialmente indicado para la retransmisión de mensajes a través de redes locales, nacionales o internacionales; mensajes que pueden permanecer memorizados hasta que los reclame la estación a la que van destinados.
Código Morse
A .- B -... C -.-. D -.. E . F ..-. G --. H .... I .. J .--- K -.- L .-.. M -- N -. O --- P .--. Q --.- R .-. S ... T - U ..- V ...- W .-- X -..- Y -.-- Z --.. 1 .---- 2 ..--- 3 ...-- 4 ....- 5 ..... 6 -.... 7 --... 8 ---.. 9 ----. 0 ----- Punto .-.-.- Coma --..-- Interrogación ..--.. Error ...... Doble guión -...-
Principales abreviaturas del Código Q
QRG Su frecuencia exacta es QRJ Su señal es demasiado débil QRK La inteligibilidad de sus señales es:1mala,2 pobre,3 regular,4 buena,5 excelente QRL Está la frecuencia libre QRM Está interferido QRN Me molestan los ruidos atmosféricos QRO Aumente la potencia QRP Disminuya la potencia QRQ Transmita más rápido QRS Transmita más despacio QRT Dejo de transmitir QRU No tengo nada para Vd. QRX Le llamaré en breve QRZ Está llamando la estación ...................... QSA La intensidad de sus señales es: (lo que parque el S meter) QSB Sus señales tienen desvanecimiento QSD Su manipulación es defectuosa QSK Puedo escucharle entre puntos de mi emisión QSL Acuso recibo. Tarjeta de confirmación QSO Comunicado QSY Cambie de frecuencia QTC Hay un mensaje (usualmente urgente) QTH Mi ubicación es .......................... QTR La hora es ( HH/MM/SS ) QRP Potencia de 1 vatio QRV Estoy preparado. Estoy a su disposición En CW, con el signo ? resulta una pregunta. Así QRZ? significaría: ¿Quién me llama?
ANTENAS PARA FRECUENCIAS DE VHF Y UHF
Para clasificar las ondas de radio se toman como medida los múltiplos de diez en la longitud de onda. Por lo tanto la ondas de VHF tienen una longitud de onda entre 1 Metro y 10 Metros mientras que las de UHF tienen una longitud de entre 10 Centímetros y un Metro. Como la relación es que la frecuencia es igual a la velocidad de la luz (misma velocidad que la de propagación de las ondas electromagnéticas, aproximadamente 300.000 Km./h) dividida por la longitud de onda, entonces tenemos que la banda de VHF va desde los 30 Mhz a los 300 Mhz y la de UHF va de los 300 Mhz a los 3 Ghz.
Las actuales aplicaciones en comunicaciones de punto a punto o móviles que superan los 30 Mhz son muy populares y han hecho que aparezca un gran número de antenas para estas aplicaciones.
Ajuste de antenas de VHF y UHF:
Es un error pensar que, disponiendo excelente medidor de R.O.E., y comprobando que estamos con antenas ajustadas a 1:1, la ganancia será la que creemos por la cantidad de elementos de la antena.
Una yagui cruzada de 7 + 7 elementos, con una ganancia teórica en 11 db cada una, según tablas de Radio-Amateur Handbook, resultaron al ser medidas de 6 db una y 3 db la otra y la R.O.E. era de 1:1,10 en ambas.
El método simple y realmente efectivo es medir la intensidad de campo.
Ajustar la antena con una señal lejana es algo complicado, ya que se debe contar con un colega que mantenga una transmisión constante por tiempo considerable, además de violar la reglamentación.
Para medir la intensidad de campo conviene fijar el transmisor con potencia baja, y es necesario cerciorarse que el equipo transmita con la misma potencia en las distintas frecuencias de la banda.
Una antena terminada y ajustada para mínima R.O.E., se ajustara para máxima ganancia con la ayuda de un medidor de intensidad de campo.
Según el fabricante, o las indicaciones de manual, se procederá al ajuste FINO, que correctamente realizado llevara una antena de 3 db.
Básicamente, consistirá en sintonizar cada elemento director acortándolo o alargándolo (con tornillos de bronce en los extremos) como si se estuviera alineando una etapa de F.I.
El reflector tiene menos incidencia que los directores, y el primero es el mas critico.
Se recuerda que la antena no puede sostenerse con un mastil metálico que sea paralelo a los elementos
Con mucha frecuencia se observan instalaciones de antenas verticales para 2 Metros, montadas con mástiles encima de la configuración de H.F.
Para ver el efecto negativo, basta con observar la intensidad de campo y el
medidor de R.O.E. mientras se acerca un mástil metálico paralelo a los elementos de la antena.
Es de indudable valor didáctico tocar con una varilla de madera la punta de
un director cualquiera (no el director), por seca que la madera este.-
Se comprobó que la mejor manera de sostener una yagui cruzada es en la
disposición "en X es decir, a 45 grados cada elemento con respecto a la vertical u horizontal.
Calculo de la perdida de Transmisión o de Trayectoria
El alcance de las ondas en el espacio esta prácticamente limitado a atenuación que sufre la señal a medida que se aleja de la fuente que la genero. Esta atenuación esta dada por la siguiente formula:
Donde Lp es la relación entre potencia transferida y potencia recibida. (Pt/Pr) y d es la distancia entre las dos antenas.
Lo mismo se puede calcular en dB con la siguiente formula
Lp = 32.5 + 20 log f + 20 log d
Donde Lp es la perdida en dB, f es la frecuencia en Mhz y d es la longitud de la trayectoria en Km.
Esto nos demuestra que cuanto mayor es la frecuencia o menor es la longitud de onda mayores serán las perdidas. Esto es muy importante de considerar en antenas de VHF y UHF ya que trabajan con frecuencias elevadas y longitudes de onda muy cortas.
Considerando lo antes mencionado si transmitimos a 30 Mhz (limite inferior de VHF) entonces para que la relación entre potencia transferida y potencia recibida sea aproximadamente 1 debemos colocar el transmisor a 10 metros * 4 * PI del receptor lo que nos da un total de 125.66 metros. Si lo colocamos a 1000 metros la atenuación seria de alrededor de 1.500.000.
Entonces si transmitimos con 10 Watts de potencia se recibirían 7 Micro Watts lo que todavía es suficiente, por lo tanto y debido a que las características de este tipo de ondas hace que viajen a elevadas alturas, este tipo de enlaces es bueno para las comunicarse dentro de una ciudad (especialmente comunicaciones móviles donde el equipo es reducido y no se puede emplear mucha potencia para transmitir ni para amplificar) donde las distancias son cortas pero hay muchos obstáculos a bajas alturas.
Características de radiación
Otro aspecto que hay que tener en cuenta cuando se elige una antena es la característica de radiación de la misma ya que es uno de los parámetros mas importantes de la antena. Por ejemplo la característica de radiación de una antena emisora debe ser igual a la característica de recepción de la antena receptora para que el proceso de transmisión sea optimo. La característica de radiación de una antena representa el cambio de intensidad de un cambio magnético en una esfera cuyo centro es la antena radiante.
Esta es una representación en 3 dimensiones y resulta muy complicada, por lo tanto también se puede usar una descripción bidimensional que aproxima la forma tridimensional. Entonces se puede decir que la radiación de la antena tiene una forma circular, elíptica, etc.
Por ejemplo la onda de la antena Turnstile tiende a formar un cuadrado entonces es compatible con la Aldorf Loop cuya onda es cuadrada.
Por su forma de onda circular, la antena cohete es compatible con la antena Coverleaf.
Satélites
Los primeros satélites estaban diseñados para funcionar en modo pasivo. En vez de transmitir las señales de radio de una forma activa, se limitaban a reflejar las emitidas desde las estaciones terrestres. Las señales se enviaban en todas las direcciones para que pudieran captarse en cualquier punto del mundo. El Echo 1, lanzado por los Estados Unidos en 1960, era un globo de plástico aluminizado de 30 m de diámetro. El Echo 2, que se lanzó en 1964, tenía 41 m de diámetro. La capacidad de estos sistemas se veía seriamente limitada por la necesidad de utilizar emisoras muy potentes y enormes antenas.
Las comunicaciones actuales vía satélite únicamente utilizan sistemas activos, en los que cada satélite artificial lleva su propio equipo de recepción y emisión. Score, lanzado por Estados Unidos en 1958, fue el primer satélite activo de comunicaciones y uno de los primeros adelantos significativos en la exploración del espacio. Iba equipado con una grabadora de cinta que almacenaba los mensajes recibidos al pasar sobre una estación emisora terrestre, para volverlos a retransmitir al sobrevolar una estación receptora.
El Telstar 1, lanzado por la American Telephone and Telegraph Company en 1962, hizo posible la transmisión directa de televisión entre Estados Unidos, Europa y Japón y era capaz de repetir varios cientos de canales de voz. Lanzado con una órbita elíptica de 45 ° respecto del plano ecuatorial, Telstar sólo podía repetir señales entre dos estaciones terrestres durante el breve espacio de tiempo durante cada revolución en el que ambas estaciones estuvieran visibles.
Actualmente hay cientos de satélites activos de comunicaciones en órbita. Reciben las señales de una estación terrestre, las amplifican y las retransmiten con una frecuencia distinta a otra estación. Cada banda de frecuencias utilizada, de un ancho de 500 MHz, se divide en canales repetidores de diferentes anchos de banda (ubicados en 6 GHz para las transmisiones ascendentes y en 4 GHz para las descendentes).
También se utiliza mucho la banda de 14 GHz (ascendente) y 11 o 12 GHz (descendente), sobre todo en el caso de las estaciones fijas (no móviles). En el caso de las estaciones pequeñas móviles (barcos, vehículos y aviones) se utiliza una banda de 80 MHz de anchura en los 1,5 GHz (ascendente y descendente). Las baterías solares montadas en los grandes paneles de los satélites proporcionan la energía necesaria para la recepción y la transmisión.
Satélites de radioaficionado
Los radioaficionados tienen sus propios satélites artificiales, por medio de los que pueden hablar con cualquier otro lugar del mundo. Los satélites OSCAR (Orbiting Satellites Carrying Amateur Radio) han estado orbitando la Tierra desde el año 1961 y los radioaficionados los han utilizado para comunicarse con todo el orbe en fonía, Morse, radioteletipo y radiopaquete.
Algunas escuelas utilizan los satélites OSCAR para la enseñanza de las ciencias y de las matemáticas. No se precisa licencia alguna para escucharlos y de aquí que muchos estudiantes oigan las comunicaciones de los radioaficionados a través de un satélite OSCAR. Todo lo necesario para ello es disponer de un receptor y de una antena apropiada para introducir a los estudiantes en el sorprendente mundo de la tecnología espacial. Los radioaficionados de muy diversas naciones unieron sus esfuerzos para la construcción de los OSCAR. Con un peso inferior al del receptor de TV doméstico y alimentados por medio de baterías solares, los OSCAR retransmiten de vuelta a la Tierra, a estaciones situadas en otras latitudes, las señales «ascendentes» de los transmisores de los radioaficionados.
Ley Nacional de Telecomunicaciones
Ley N° 19.798
EL PRESIDENTE DE LA NAClÓN ARGENTINA SANCIONA Y PROMULGA CON FUERZA DE LEY:
Ley Nacional de Telecomunicaciones:
TITULO I
Disposiciones generales
ARTICULO 1. Las telecomunicaciones en el territorio de la Nación Argentina y en los lugares sometidos a su jurisdicción, se regirán por la presente ley, por los convenios internacionales de los que el país sea parte y por la reglamentación que en su consecuencia se dicte.
ART. 2. A los efectos de esta ley y su reglamentación se define como:
Telecomunicación: Toda transmisión, emisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes, sonidos o informaciones de cualquier naturaleza, por hilo, radioelectricidad, medios ópticos u otros sistemas electromagnéticos.
Radiocomunicación: Toda telecomunicación transmitida por medio de las ondas radioeléctricas.
Telegrafía: Sistema de telecomunicación que permite obtener una transmisión y reproducción a distancia del contenido de documentos tales como escritos, impresos o imágenes fijas o la reproducción a distancia en esa forma de cualquier información.
Telefonía: Sistema de telecomunicación para la transmisión de la palabra o, en algunos casos, de otros sonidos.
Servicio de radiodifusión: Servicio de radiocomunicación cuyas emisiones se destinan a ser recibidas directamente por el público en general. Dicho servicio abarca emisiones sonoras, de televisión o de otro género.
Servicio telefónico: Servicio que permite a sus usuarios comunicarse directa o temporalmente entre sí, por medio de aparatos telefónicos y circuitos de la red telefónica pública.
Servicio telegráfico público: Servicio que asegura la aceptación y remisión de despachos y telegramas con brevedad y a corta o larga distancia a través de los telégrafos.
Servicio télex: Servicio telegráfico que permite a sus usuarios comunicarse directa o temporalmente entre sí por medio de aparatos arrítmicos y circuitos de la red telegráfica pública.
Servicio de radioaficionados: Servicio de institución individual, de intercomunicación y de estudios técnicos efectuado por aficionados, esto es por personas debidamente autorizadas que se interesan en la radiotécnica con carácter exclusivamente personal y sin fines de lucro.
Servicio espacial: Servicio de radiocomunicación entre estaciones terrestres y estaciones espaciales, o entre estaciones espaciales, o entre estaciones terrenas cuando las señales son retransmitidas por estaciones espaciales o transmitidas por reflexión en objetos situados en el espacio, excluyendo la reflexión o dispersión en la ionósfera o dentro de la atmósfera de la Tierra.
Servicio especial: Servicio de telecomunicación no definido en forma específica en otra parte de la presente ley o su reglamentación destinado a satisfacer determinadas necesidades de interés general y no abierto a la correspondencia pública.
Servicio limitado: Servicio de telecomunicación ejecutado por estaciones no abiertas a la correspondencia pública y que está destinado al uso exclusivo de personas físicas o jurídicas determinadas.
Servicio interno: Servicio de telecomunicación entre oficinas o estaciones de telecomunicación de cualquier naturaleza que se hallen dentro del territorio de la Nación y en los lugares sometidos a su jurisdicción.
Servicio internacional: Servicio de telecomunicación entre oficinas o estaciones de cualquier naturaleza del servicio interno, con las de otros países.
Correspondencia de telecomunicaciones: Toda comunicación que se efectúe por los medios de telecomunicaciones públicos o privados autorizados.
Sistema nacional de telecomunicaciones: Es el conjunto de estaciones y redes de telecomunicaciones integradas, alámbricas o inalámbricas abierto a la correspondencia pública para el tráfico interno e internacional.
Todo vocablo o concepto no definido en esta ley, tiene el significado establecido en los convenios y reglamentos nacionales e internacionales.
ART. 3. Son de jurisdicción nacional:
a) Los servicios de telecomunicaciones de propiedad de la Nación.
b) Los servicios de telecomunicaciones que se presten en la Capital Federal y en el Territorio Nacional de la Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
c) Los servicios de telecomunicaciones de una provincia interconectados con otra jurisdicción o con un estado extranjero.
d) Los servicios de radiocomunicaciones de transmisión y/o recepción cualquiera fuera su alcance.
ART. 4. Es competencia del Poder Ejecutivo Nacional:
a) [inciso excluído por Decreto 59/90]
b) [inciso excluído por Decreto 59/90]
c) Fiscalizar toda actividad o servicio de telecomunicaciones.
d) Administrar las bandas de frecuencias radioeléctricas.
e) Fijar tasas y tarifas de los servicios de jurisdicción nacional.
ART. 5. La recepción directa de telecomunicaciones recibidas desde satélites de la Tierra queda sujeta a la jurisdicción nacional.
ART. 6. -- No se podrán instalar ni ampliar medios ni sistemas de telecomunicaciones sin la previa autorización pertinente. Se requerirá autorización previa para la instalación y utilización de medios o sistemas de telecomunicaciones, salvo los alámbricos que estén destinados al uso dentro de los bienes del dominio privado. Las provincias o municipalidades no podrán expropiar las instalaciones de telecomunicaciones, ni suspender, obstaculizar o paralizar las obras o los servicios de jurisdicción nacional.
TITULO II
Consejo Nacional de Telecomunicaciones
(CONATEL)
ART. 7. -- Créase en jurisdicción del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones - el Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL).
ART. 8. -- La misión de CONATEL, será orientar, coordinar, promover, fomentar el desarrollo, intervenir en la autorización y fiscalización de las actividades de telecomunicaciones dentro del ámbito de aplicación y competencia de la presente ley, con excepción de los sistemas de telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; de los servicios comprendidos en el Capítulo V y otros que expresamente excluye esta ley.
ART. 9. -- Compete al CONATEL.
a) Participar en la elaboración de la política nacional de telecomunicaciones;
b) Coordinar y fiscalizar las actividades de telecomunicaciones que realizan los entes estatales, privados y mixtos, para obtener el mayor rendimiento y economicidad de los sistemas en estricta coherencia con las políticas y estrategias nacionales;
c) Proyectar las normas legales referentes a telecomunicaciones, incluida la reglamentación de la presente ley y el estatuto del CONATEL;
d) Participar en la aprobación de los reglamentos de servicio;
e) Intervenir en la coordinación de los planes de telecomunicaciones para servir a las políticas y estrategias nacionales;
f) Participar en el dictado de las normas para instalación y explotación de equipos de telecomunicaciones. Participar en la fijación y certificación de los índices de calidad a que deben ajustarse la fabricación de materiales y equipo;
g) Promover el desarrollo de la industria nacional de telecomunicaciones;
h) Asesorar en la promoción para la incorporación de la mayor cantidad de profesionales y técnicos argentinos de la especialidad de telecomunicaciones y de las afines en los entes estatales, privados o mixtos, para desempeñar funciones acordes con sus capacidades;
i) Participar en el fomento de la investigación y asistencia técnica para el progreso y perfeccionamiento de las telecomunicaciones;
j) Proponer la ejecución de medidas que aseguren eficientes telecomunicaciones, con aquella parte o partes del país que sean declaradas Teatro de Operaciones o Zonas de Emergencias;
k) Participar en el asesoramiento y coordinación en materia de censura, interferencia u otras limitaciones en el empleo de los sistemas de telecomunicaciones, en caso de guerra, conmoción interna y situaciones que afecten la seguridad nacional;
l) Participar en el otorgamiento y cancelación de permisos, autorizaciones y licencias para la instalación, explotación, uso, ampliación, modificación y traslado de los distintos medios o sistemas de telecomunicaciones y, recomendar la intervención del Poder Ejecutivo Nacional en los casos que corresponda, excepto lo previsto en el Capítulo V de Radiodifusión;
ll) Participar en la aprobación, según corresponda, de los estatutos y reglamentos de los organismos y empresas que desarrollen actividades de telecomunicación;
m) Proponer la representación de la Administración Nacional en las conferencias, reuniones, congresos y organizaciones nacionales e internacionales; participar en la elaboración y proposición de las ponencias a presentar y asesorar con respecto a los tratados, acuerdos y convenios en los que el país sea parte;
n) Participar en la realización y coordinación de estudios y formulación de recomendaciones relativas a telecomunicaciones, para servir a los organismos nacionales e internacionales;
ñ)Administrar las bandas de frecuencias para los diferentes servicios de radiocomunicaciones y asignar las frecuencias correspondientes;
o) Proponer las medidas necesarias para impedir las interferencias y otros perjuicios en el uso y explotación de los sistemas de telecomunicaciones;
p) Participar en la determinación de los requisitos que deberá satisfacer el personal afectado al establecimiento, operación y mantenimiento de los sistemas de telecomunicaciones y en el otorgamiento de las habilitaciones y certificaciones cuando corresponda;
q) Intervenir en los proyectos de tarifas, tasas y gravámenes a las actividades de telecomunicaciones;
r) Asesorar con respecto a las sanciones a aplicar a las que infrinjan las disposiciones de la presente ley y su reglamentación.
ART. 10. -- El Consejo Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) se constituirá con Un (1) Presidente, que será el Subsecretario de Comunicaciones y Un (1) Representante del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, del Ministerio del Interior, del Ministerio de Defensa, del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones -, del Ministerio de Cultura y Educación, de los Comandos en Jefe de las Fuerzas Armadas y de la Secretaría de Planeamiento y Acción de Gobierno.
ART. 11. -- El CONATEL funcionará en forma permanente y de acuerdo con las normas que fije su estatuto orgánico y la reglamentación de esta ley; pudiendo constituir las comisiones especiales que juzgue necesarias integradas por representantes de intereses oficiales y/o privados. Las decisiones del Consejo se adoptarán por mayoría de votos. En caso de empate el voto del Presidente se computará doble, acompañando en todos los casos el dictamen de la minoría.
ART. 12. -- Los miembros del Consejo deberán satisfacer los siguientes requisitos :
a) Ser argentinos nativos o por opción, mayores de edad y de antecedentes intachables;
b) Tener experiencia en materia de telecomunicaciones y nivel universitario o conocimientos equivalentes, cuando se trate de miembros civiles;
c) Tener la especialidad u orientación afín con telecomunicaciones y ser preferentemente oficiales superiores en actividad, cuando se trate de miembros militares;
d) No estar en ninguna forma vinculados con intereses privados de telecomunicaciones, que sean nacionales o internacionales, mientras permanezcan en sus cargos.
ART. 13. -- Los miembros civiles tendrán una permanencia de Cinco (5) años en sus funciones mientras pertenezcan a los organismos que representan y al término de su mandato podrán ser nombrados nuevamente. Los miembros militares se designarán por el término que disponga cada Fuerza.
TITULO III
Servicio de Telecomunicaciones
CAPITULO I
Disposiciones comunes
ART. 14 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 15. -- Toda persona tiene derecho de hacer uso de los servicios de telecomunicaciones abiertos a la correspondencia pública de conformidad con las leyes y reglamentaciones pertinentes.
ART. 16. -- Las clases y categorías de los servicios de telecomunicaciones que prestan las oficinas abiertas a la correspondencia pública serán fijadas por la reglamentación, que también determinará las prioridades para su curso.
ART. 17. -- No se cursará telecomunicación alguna que pueda afectar la seguridad nacional, las relaciones internacionales, la vida normal de la sociedad y sus instituciones, la moral y las buenas costumbres.
ART.18º- La correspondencia de telecomunicaciones es inviolable. Su interceptación sólo procederá a requerimiento de juez competente.
ART. 19. -- La inviolabilidad de la correspondencia de telecomunicaciones importa la prohibición de abrir, sustraer, interceptar, interferir, cambiar su texto, desviar su curso, publicar, usar, tratar de conocer o facilitar que otra persona que no sea su destinatario conozca la existencia o el contenido de cualquier comunicación confiada a los prestadores del servicio y la de dar ocasión de cometer tales actos.
ART. 20. -- Las personas afectadas a los servicios de telecomunicaciones están obligadas a guardar secreto respecto de la existencia y contenido de la correspondencia de que tengan conocimiento en razón de su cargo.
ART. 21. -- Toda persona que de cualquier manera tenga conocimiento de la existencia o contenido de la correspondencia de telecomunicaciones está obligada a guardar secreto sobre la misma con las excepciones que fija la presente ley.
ART. 22. -- Los prestadores de los servicios de telecomunicaciones deberán contar con los medios más adecuados y poner la debida diligencia para asegurar el eficaz cumplimiento de los servicios que realizan.
ART. 23. -- Par la mayor eficacia y economía de la prestación podrán celebrarse convenios entre entidades prestadoras, tendientes a compartir servicios, redes, equipos y edificios de análogos o diferentes servicios públicos. Tales convenios, para tener validez, deben ser aprobados por la autoridad de aplicación Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones.
ART. 24. -- Toda instalación de telecomunicaciones deberá ser interconectada con las redes del servicio interno o internacional en la oportunidad y forma que lo determine la autoridad de aplicación Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones.
ART. 25. -- La responsabilidad de los prestadores de los servicios públicos de telecomunicaciones por errores, alteraciones o demoras en los despachos, se limita a la devolución del importe de aquellos, salvo que de los mismos surja un perjuicio de magnitud a causa de irresponsabilidad comprobada, circunstancia que motivará una investigación para determinar las medidas a adoptar.
ART. 26. -- Las instalaciones de telecomunicaciones sólo podrán ser operadas por quienes posean autorización, licencia o certificado, otorgado de conformidad con lo que establece la presente ley y su reglamentación.
ART. 27. -- Las instalaciones para servicios de telecomunicaciones deben ser habilitadas por la autoridad de aplicación antes de entrar en funcionamiento, asimismo no podrán ser modificadas sin previa autorización de la misma. Los servicios de telecomunicaciones aeronáuticos o marítimos de carácter público, prestados por las Fuerzas Armadas, destinados a la protección de las navegaciones aérea y marítima, serán reglamentados por los respectivos Comandos en Jefe, quienes coordinarán con la autoridad de aplicación las modalidades de aquella cuando correspondiere.
ART. 28 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 29 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 30. -- Los aparatos, maquinarias o instalaciones de cualquier naturaleza que pudieran dificultar, interferir o perjudicar las telecomunicaciones, deberán estar provistos de los dispositivos necesarios para suprimir tales perturbaciones.
ART. 31. -- El usuario titular de un servicio de telecomunicaciones es responsable del uso que se haga del mismo, así como del pago de los cargos que correspondan.
ART. 32. -- Las autorizaciones, licencias, permisos o titularidad de un servicio de telecomunicaciones no podrán ser transferidos, arrendados ni cedidos total o parcialmente sin autorización del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones, previo dictamen del CONATEL, excepto las correspondientes a los servicios de radiodifusión, en cuyo caso el dictamen será de competencia del Comité Federal de Radiodifusión.
ART. 33 -- Los titulares de autorizaciones, licencias y permisos de servicios de telecomunicaciones y sus usuarios están obligados a colaborar con el Estado en los casos y en la forma que establezca la presente ley y su reglamentación.
ART. 34 -- Los titulares permisionarios y usuarios de cualquier servicio de telecomunicaciones están obligados a facilitar toda tarea de fiscalización que realice el organismo competente.
ART. 35 -- La caducidad, suspensión o inhabilitación de la titularidad de un servicio de telecomunicaciones, como así también su rehabilitación, se llevará a cabo en las condiciones y plazos que establece la presente ley y disposiciones complementarias.
ART. 36. -- Las instalaciones y equipos de telecomunicaciones que funcionen sin la autorización formal correspondiente se consideran clandestinas.
ART. 37 [artículo excluído por Decreto 59/90]
El usuario titular del servicio telefónico podrá exigir, sin costo ni cargo alguno, su inclusión y/o exclusión de las guías telefónicas y del servicio de información al cliente. [párrafo incorporado por la Ley 25.288, del 14/8/2000]
ART. 38 -- Los plazos para el archivo de la documentación de telecomunicaciones serán fijados por la reglamentación, salvo los establecidos expresamente en la presente ley. Vencidos tales plazos la documentación será destruida.
ART. 39. -- A los fines de la prestación del servicio público de telecomunicaciones se destinará a uso diferencial el suelo, subsuelo y espacio aéreo del dominio público nacional, provincial o municipal, con carácter temporario o permanente, previa autorización de los respectivos titulares de la jurisdicción territorial para la ubicación de las instalaciones y redes. Este uso estará exento de todo gravamen.
ART. 40. -- Podrán utilizarse los bienes del dominio privado, nacional, provincial o municipal, sin compensación alguna, para el tendido o apoyo de instalaciones de los servicios públicos de telecomunicaciones siempre que se trate de simple restricción al dominio y no perjudique el uso o destino de los bienes afectados.
ART. 41. -- Los prestadores de servicios públicos de telecomunicaciones tendrán derecho a establecer sus instalaciones en o a través de inmuebles pertenecientes a particulares.
En todos los casos se tratará de obtener de los propietarios la conformidad que permita la utilización de sus inmuebles por parte del prestador del servicio público.
Dicho acuerdo tenderá a lograr la conciliación debida para alcanzar el cumplimiento del servicio a prestar y a satisfacer los intereses de los propietarios de los inmuebles.
De no materializarse la conformidad de partes, el prestador del servicio público podrá gestionar la expropiación de las fracciones de inmuebles indispensables para establecer las instalaciones.
Si la expropiación fuese considerada innecesaria podrá establecerse, sobre las fracciones referidas, una servidumbre de uso obligatoria, en favor del prestador del servicio público, previo cumplimiento de las disposiciones legales vigentes en la materia.
La reglamentación de la presente ley establecerá en qué circunstancia podrá el prestador del servicio público solicitar la expropiación del inmueble que se trate o en su caso las pautas a que deberán someterse el prestador del servicio y el propietario del inmueble para posibilitar la constitución sobre el predio de una servidumbre de uso.
ART. 42. -- Los prestadores del servicio público de telecomunicaciones tendrán derecho a utilizar los bienes inmuebles del dominio nacional, provincial o municipal para la conservación o inspección de sus instalaciones. Tratándose de inmuebles del dominio privado el acceso podrá efectuarse para la realización de aquellas tareas absolutamente indispensables.
Las meras incomodidades que se ocasionen y que no constituyan un perjuicio positivo no serán indemnizables. En cualquier caso se adoptarán las precauciones y garantías necesarias para causar las menores molestias y en caso de oposición se requerirá orden de la autoridad judicial competente.
ART. 43. -- Cuando, para la realización de obras o servicios públicos nacionales, provinciales o municipales u obras particulares nuevas o de ampliación de las existentes fuere necesario el traslado, remoción o modificación de instalaciones de los servicios públicos de telecomunicaciones ubicadas en el dominio público, el gasto que origine estará exclusivamente a cargo del interesado en la ejecución de la obra o servicios.
ART. 44. -- Cuando por demoliciones, ampliaciones, modificaciones o construcciones nuevas de propiedad privada, sea necesario remover o reconstruir instalaciones de los servicios públicos de telecomunicaciones ubicados en el dominio privado, el propietario del inmueble estará exento de todo gasto que se origine por tales causas.
ART. 45. -- En los casos que sean de aplicación los artículos 43 y 44, se deberá solicitar a los prestadores del servicio público de telecomunicaciones pertinentes, con la anticipación que fije la reglamentación, la remoción de las instalaciones que obstacularizaren la realización de las obras proyectadas.
CAPITULO II
Telegrafía
ART. 46. -- Las oficinas abiertas a la correspondencia telegráfica pública tiene la obligación de aceptar todo despacho que le sea presentado en las condiciones previstas en la presente ley y su reglamentación.
ART. 47. -- Las oficinas abiertas a la correspondencia telegráfica pública exigirán la comprobación de la identidad del remitente del despacho, de conformidad con las normas reglamentarias y otorgarán recibo por la correspondencia que acepten.
ART. 48. -- El intercambio de telegramas internos entre distintos portadores se hará con la intervención de la Nación y a través de su red de telecomunicaciones. El tráfico internacional telegráfico de cualquier naturaleza, se encaminará por el Sistema Nacional de Telecomunicaciones al centro de conmutación internacional correspondiente con las excepciones que prevea la reglamentación.
ART. 49. -- La correspondencia telegráfica podrá ser anulada por el remitente antes que haya sido entregada al destinatario.
ART. 50. -- La correspondencia telegráfica se entregará a su destinatario o representante, en la forma y condiciones que fije la reglamentación, salvo el caso que mediare orden escrita de juez competente disponiendo su interceptación.
ART. 51. -- Se considerará que existe demora cuando en condiciones normales y por causas imputables a los prestadores, la correspondencia telegráfica pública no fuera entregada en un término compatible con las características del servicio.
ART. 52. -- La correspondencia telegráfica que, por causas ajenas a la voluntad de los prestadores del servicio no pueda ser entregada, será destruida en el término que fije la reglamentación.
ART. 53. -- El remitente y el destinatario tendrán derecho a obtener copias autenticadas de la correspondencia telegráfica que se hubiera impuesto, así como también a que se les exhiban los originales dentro de los plazos fijados para su archivo.
ART. 54 [modificado por Ley 24.687]. -- Los telegramas expedidos se archivarán por tres años salvo los colacionados, expedidos y recibidos, que se conservarán durante cinco años.
ART. 55 [artículo excluído por Decreto 59/90]
CAPÍTULO III
Telefonía
ART. 56. -- El servicio interno será urbano e interurbano. El primero es el establecido entre usuarios vinculados a una misma área de servicio local y el segundo entre usuarios de distintas áreas.
ART. 57. -- Las comunicaciones telefónicas se establecerán de aparato a aparato o de persona a persona. El personal afectado al servicio no podrá intervenir en la conferencia ni realizar retransmisiones.
ART. 58. -- El servicio domiciliario se presta por tiempo indefinido en el domicilio del usuario titular y se retribuye con el pago de una tarifa.
ART. 59. -- El servicio al público se presta desde oficinas, u otros medios habilitados para tal fin.
ART. 60. -- En caso de interrupción del servicio, el usuario podrá reclamar la deducción del importe pertinente, a tenor de la reglamentación.
ART. 61. -- El servicio telefónico podrá ser operado bajo el régimen de agencia, dentro de los límites y modalidades que fije la reglamentación.
ART. 62. -- El servicio urbano será prestado sin cargo adicional sobre la tarifa establecida para el área de cada localidad. Cuando para conectar un abonado que se encuentre fuera del área haya necesidad de instalaciones y trabajos especiales, se aplicará un régimen diferencial hasta su integración al área.
ART. 63. -- El prestador suspenderá o rescindirá el servicio domiciliario por falta de pago conforme a la reglamentación; o por orden de autoridad competente, administrativa o judicial según corresponda.
ART. 64. -- Cuando el abonado titular de más de una línea o servicio en un mismo domicilio sea pasible de incomunicación u otra sanción más grave por falta de pago, el ente prestador del servicio podrá intimarlo al pago por un medio fehaciente.
En el caso de que producida la intimación y transcurrido un período máximo de treinta (30) días corridos, el abonado no cancelara la deuda, la medida de incomunicación podrá extenderse a todas las líneas o servicios del cual el mismo sea titular en ese domicilio.
ART. 65. -- Toda área de servicio urbano deberá contar, como mínimo, con una cabina para uso del público, capaz de asegurar el secreto de las comunicaciones.
ART. 66. -- Cuando por error sustancial no imputable al abonado no figuren éste o el número de su teléfono correctamente en guía, la responsabilidad del prestador se limitará al descuento del porcentaje de la tarifa que establezca la reglamentación y hasta tanto se subsane la deficiencia.
ART. 67 [artículo excluído por Decreto 59/90]
CAPÍTULO IV
Radiocomunicaciones
ART. 68. -- Las radiocomunicaciones se efectuarán, cualquiera sea el servicio que cumplan, utilizando las frecuencias, potencias, clases de emisión y señales distintivas que se les asigne conforme a la presente ley y su reglamentación.
ART. 69. -- Las frecuencias serán asignadas dentro de cada banda, de acuerdo con las especificaciones de los convenios y reglamentos nacionales e internacionales.
ART. 70. -- La autoridad competente, podrá cambiar o cancelar las frecuencias autorizadas, sin que ello dé derecho a indemnización alguna.
ART. 71. -- Toda emisión de radiocomunicaciones no excederá los niveles aceptados en cuanto a irradiaciones no esenciales y mantendrá su frecuencia dentro de las tolerancias admitidas por los convenios y reglamentos nacionales e internacionales.
ART. 72. -- La potencia que en cada caso se asigne y se utilice, será la mínima necesaria para el normal cumplimiento del servicio, pudiendo ser superada únicamente en caso de emisiones de socorro.
ART. 73. -- Las señales distintivas se adjudicarán de acuerdo con las especificaciones de los convenios y reglamentos nacionales e internacionales. Será facultad de la autoridad competente establecer otros procedimientos de identificación cuando razones especiales lo justifiquen.
ART. 74. -- Las estaciones de radiocomunicaciones deberán identificarse con su señal distintiva, de manera tal que no sean necesarios equipos terminales especiales para la recepción.
Quedan exceptuadas las que por su naturaleza o características de los servicios que prestan hagan innecesaria su identificación.
ART. 75. -- Los buques, aeronaves y artefactos navales, aéreos y espaciales argentinos, o los extranjeros que se encuentren en jurisdicción nacional, deberán estar provistos de las estaciones radioeléctricas que establecen los convenios y reglamentos nacionales e internacionales, según corresponda. Dichas instalaciones deberán estar habilitadas y en un estado de funcionamiento que asegure el servicio que cumplen. La autoridad competente no permitirá la salida de aquellos que no reúnan tales requisitos.
ART. 76. -- Podrán establecerse zonas de protección contra cualquier tipo de perturbación que afecte a las radiocomunicaciones, cuando exigencias técnicas lo justifiquen.
ART. 77. -- En las zonas de protección, cuando resulte ineludible o conveniente, podrán imponerse limitaciones al dominio en cuanto a edificaciones o estructuras de cualquier naturaleza, construidas o a construirse, que pudieran dificultar o interrumpir las comunicaciones.
CAPÍTULO V
Radiodifusión (Derogado por la Ley Nacional de Radiodifusión N° 22.285)
CAPITULO VI
Servicios Especiales
ART. 114. -- El Servicio Subsidiario de Frecuencia Modulada tiene por objeto transmitir información a personas físicas o jurídicas determinadas, utilizando los subcanales incluidos al efecto, en los canales de transmisión de las estaciones radiodifusoras de frecuencia modulada.
Dicha información puede comprender: música ambiental, programas educativos, científicos, comerciales y de cualquier otra actividad de interés general.
La reglamentación respectiva establecerá la forma en que se adjudique y explote este servicio.
ART. 115. -- El servicio de antena comunitaria tiene por objeto la recepción y distribución de las señales provenientes de una o más estaciones radiodifusoras, a los adherentes o abonados de una o más comunidades.
El permisionario que preste el servicio, estará obligado a distribuir las señales de las estaciones que pueda recibir en condiciones técnicamente aceptables, sin preferencia o exclusividad para ninguna de ellas y en los canales que establezca la reglamentación respectiva.
ART. 116. -- El servicio de circuito cerrado comunitario tiene por objeto la teledifusión de programas aurales y/o visuales mediante vínculo físico, a los adherentes o abonados de una o más comunidades.
El permisionario que preste el servicio deberá distribuir las señales de los programas originados localmente o en otros centros de producción, de acuerdo a las normas técnicas nacionales y en los canales que establezca la reglamentación respectiva.
ART. 117. -- La reglamentación establecerá las normas a las cuales deberá ajustarse la realización de los servicios especiales no considerados en el presente capítulo y cuya explotación sea requerida.
ART. 118. -- El Comité Federal de Radiodifusión será la autoridad de aplicación para todo lo previsto en el presente capítulo, sin perjuicio de la intervención que compete al Consejo Nacional de Telecomunicaciones en el aspecto técnico.
CAPITULO VII
Radioaficionados
ART. 119. -- El servicio de radioaficionados constituye una actividad de interés nacional.
Los requisitos que deben reunirse para optar a la licencia de radioaficionados y a la autorización para instalar la estación, son los que establecen la presente Ley y su reglamentación.
ART. 120. -- La licencia de radioaficionados y la autorización para instalar su estación se podrá otorgar a argentinos nativos o por opción, a argentinos naturalizados con más de Cinco (5) años de ciudadanía y a argentinos naturalizados que no teniendo esa antigüedad como tales hayan renunciado a la opción del artículo 21 de la Constitución Nacional y que sean capaces civilmente.
ART. 121. -- La autoridad competente otorgará también licencia de radioaficionados y la correspondiente habilitación de estaciones a las entidades que los agrupen y a las vinculadas con esta actividad, previo cumplimiento de los requisitos establecidos en esta ley y su reglamentación.
ART. 122. -- El radioaficionado extranjero, en tránsito o que resida temporariamente en territorio nacional, podrá ser autorizado para instalar y operar su estación en categoría igual o equivalente a la reconocida en su país de origen, cuando existan convenios de reciprocidad con su propio Estado, y en las condiciones que en los mismos se establezcan.
ART. 123. -- También podrá autorizarse, excepcionalmente a un radioaficionado extranjero a instalar y operar temporariamente su estación, aun cuando no exista convenio de reciprocidad con su país de origen.
ART. 124. -- La estación de radioaficionados no puede destinarse a otro uso que el específico. La comunicación se establecerá únicamente con aficionados, del país y de cualquier parte del mundo, salvo que exista expresa prohibición de hacerlo.
ART. 125. -- El contenido de toda comunicación de radioaficionado debe ajustarse a las normas de la presente ley y su reglamentación; no puede versar sobre temas religiosos, políticos o nacionales ni tampoco tener finalidad comercial o lucrativa, sea en forma manifiesta o encubierta.
ART. 126. -- El radioaficionado deberá colaborar con su estación individualmente o integrando redes, para efectuar comunicaciones en casos de desastre, accidente o cualquier otra emergencia, y toda vez que le fuera requerida su intervención por la autoridad competente.
ART. 127. -- El radioaficionado está facultado para instalar en el inmueble donde se encuentra su estación el sistema irradiante imprescindible, siempre que adopte las debidas precauciones para evitar molestias y riesgos.
TITULO IV
Tasas, Tarifas y Gravámenes
CAPITULO I
Telecomunicaciones
ART. 128 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 129. -- Las tasas y gravámenes para establecer sistemas y estaciones de telecomunicaciones no abiertos a la correspondencia pública se determinarán de acuerdo con las características de los mismos, la importancia de sus instalaciones y la evaluación del tráfico previsible, conforme a lo previsto en la reglamentación.
ART. 130 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 131 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 132. -- Del total de ingresos provenientes de tasas y gravámenes de telecomunicaciones se destinará una proporción adecuada para el desarrollo de los sistemas y mejoramiento de los servicios.
ART. 133. -- Las empresas prestadoras del servicio público y las de interés público de telecomunicaciones presentarán los balances y estados de cuentas en la forma y oportunidad que lo establezca el Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones, o el Comité Federal de Radiodifusión, según corresponda.
CAPÍTULO II
Radiodifusión (Derogado por la Ley Nacional de Radiodifusión N° 22.285)
TITULO V
Desarrollo de las Telecomunicaciones
ART. 141 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 142 [artículo excluído por Decreto 59/90]
ART. 143. -- Créase el Departamento de Promoción de Investigaciones y Desarrollo en Telecomunicaciones, en jurisdicción del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones.
ART. 144. -- El Departamento de Promoción tendrá las siguientes funciones:
a) Promover e incentivar en los laboratorios existentes, investigaciones científicas y tecnológicas en materia de telecomunicaciones, y propiciar normas, especificaciones y métodos con el objeto de promover transferencias tecnológicas a los sectores productivos públicos y privados;
b) Promover programas multiinstitucionales de actividades, en base a requerimientos concretos emergentes del sector telecomunicaciones, evitando en esta forma cualquier innecesaria multiplicidad de esfuerzos;
c) Evaluar la capacidad técnica y de producción de las fábricas de equipos y material de telecomunicaciones, propiciando a través de los organismos competentes que se otorguen a su pedido, certificados de calificación;
d) Propiciar la creación de laboratorios que realicen aquellas actividades de investigación y desarrollo en telecomunicaciones, que hayan superado la capacidad de los laboratorios existentes.
TITULO VI
Disposiciones Referidas a la Seguridad Nacional
ART. 145. -- Las actividades de telecomunicaciones deben contribuir a la seguridad y adecuarse a las exigencias que la defensa nacional imponga.
ART. 146. -- El planeamiento en materia de telecomunicaciones deberá contemplar la adecuada preparación y alistamiento de los medios del potencial militar y la conducción de sus eventuales operaciones, en estricta coherencia con las políticas nacionales.
ART. 147. -- Los entes estatales, privados o mixtos y las demás personas que realizan actividades de telecomunicaciones, están obligados a facilitar, por intermedio del CONATEL la información que le sea requerida, para servir a necesidades de la defensa nacional. Igual obligación les cabe a las empresas industriales que fabriquen o intervengan en el proceso de importación o comercialización de partes, componentes y equipos de telecomunicaciones.
ART. 148. -- A los fines de la seguridad nacional, podrán establecerse restricciones al uso y prestación de los servicios de telecomunicaciones. Tales restricciones tendrán carácter transitorio y se limitarán al mínimo indispensable.
ART. 149. -- Asígnase prioridad a los servicios de telecomunicaciones situados dentro de la parte o partes del territorio nacional que sean declaradas Teatro de Operaciones y los que conecten a éstas con el resto del país. Iguales prioridades son aplicables a las Zonas de Emergencia.
ART. 150. -- En caso de guerra o conmoción interior, asígnase a las Fuerzas Armadas prioridades en el uso del Sistema Nacional de Telecomunicaciones.
ART. 151. -- Las Fuerzas Armadas y eventualmente las de Seguridad podrán conectar sus sistemas fijos, móviles y de campaña con el Sistema Nacional de Telecomunicaciones, en las debidas condiciones técnicas y cuando circunstancias particulares que hagan a la seguridad nacional lo justifiquen.
ART. 152. -- En caso de guerra o conmoción interior el Presidente de la Nación podrá dejar transitoriamente en suspenso las autorizaciones y permisos otorgados para la explotación o uso de los servicios de telecomunicaciones internos o internacionales.
ART. 153. -- Los permisos y autorizaciones para desarrollar las actividades previstas en la presente ley, dentro de las Zonas de Seguridad se otorgarán, previo dictamen del CONASE (Comisión Nacional de Zonas de Seguridad), que versará exclusivamente sobre la conveniencia de los proponentes desde el punto de vista de la seguridad nacional.
ART. 154. -- Las instalaciones destinadas a la prestación de los servicios públicos de telecomunicaciones sólo son requisables a título de uso o de dominio, y siempre que no signifique alteraciones al funcionamiento técnico de los sistemas que integran.
ART. 155. -- La requisición a cualquier título de equipos, emisoras o materiales para desafectarlos de los sistemas de que forman parte, sólo es procedente con aquellos destinados a servicios no abiertos a la correspondencia pública.
ART. 156. -- las limitaciones a que se hace referencia en los artículos 154 y 155, podrán dejar de ser aplicables cuando haya estado de guerra públicamente declarado, exista de hecho, o en los Teatros de Operaciones y Zonas de Emergencia.
TITULO VII
Disposiciones Transitorias (La Ley Nacional de Radiodifusión N° 22.285 deroga todas las disposiciones referidas a radiodifusión del presente título)
ART. 157. -- El Poder Ejecutivo Nacional integrará el CONATEL y el Comité Federal de Radiodifusión dentro de los Treinta (30) días, contados a partir de la vigencia de la presente ley. En dicho plazo designará sus autoridades y procederá a la transferencia al CONATEL y Comité Federal de Radiodifusión de los bienes que actualmente pertenecen o se encuentran afectados a servicios de organismos que prestan funciones que, por esta ley, se atribuyen al CONATEL y al Comité Federal de Radiodifusión.
El personal no jerarquizado actualmente dependiente de esos organismos será reubicado dentro de la Administración Pública Nacional.
ART. 158. -- El Poder Ejecutivo Nacional dentro de los Noventa (90) días de la vigencia de la presente ley actualizará el Plan Nacional de Telecomunicaciones y el Plan Nacional de Radiodifusión.
ART. 159. -- Dentro de los Noventa (90) días de la vigencia de esta ley, el Poder Ejecutivo Nacional dictará el decreto reglamentario de la misma.
ART. 160. -- Hasta tanto sea reglamentada se regirá el accionar en la materia, por las leyes y decretos vigentes a la fecha, que no se opongan al espíritu de la presente.
ART. 161. -- Las Fuerzas de Seguridad que, sin perjuicio de los propios servicios radioeléctricos han sido autorizados para prestar servicios públicos de telecomunicaciones en lugares desprovistos de los mismos, continuarán en el ejercicio de tal autorización hasta que el Estado Nacional sirva con sus propias redes los mencionados lugares.
ART. 166. -- Los servicios o instalaciones de telecomunicaciones que se encuentren en funcionamiento en jurisdicción provincial o municipal, que no hubieran sido autorizados por autoridad competente según las previsiones de la presente ley, deberán solicitar su aprobación técnica a fin de regularizar la situación de aquéllos en un plazo no mayor de ciento ochenta (180) días a contar de la puesta en vigencia de la misma.
ART. 170. -- Derógase toda disposición que se oponga a la presente ley.
ART. 171. -- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.
LANUSSE
Carlos Alberto REY. -- Carlos G. NATAL CODA. -- Pedro A. GORDILLO.
La Ley Nacional de Radiodifusión, N° 22.285/80 derogó el Capítulo V del Título III, el Capítulo II del Título IV y todas las disposiciones del Título Vll referidas a Radiodifusión, de la presente Ley.
El Decreto N° 59/90 (BO. del 12/1/90, Fe de erratas en BO. del 9/1/91) excluyó de la presente Ley los artículos 4° inciso a) y b), 14, 28, 29, 37, 55, 67, 128, 130, 131, 141, y 142.
La Ley N° 24.687 (BO. 28480 del 17/9/96) modificó el artículo 54 de la presente Ley
La Ley Nº 25288 (BO. 29465 del 18/8/00) incorporó el segundo párrafo del art.37º .
La Ley Nacional de Telecomunicaciones N° 19.798 se transcribió de la publicación del Boletín de la Subsecretaría de Comunicaciones n° 9174, del 1 de setiembre de 1972.
La presente Ley fue además publicada en el Boletín Oficial n° 22.489, del 23 de agosto de 1972.
ARTICULOS EXCLUIDOS POR EL DECRETO 59/90.
Art.4º- inciso a) Establecer y explotar los servicios de telecomunicaciones de jurisdicción nacional.
cd..
Art.4º- inciso b) Autorizar o permitir a terceros, con carácter precario, la instalación y prestación de servicios de telecomunicaciones.
Art.14º- En ningún caso se otorgarán autorizaciones o permisos de explotación que importen el establecimiento de exclusividades o monopolios incompatibles con la soberanía, desarrollo y seguridad nacional. La existencia de tales situaciones faculta a la autoridad de aplicación para disponer la caducidad de las respectivas autorizaciones o permisos. Se autorizará o permitirá la instalación de entes telefónicos privados (cooperativas) cuyo fomento satisfaga requerimientos de desarrollo regional, con las limitaciones que determina el párrafo precedente y la reglamentación de esta ley.
Art. 28º- No podrá instalarse ni operarse ningún sistema, equipo o instrumento capaz de recibir señales directas de telecomunicaciones emitidas por satélites de la tierra.
Art.29º- El Poder Ejecutivo Nacional podrá autorizar la instalación y operación de los sistemas, equipos o instrumentos mencionados en el artículo anterior, con carácter de excepción, cuando lo considere justificado, previo dictamen del CONATEL
Art.37º- Es obligación y facultad exclusiva de los prestadores de los servicios públicos de telecomunicaciones, publicar y distribuir en forma gratuita las guías y nóminas de sus respectivos usuarios titulares de acuerdo con las normas que establece la presente ley y su reglamentación.
Art.55º- Los servicios tales como el télex facsimilados, telefotografía, transmisión de datos, y otros existentes o por existir o que se definan en la reglamentación como de las mismas características, se regirán por las normas que se establecen para el servicio telefónico y en la reglamentación.
Art.67º- El tráfico telefónico internacional deberá encaminarse por el Sistema Nacional de Telecomunicaciones a los centros de conmutación internacional establecidos, con excepción del fronterizo que podrá cursarse por enlaces autorizados exclusivamente a tal fin.
Art.128º - Las tasas y tarifas de telecomunicaciones serán fijadas por el Poder Ejecutivo Nacional a propuesta de la autoridad de aplicación de esta ley. Deben ser justas y razonables, cubrir los costos de una explotación y prestación eficientes y financiar el desarrollo de las telecomunicaciones. Para la fijación de las correspondientes al servicio con el exterior se tendrá en cuenta, además, los principios y recomendaciones internacionales y los convenios en que el país sea parte.
Art.130º - Los ingresos provenientes de la parte de las tarifas asignadas al desarrollo de los servicios de telecomunicaciones excepto radiodifusión, deben ser empleados exclusivamente en la expansión y modernización de los sistemas de jurisdicción nacional, de acuerdo con los planes que determine el Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones.
Art.131º - Podrán establecerse a título precario exenciones o reducciones de tasas, tarifas y gravámenes de telecomunicaciones cuando la índole de determinadas actividades lo justifiquen.
Art.141º - Los usuarios de los servicios de telecomunicaciones no podrán realizar instalaciones sin previa autorización, salvo el caso de las Fuerzas Armadas.
Art.142º - Los entes oficiales que de alguna manera realizan actividades de telecomunicaciones, con excepción de Fuerzas Armadas, deberán elaborar, anualmente, planes de compras por un período mínimo de Tres (3) años y máximo de Cinco (5), orientados a promover y consolidar la industria nacional de equipos y materiales de telecomunicaciones. Dichos planes se coordinarán por intermedio del CONATEL y el Comité Federal de Radiodifusión, con el fin de propender a una normalización que permita reducir costos y asegurar un mayor porcentaje de repuestos de fabricación nacional.
ARTICULOS DEROGADOS POR LA LEY 22.285
TITULO III - CAPITULO V
ART. 78. -- Decláranse de interés público los servicios de radiodifusión que podrán ser realizados por el Estado (Servicio Oficial de Radiodifusión) o por particulares (Servicio Privado de Radiodifusión) mediante su adjudicación por concurso público.
El Poder Ejecutivo Nacional debe velar por el buen uso de los mismos. Se asigna a la radiodifusión la misión de contribuir al afianzamiento de la unidad nacional y a la elevación del nivel cultural de la población.
Tendrá carácter formativo e informativo; respetará los principios de la moral, la dignidad de la persona humana y la familia, fortalecerá las convicciones democráticas, la amistad y cooperación internacionales.
ART. 79. -- El Poder Ejecutivo Nacional tiene la obligación de proveer de servicio de radiodifusión a aquellas zonas del país en que no lo preste la actividad privada.
Por otra parte :
a) Podrá llevar a cabo las instalaciones necesarias para integrar sistemas nacionales de transporte de programas;
b) Deberá establecer las normas para el uso equitativo de los medios de transporte de programas (cable coaxil, sistema de microondas, etc.), cuando dichos medios de transporte fueran de uso común y pertenecieran al Estado y/o su administración esté a cargo de sociedades anónimas mixtas y/o empresas privadas que tengan dicha administración por concesión y/o licencia;
c) Podrá autorizar a LRA Radio Nacional y a sus filiales a difundir publicidad comercial en aquellos lugares calificados por el Poder Ejecutivo Nacional como "áreas de fomento" conforme a la reglamentación de la presente y previa autorización del Comité Federal de Radiodifusión, y siempre que no exista en la zona una emisora privada.
En caso de que dicha área resultare económicamente propicia para su explotación por una emisora privada, o ello sea requerido por ésta, el Comité Federal de Radiodifusión llamará a concurso público para la adjudicación de la licencia pertinente, debiendo la emisora de LRA Radio Nacional cesar en la difusión de publicidad comercial.
ART. 80. -- Las emisoras de radiodifusión se clasifican en comerciales y no comerciales; estas últimas no emitirán publicidad comercial :
a) Son comerciales las siguientes:
1. Las explotadas por particulares mediante licencia otorgada por concurso público de acuerdo con esta Ley y su Reglamentación.
2. Los integrantes de la red a constituir por emisoras de radio dependientes de la Administración General de Radio y Televisión (Ley 16.907), actualmente a cargo de la Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación. Esta red se limitará a un máximo de tres (3) estaciones en la Capital Federal y una (1) estación por cada área de servicio asignada, con un total máximo de diecisiete (17) emisoras en todo el país. En el interior del país no podrán existir emisoras integrantes de esta red que impliquen superposición de áreas de servicio entre sí.
3. Las emisoras pertenecientes a Universidades Nacionales que poseen autorización para comercializar sus espacios y que cumplan con los requisitos del artículo 164 de esta Ley.
b) Son no comerciales:
1. Las pertenecientes a la Red del Servicio Oficial de Radiodifusión dependiente del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, con las excepciones previstas en el inciso c) del Artículo 79.
2. Las pertenecientes a Estados provinciales, municipales y las de Universidades Nacionales no contempladas en el inciso a) del presente artículo.
3. Las destinadas a exclusivo servicio educativo cultural, que serán de uso privativo del Estado.
c) La emisora LS82 TV Canal 7 de Buenos Aires se regirá de acuerdo con lo establecido en el Artículo 163 de esta Ley.
ART. 81. -- Las radioemisoras se clasificarán de acuerdo al área a cubrir y según la reglamentación que dicte el CONATEL y el Comité Federal de Radiodifusión.
ART. 82. -- Los servicios de radiodifusión en alta frecuencia con destino al exterior podrán ser realizados por emisoras estatales o privadas. Estas últimas mediante especial autorización del Comité Federal de Radiodifusión en las condiciones de la presente Ley y su reglamentación. Igual autorización se requerirá para la emisión y recepción por vía satélite.
ART. 83. -- Las licencias para funcionamiento y explotación de radiodifusión serán otorgadas por el Poder Ejecutivo Nacional a personas de existencias visibles o ideal, mediante concurso público. No se adjudicará más de una licencia de radiodifusión por permisionario, facultándose a los permisionarios de radio en modulación de amplitud para ser titulares de otra licencia en modulación de frecuencia.
Las licencias de explotación de emisoras se adjudicarán por un plazo de Diez (10) años contados a partir de la fecha de iniciación de las transmisiones, vencido el cual, serán prorrogadas por lapsos de Cinco (5) años, hasta totalizar Veinte (20) años, siempre que los titulares hayan acreditado el cumplimiento de las disposiciones legales reglamentarias, las obligaciones contenidas en los respectivos pliegos de condiciones y las que resulten de sus proposiciones además de haber satisfecho el interés público y contribuido al perfeccionamiento integral de la radiodifusión nacional.
Vencidos definitivamente los plazos señalados, deberá llamarse a concurso público para la adjudicación de nuevas licencias.
Para la renovación como para la adjudicación de las licencias se tendrá en cuenta prioritariamente la calificación obtenida, por quienes hubiera sido anteriormente titulares de licencias, así como en las instalaciones de repetidoras de radiodifusión en zonas de fomento; de acuerdo con las normas que establezca el Comité Federal de Radiodifusión.
ART. 84. -- En todo concurso que tenga por objeto la adjudicación de licencias para explotar emisoras de radiodifusión, las propuestas estarán libradas al examen público por un término no inferior a Siete (7) días hábiles, con fines de impugnación, que versará exclusivamente sobre los aspectos personal y económico de las propuestas.
La reglamentación de la presente Ley deberá contemplar entre otras las siguientes disposiciones:
a) Oportunidad del llamado a concurso público por el Comité Federal de Radiodifusión;
b) Plazos para la elevación de las propuestas al Poder Ejecutivo Nacional;
c) Plazos para la adjudicación de las licencias;
d) Oportunidad en que los licenciatarios deben iniciar regularmente sus transmisiones.
ART. 85. -- Las vinculaciones jurídico-comerciales entre dos o más emisoras deberán ser autorizadas por el Comité Federal de Radiodifusión, respetándose el principio de explotación individual de las mismas.
ART. 86. -- Para ser titular de una licencia tratándose de personas de existencia visible o socio gerente o director, mandatario, apoderado, salvo judicial, o síndico de sociedades o asociaciones, se requiere:
a) Ser argentino nativo o naturalizado con más de Diez (10) años de residencia en el país o argentino por opción y en todos los casos mayor de edad;
b) Tener responsabilidad económico-financiera;
c) No estar incapacitado o inhabilitado civil ni penalmente;
d) No haber sido condenado por la comisión de delitos dolosos;
e) Poseer un nivel cultural acorde con las funciones correspondientes al servicio de radiodifusión mencionadas en el Artículo 78 de la presente Ley;
f) Poseer idoneidad y experiencia suficientes en medios de difusión;
g) No tener interés directo o indirecto en otra emisora;
h) No tener representación o relación de dependencia laboral o económica con titulares de empresas periodísticas o de radiodifusión extranjeras.
No se otorgarán licencias a quienes al momento de la adjudicación no puedan ejercer el comercio, a personas que sean magistrados judiciales, personas que gocen de inmunidad parlamentaria, dignatarios religiosos, personal militar y funcionarios públicos, que se encuentren en ejercicio de sus respectivas funciones en el momento de presentarse al llamado a concurso.
Para ejercer cargos directivos en emisoras pertenecientes al Estado se requerirán las mismas cualidades de índole moral, legal y cultural exigidas en el presente artículo.
El Comité Federal de Radiodifusión queda facultado para proponer la cancelación de la licencia, toda vez que se compruebe, en sede administrativa o judicial, actos simulados que estén referidos a la titularidad de acciones o al control de la sociedad titular de una licencia.
Los proponentes deberán tener radicación en el lugar de prestación del servicio.
ART. 87. -- Las licencias podrán otorgarse a personas de existencia ideal cuando las mismas se hubieran constituido en el país y no sean filiales o subsidiarias de otras empresas argentinas o extranjeras o de empresas periodísticas.
Los contratos sociales y estatutos de sociedades titulares de licencias no podrán modificarse, en ninguna de sus cláusulas, sin previa autorización del Comité Federal de Radiodifusión y tendrán como objeto la explotación de emisoras de radiodifusión, no pudiendo exceder de Veinte (20) el número de socios. Las acciones serán nominativas y la transferencia de ellas podrá efectuarse a favor de terceros que reúnan los mismos requisitos que los cedentes, mediante previa autorización del Comité Federal de Radiodifusión.
No podrán participar en asamblea de sociedades permisionarias de licencias, otras acciones que aquellas cuyos titulares hayan sido expresamente mencionados en el acto oficial de adjudicación o autorizados posteriormente a ingresar por el Poder Ejecutivo, bajo pena de nulidad absoluta de las decisiones que se adopten. Este mismo requisito y sanción, condicionan la incorporación de personas físicas a las funciones de director o gerente de sociedades titulares de licencias.
Esta disposición se aplicará igualmente a la transferencia de acciones o cuotas de capital y a los casos en que el titular pretenda dar participación a terceros en la administración o explotación de la emisora.
ART. 88. -- Queda prohibida la emisión de debentures por parte de las sociedades titulares de licencias de radiodifusión.
La disposición prevista en el Artículo 342 del Código de Comercio, se hace extensiva a todo titular de la licencia, sea persona de existencia visible o ideal. Los agentes fiscalizadores a que se refiere dicho artículo serán designados por el Comité Federal de Radiodifusión, quien fijará la remuneración teniendo en cuenta la jerarquía y potencial económico de la emisora.
ART. 89. -- A partir de la sanción de la presente Ley, todas las frecuencias serán adjudicadas manteniendo las emisoras las denominaciones que el Comité Federal de Radiodifusión les haya asignado, las que no podrán ser alteradas por los futuros licenciatarios de las mismas.
ART. 90. -- Las licencias de radiodifusión se extinguirán por:
a) Vencimiento del término de adjudicación;
b) La sanción prevista en el inciso f) del Artículo 98;
c) Quiebra o concurso civil del titular;
d) Incapacidad o inhabilitación prevista en los incisos l y 2 del Artículo 152 bis del Código Civil, declaradas judicialmente;
e) Fallecimiento del titular, sin dejar sucesores para continuar la explotación de la licencia. Se entiende por sucesores en caso de incapacidad, inhabilitación civil o fallecimiento, al cónyuge o los hijos, siempre que acrediten, ante el Comité Federal de Radiodifusión, poseer las cualidades y condiciones establecidas en esta Ley, para ser titulares de licencias;
f) Disolución o retiro de la personería jurídica de la sociedad;
g) La condena en proceso penal de cualquier de sus directores, administradores o gerentes, por delitos cometidos en beneficio de la empresa o de ellos mismos;
h) Razones de interés público, en cuyo caso procederá la indemnización conforme a derecho.
ART. 91. -- Créase el Comité Federal de Radiodifusión como organismo autárquico en jurisdicción de la Presidencia de la Nación. El comité Federal estará integrado por Un (1) Presidente y Ocho (8) Vocales, Cuatro (4) serán Vocales Ejecutivos y Cuatro (4) serán Asesores.
El Presidente será designado por el Poder Ejecutivo Nacional.
Los Vocales Ejecutivo serán designados por el Poder Ejecutivo Nacional a propuesta del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, del Ministerio de Educación y Cultura, de la Secretaría de Prensa y Difusión de la Presidencia de la Nación y del respectivo Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas, respectivamente.
Este último será rotativo anualmente y elegido entre los Vocales Asesores designados por los Comandos en Jefe de las Fuerzas Armadas. Los Vocales Asesores serán designados por el Poder Ejecutivo Nacional a propuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, del Ministerio del Interior y de los Comandos en Jefe de las Fuerzas Armadas, respectivamente.
Dichas designaciones se efectuarán por cada uno de esos organismos de entre los funcionarios que revisten categoría de Directores Generales o su equivalente.
El Presidente y los Vocales Ejecutivos ejercerán el poder de decisión del Comité, excepto para los actos que se detallan, que serán de competencia del cuerpo en pleno;
-- Concursos públicos para la adjudicación de licencias, caducidad y revocación.
-- Modificación de la titularidad, total o parcial de las licencias.
-- Modificaciones a la legislación.
-- Calificaciones periódicas a las emisoras.
Los Vocales Ejecutivos permanecerán en sus cargos Cinco (5) años, con excepción de los de las Fuerzas Armadas.
El Comité Federal de Radiodifusión funcionará aun cuando los Vocales Asesores no hayan sido designados por las reparticiones mencionadas.
El Presidente tendrá jerarquía de Subsecretario, y los Vocales de Directores Generales. Los representantes de los Comandos en Jefe deberán ser Oficiales Superiores.
Facúltase al Comité Federal de Radiodifusión para convocar comisiones consultoras integradas por representantes de las organizaciones gremiales y empresarias vinculadas a la radiodifusión.
ART. 92. -- El Comité Federal de Radiodifusión, tendrá las siguientes funciones:
a) Supervisar, vigilar e inspeccionar los servicios de radiodifusión en sus aspectos culturales, artísticos, comerciales, administrativos y técnicos, exigiendo el cumplimiento de la presente Ley y su Decreto reglamentario. En el aspecto técnico lo realizará por intermedio del Ministerio de Obras y Servicios Públicos - Comunicaciones.
b) Promover la realización de concursos públicos para la adjudicación de licencias y propiciar ante el Poder Ejecutivo Nacional el pertinente llamado, cada vez que haya un proponente en zonas donde no exista el servicio.
c) Intervenir en la adjudicación de frecuencias y potencias en todo el espectro de radiodifusión.
d) Promover el constante desarrollo y perfeccionamiento técnico y cultural de los servicios de radiodifusión;
e) Calificar semestralmente a las emisoras comerciales y no comerciales, debiéndose tomar en cuenta la conducta ética y moral en el comportamiento y utilización de la respectiva licencia;
f) Elevar al Poder Ejecutivo Nacional las propuestas relativas a la fijación de los montos de gravámenes correspondientes a las estaciones comerciales;
g) Aplicar las sanciones previstas en los incisos : a), b), c), d) y e) del artículo 98 de la presente Ley.
h) Otorgar certificados de habilitación al personal de locutores que eventual o permanentemente participen en las emisiones de radiodifusión;
i) Recaudar los importes correspondientes a los gravámenes a la explotación de radiodifusión;
j) Respecto a las emisoras de radiodifusión del Estado actuará como ente coordinador además de sus otras funciones;
k) Efectuar las designaciones previstas en el Artículo 89 de la presente Ley;
l) Extender las autorizaciones previstas en los artículos 32, 82, 85, 87 y 100 de la presente Ley;
ll) Deberá disponer se cubra el espectro con la máxima utilización de frecuencias.
Además de las facultades precedentemente enumeradas, El Comité Federal de Radiodifusión tendrá las atribuciones necesarias para el mejor cumplimiento de su cometido.
El Comité Federal es la autoridad de aplicación en todo lo referente a la radiodifusión.
ART. 93. -- Los miembros del Comité Federal de Radiodifusión deberán reunir los siguientes requisitos:
a) Ser argentino nativo o por opción, con plena capacidad civil;
b) No estar vinculado con intereses privados de radiodifusión, sean nacionales o internacionales,
c) No haber sido condenado por delitos dolosos. Tampoco por cualquier clase de delitos contra la Administración Pública Nacional;
d) Al asumir sus cargos prestar declaración jurada patrimonial;
e) Tener idoneidad profesional en radiodifusión y/o en medios de comunicación social.
ART. 94. -- Sin perjuicio de las normas contenidas en esta Ley que reglan la actividad específica del Comité Federal de Radiodifusión, dicho organismo tendrá las siguientes facultades en lo que hace al régimen de su funcionamiento:
a) Administrar los fondos y bienes del organismo;
b) Ejercer el contralor administrativo y técnico;
c) Fijar el procedimiento con que funcionará el régimen de sanciones;
d) Elaborar el escalafón de su personal, confeccionar y aprobar el presupuesto anual de gastos y cálculos de recursos y la cuenta de inversiones; redactar una memoria anual y aprobar el Balance y Cuadro de Resultados que deberán ser elevados al Poder Ejecutivo Nacional;
e) Comprar, gravar y vender bienes, celebrar toda clase de contratos y convenios de reciprocidad o de prestación de servicios con otros organismos, entidades o personas de existencia visible, gestionar y contratar préstamos;
f) Aceptar subsidios, legados y donaciones;
g) Nombrar, remover y ascender al personal;
h) Dictar los reglamentos y resoluciones que fuesen necesarios para el mejor ejercicio de sus funciones;
i) Dictar su propio Estatuto.
ART. 95. -- Quienes tengan el poder de decisión en estos organismos, serán personal y solidariamente responsables de las decisiones que adopten, salvo constancia expresa en actas de su disidencia, la que deberá ser fundada.
ART. 96. -- El Comité Federal de Radiodifusión dictará las normas que estime más convenientes para asegurar el cumplimiento por parte de las emisoras de radiodifusión, de los fines formativos e informativos previstos en el Articulo 78 de la presente Ley.
ART. 97. -- Se prohibe toda difusión, anuncio, promoción o transmisión de cualquier juego de azar a través de la radiodifusión. Quedan exceptuadas de esta prohibición las transmisiones que expresamente autorice el Comité Federal de Radiodifusión y las que prevea la reglamentación.
ART. 98. -- Las transgresiones al régimen de la presente Ley serán sancionadas en la siguiente forma de acuerdo con la gravedad de la falta, a determinar por el Comité Federal de Radiodifusión, y con los procedimientos que se fijen de acuerdo con el inciso c) del Artículo 94 de esta Ley:
a) Llamado de atención;
b) Apercibimiento;
c) Multa a determinar por el Comité Federal de Radiodifusión, cuyo monto máximo no podrá exceder del total del gravamen anual que le corresponda por explotación comercial, de acuerdo con el Capitulo II del Título IV;
d) Suspensión de la autorización para transmitir publicidad comercial, por un máximo de treinta (30) días;
e) Suspensión de treinta (30) días a dos (2) años, en todos los medios de radiodifusión, en los casos en que la infracción recaiga sobre personas actuantes;
f) Caducidad de la licencia. Esta medida será dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional, de acuerdo con lo establecido en el artículo siguiente.
En todos los casos relativos a este inciso el Comité Federal de Radiodifusión deberá instruir un sumario convocando al licenciatario a efectuar los descargos pertinentes.
ART. 99. -- El Poder Ejecutivo Nacional podrá disponer la caducidad de las licencias por incumplimiento grave o reiterado de las condiciones establecidas en la presente ley y su reglamentación o en los pliegos de condiciones de los concursos públicos. Igualmente para el caso de violación de las disposiciones de la Ley N° 12.906.
Asimismo, cuando se constate el hecho de no iniciar o terminar sin causa justificada la construcción de instalaciones dentro de los plazos que al efecto se señalen; no iniciar las transmisiones regulares dentro de los plazos fijados en la licencia o no prestar con regularidad y eficacia el servicio de radiodifusión; o haber violado lo previsto en el Artículo 105 de esta Ley.
El beneficiario de una licencia cuya caducidad se declare, no podrá obtener una nueva, hasta transcurridos cinco (5) años como mínimo contados a partir de la fecha del decreto pertinente. En los casos de caducidad de licencia el Poder Ejecutivo Nacional deberá fijar el término por el cual no podrá otorgársele una nueva.
ART. 100. -- El permiso para la instalación de repetidoras externas al área de servicio asignada de radiodifusión sólo se otorgará para cubrir áreas consideradas de fomento. Asimismo en cada área de servicio se respetará el principio de igualdad de todos los titulares de licencias. Se entenderá por área de fomento en materia de radiodifusión las zonas:
a) De escaso potencial económico que no permita la explotación de una estación, y
b) Que no estén cubiertas correctamente por emisión directa de otras estaciones.
El Comité Federal de Radiodifusión autorizará la instalación de repetidoras sin límite de cantidad; estas autorizaciones serán esencialmente revocables a partir del momento en que se adjudique por concurso público una estación de radio y/o televisión.
ART. 101. -- Los titulares de licencias serán responsables de que las informaciones que se propalen sean veraces, imparciales y objetivas y que no provoque alarma o conmoción pública por su contenido o por la forma u oportunidad en que fueran difundidas; ni que atenten contra los preceptos de la Constitución Nacional o los fijados por esta Ley. La infracción a lo previsto los hará pasibles de las sanciones que prevén los Artículos 98 y 99 sin perjuicio de la responsabilidad civil o penal pertinente. Las mismas sanciones corresponderán cuando las noticias, informaciones u opiniones se presenten o difundan de modo tal que signifiquen la aprobación, elogio o apología de delitos o preconicen a la violencia como el medio para el cambio de instituciones argentinas.
ART. 102. -- Las emisoras acordarán un tratamiento equitativo a las agrupaciones políticas durante las campañas electorales y a las entidades religiosas, todas debidamente reconocidas por las leyes pertinentes de acuerdo con las normas que dicte el Comité Federal de Radiodifusión.
ART. 103. -- Las transmisiones se harán en idioma nacional salvo los casos de excepción que establezca la reglamentación de la presente Ley.
Las estaciones de radiodifusión deberán incluir en sus programas diarios el porcentaje de producción cultural nacional y la actuación de artistas argentinos que determine la reglamentación.
ART. 104. -- Toda emisión que se efectúe entre 06.00 y 22.00 horas deberá ser apta para menores y no podrá contener nada susceptible de perturbar el normal y armónico desarrollo de la niñez y la juventud, de acuerdo a las normas que dicte el Comité Federal de Radiodifusión, en el marco de la reglamentación de la presente Ley.
Se prohibe en las audiciones de radiodifusión la asignación de premios mediante sorteos o cualquier otra forma de azar, así como también cualquier tipo de competencia entre participantes, salvo las que autorice expresamente la reglamentación.
ART. 105. -- Las emisoras de radiodifusión están obligadas a realizar transmisiones sin cargo solamente en los siguientes casos:
a) El previsto en el Artículos 106 de la presente ley;
b) Guerra, alteración del orden público o grave emergencia originada en acontecimientos naturales;
c) la difusión de mensajes o avisos relacionados con buques, aeronaves y artefactos navales, aéreos y espaciales en peligro y de salvaguarda de la vida humana (SVH);
d) La emisión de anuncios de interés general libre de cómputo comercial, hasta un minuto treinta segundos por hora, a requerimiento del Comité Federal de Radiodifusión, de acuerdo con las características y necesidades del anuncio y del área de servicio;
e) Cuando el Comité Federal de Radiodifusión resuelva destinar espacio para el esclarecimiento de problemas de interés nacional en la forma que determinará la reglamentación hasta un máximo de un cinco por ciento (5 %) de la programación.
ART. 106. -- Las emisoras de radiodifusión deberán entrar en cadena cuando lo disponga el Comité Federal de Radiodifusión, para transmisiones de interés nacional.
ART. 107. -- Los programas educativos a emitirse por cualquiera de los sistemas de radiodifusión serán producidos en coordinación con el Comité Federal de Radiodifusión.
Se coordinará con las respectivas provincias y municipios las pautas de los programas de esta naturaleza para lograr su compatibilidad en las distintas jurisdicciones. Todos estos programas deberán contar con aprobación del Ministerio de Cultura y Educación de la Nación.
ART. 108. -- La publicidad no deberá por su carácter, forma o cantidad, afectar la calidad y jerarquía de los programas.
Prohíbese la utilización del procedimiento de percepción subliminal. La publicidad deberá respetar las limitaciones que esta Ley fija en orden a la emisión de los programas y especialmente lo previsto en el Artículo 104 de esta Ley.
ART. 109. -- La transmisión de publicidad en cuanto a proporción de tiempo respecto a los programas tendrá los límites que establezca la reglamentación, no excediendo en ningún caso los diez minutos por cada hora de transmisión para televisión y doce minutos para radio y entendiéndose que la cantidad de minutos de publicidad no podrá calcularse por promedio sobre el total del horario de transmisión sino individualmente por cada período de sesenta minutos a contar del comienzo de cada transmisión diaria.
No serán computables como publicidad comercial los siguientes mensajes:
a) Los previstos en los Artículos 105 y 106 de la presente Ley;
b) la característica o señal distintiva de las emisoras;
c) los de servicios a la comunidad, excepto en caso en que se emitieran con auspicio de anunciante;
d) los que establezcan la reglamentación.
ART. 110. -- Las sociedades titulares de explotación de concesiones solamente podrán recibir las donaciones, legados o subvenciones destinados a difusión de programas que tiendan a afirmar los principios fijados en el Artículo 78 de esta Ley. La aceptación o en su caso, la entrega de los bienes a que se refiere el presente artículo deberá ser previamente autorizada por el Comité Federal de Radiodifusión.
ART. 111. -- Las emisoras comercializarán sus espacios directamente con anunciantes o por medio de agencias de publicidad, sin admitirse el monopolio o la reventa de los mismos.
Las tarifas para la prestación de los servicios de radiodifusión, serán oficialmente comunicadas al Comité Federal de Radiodifusión y fiscalizadas por éste.
ART. 112. -- Están prohibidos, bajo pena de nulidad absoluta, los contratos que obliguen a titulares de licencias de radiodifusión a transmitir exclusivamente programas de una empresa determinada.
ART. 113. -- Queda prohibido a las emisoras de radiodifusión titulares de licencias o responsables de las mismas difundir por cualquier medio, directa o indirectamente los denominados rating, estudios y/o mediciones de audiencia.
Se prohibe también el uso del servicio telefónico, por cualquier persona, para la promoción y difusión de los aspectos señalados en el párrafo precedente como parte integrante de las emisiones.
Las transgresiones a estas prohibiciones serán sancionadas de acuerdo con lo previsto en el Articulo 98 de la presente Ley.
TITULO IV - CAPITULO II
ART. 134. -- Los titulares de licencias de estaciones de radiodifusión estarán sujetos a un gravamen anual, el que no podrá ser superior al 10 % de los ingresos brutos de las emisoras.
Entiéndese por ingresos brutos los importes percibidos en dinero y especies por la cesión de uso de espacios, programas y otros rubros, sin exclusiones de ninguna naturaleza.
El porcentaje será fijado por el Poder Ejecutivo Nacional a propuesta del Comité Federal de Radiodifusión.
ART. 135. -- A los efectos de la aplicación del gravamen se presume que existe vinculación económica entre los titulares de licencias y toda empresa productora de programas para radio y/o televisión, cuando éstos efectúen actividades por intermedio de personas o sociedades vinculadas con aquéllas en razón del origen de sus capitales o de la dirección efectiva del negocio.
En este caso el gravamen será liquidado sobre el mayor ingreso obtenido y obligadas solidariamente al pago las partes intervinientes.
Tal vinculación económica se presumirá igualmente, salvo prueba en contrario, cuando la totalidad o determinada categoría de operaciones sean absorbidas recíprocamente por los titulares de licencias y las empresas productoras de programas.
ART. 136. -- Los titulares de licencias de nuevas emisoras estarán exentos del pago del gravamen durante los primeros Doce (12) meses a partir de la iniciación de las transmisiones con publicidad comercial.
No se consideran nuevas emisoras las que resulten adjudicadas a titulares de emisoras en funcionamiento.
ART. 137. -- El Comité Federal de Radiodifusión establecerá la forma de pago del gravamen creado por esta ley y podrá disponer, con carácter excepcional, prórrogas para el ingreso del mismo.
ART. 138. -- La falta de pago, total o parcial, a su vencimiento del gravamen establecido importará, sin necesidad de interpelación, la obligación de abonar en concepto de recargo un interés igual al bancario de plaza, calculado sobre el monto no ingresado en término a partir del incumplimiento y hasta el ingreso o interposición de demanda para su cobro judicial y sin perjuicio de las sanciones previstas en el Artículo 98.
El cobro judicial del gravamen, recargos y multas se hará efectivo por el procedimiento de ejecución fiscal previsto en la Ley N° 17.454, a cuyo efecto resultará suficiente título la boleta de deuda suscripta por autoridad competente y que deberá contener el nombre y domicilio del deudor, la fecha de expedición y las sumas y períodos adeudados con su correspondiente discriminación.
ART. 139. -- Los recursos provenientes del gravamen establecido en este capítulo serán destinados a los siguientes fines:
a) Sostenimiento y desarrollo del Servicio Oficial de Radiodifusión, dependiente del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, especialmente en zonas de frontera y localidades de menor capacidad económica;
b) Financiación de las actividades del Comité Federal de Radiodifusión;
c) Capacitación y cursos de especialización técnica, artística, comercial y administrativa;
d) Fondo Nacional de las Artes, con una suma equivalente al cinco por ciento (5 %) de la recaudación total.
ART. 140. -- Los servicios de radiodifusión estarán exentos de todo gravamen y/o tasa nacional, provincial o municipal, creado o a crearse, cualquiera fuera su denominación con las excepciones siguientes:
a) Gravamen establecido en el Art. 134 de la presente ley;
b) Impuesto a los Réditos, a las Ganancias Eventuales y Sustitutivo a la Transmisión Gratuita de Bienes;
c) Contribución Territorial;
d) Tasas retributivas de servicios de alumbrado, barrido y limpieza, aguas corrientes y sanitarias;
e) Contribución de mejoras.
TITULO VII
ART. 162. -- Las emisoras dependientes de la Administración General de Radio y Televisión (Ley 16.907) que, de acuerdo con el artículo 80, no sean incluídas como comerciales, serán privatizadas, debiendo concretarse las respectivas adjudicaciones dentro de los doscientos cuarenta (240) días a contar de la puesta en vigencia de la presente ley.
ART. 163. -- La emisora LS82 TV Canal 7 de Buenos Aires, será considerada como comercial, hasta tanto el Comité Federal de Radiodifusión defina las medidas necesarias para su adecuación dentro de los términos establecidos por el Plan Nacional de Desarrollo y Seguridad (Ley 19.039); el que debe expedirse en el plazo de ciento ochenta (180) días, contados a partir de la promulgación de la presente ley.
ART. 164. -- Las emisoras pertenecientes a Universidades Nacionales que actualmente posean autorización para comercializar sus espacios, deberán constituirse en sociedades anónimas con mayoría estatal, previstas en los artículos 308 al 314 de la Ley 19.550, dentro del plazo de trescientos (300) días a contar de la fecha de promulgación de esta ley, bajo apercibimiento de caducidad de la licencia para comercializar sus espacios. A partir de la fecha de constitución en las sociedades arriba indicadas dentro de dicho plazo, las emisoras aludidas se considerarán titulares de una licencia para transmitir comercialmente, en los mismos términos y condiciones que correspondan a las emisoras indicadas en el inciso a) 1. del artículo 80 de esta ley.
ART. 165. -- Las emisoras provinciales y municipales deberán ajustarse a lo dispuesto en el artículo 80, inciso b) 2. de la presente, en plazo no superior a los ciento ochenta (180) días a contar de la puesta en vigencia de esta ley.
ART. 167. -- Los titulares de licencias de radiodifusión otorgadas con anterioridad a la vigencia de esta ley, mantendrán las mismas según períodos y regímenes por los cuales les fueron asignadas.
ART. 168. -- La vigencia del artículo 109 regirá a partir de los ciento ochenta (180) días de promulgada la presente ley; hasta esa fecha se regirá, por las disposiciones vigentes, con excepción de la promoción interna de cada emisora la que será computada como publicidad.
ART. 169. -- Las diecisiete (17) emisoras que conforme a lo previsto en el artículo 80, inciso a) 2. de la presente pasarán a constituir la red de emisoras comerciales del Estado, deberán quedar específicamente determinadas en el Plan Nacional de Radiodifusión previsto en el artículo 158 de esta Ley.
Banda ultra ancha
La Comisión Federal de Comunicaciones aprobó el uso ?limitado? de una nueva tecnología: la ?banda ultra ancha?, que permitirá localizar víctimas de terremotos o derrumbes, prevenir choques de autos... y también ver a través de las paredes.
Siempre pasa lo mismo. Todo gran paso adelante significa grandes ventajas y también grandes riesgos. Y ésto es sin duda lo que se plantea con el nacimiento de una nueva tecnología, la banda ?ultra ancha? (o UWB, siglas inglesas para ultrawideband) es un nuevo método de transmisión inalámbrica, que sus mentores anuncian como ?posible solución? a la saturación de líneas y bandas, en escala nacional, creado por el auge de telefonía móvil y otros dispositivos. Los sistemas UWB operan sobre un amplio espectro de ondas, dentro de frecuencias asignadas a otros usos, pero empleando millones de pulsos por segundo y emitiendo tan poco energía que no interfieren al resto.
LA CFC votó unánimemente en favor de aflojar restricciones a esa tecnología, y permitir el uso sin necesidad de licencias. No obstante, la entidad opta por ?pasarse de conservadora?, al menor por hoy, exigiendo que la UWB se aplique sólo en ciertas frecuencias y, en algunos casos, sea accesible a determinados usuarios. Sin embargo, las implicancias prácticas no quedan claras, pese a las cien páginas que acompañan la medida. No obstante, las firmas asociadas al desarrollo de aplicaciones por banda ultraancha han reaccionado favorablemente.
Hasta el momento empleada en forma intensiva por los servicios militares, la tecnología UWB permite mejores comunicaciones inalámbricas, más exactitud en ubicaciones o distancias y una gama muy amplia de aplicaciones. Entre ellas: transmisiones a alta velocidad en tramos cortos (por ejemplo, enviar filmaciones por videocámara a un televisor o datos de un asistente digital a una computadora portátil), sensores automovilísticos -capaces de alertar sobre movimientos cerca del vehículo, prevenir choques o promover un despliegue ?inteligente? de bolsas de aire- y sistemas de seguridad.
En lo tocante a restricciones selectivas, privilegia ciertas aplicaciones sobre otras. Por ejemplo, sólo policías, bomberos, investigadores científicos, ingenieros de minas y constructoras podrían emplear dispositivos de radar que penetren paredes, suelos y otras masas sólidas. La CFC también limita el uso de esos dispositivos y los que detectan movimientos a agentes de justicia, grupos especiales de tareas (incendios, secuestros, tomas de rehenes o edificios). Pero no se explica bien si esas aplicaciones son factibles en los bajos niveles de potencia que autoriza la comisión. También se exhibe extrema cautela en lo atinente a frecuencias militares, teléfonos celulares y el sistema de localización global (GPS, global positioniong system), vale decir la red satelital.
Seguridad, cifrado y firma electrónica
Para evitar posibles ataques informáticos contra un servidor, podemos encontrarnos con diversos sistemas técnicos, entre los que destacan los firewalls, que intentan proteger a una máquina de posibles accesos por parte de personas no autorizadas, aunque, en determinados casos este sistema de seguridad quiebra ya que hay personas que saben esquivarlos.
Estos ataques son unos de los problemas de seguridad en Internet y que hacen gastar a las empresas millones de euros para intentar evitarlos.El Derecho también ha reaccionado contra estos mecanismos de acceso y, concretamente, en el caso español el artículo 197.1 del Código Penal señala que "el que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales(...) será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses". Vemos, por tanto, que este delito se va a consumar por el hecho de apoderarse física o intelectualmente de estos documentos señalados, siempre y cuando haya habido un ánimo de vulnerar la intimidad, sin ser necesaria la divulgación de los mismos. Así pues, observamos que este artículo lo que intenta proteger es la privacidad de las personas físicas contra posibles ataques de terceros, entre los que también estar
án incluidos los ataques informáticos.Otro artículo que también castiga los ataques informáticos, pero en este caso contra las empresas es el artículo 278 del Código Penal que señala que "el que, para descubrir un secreto de empresa se apoderare por cualquier medio de datos, documentos escritos o electrónicos, soportes informáticos u otros objetos que se refieran al mismo, (...) será castigado con la pena de prisión de dos a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses". Así, esta disposición lo que quiere proteger es el denominado espionaje industrial, es decir, la obtención sin autorización de los datos almacenados, generalmente, en un fichero informático, a través de diferentes mecanismos, siempre que el contenido del fichero tenga un valor económico. También hay que señalar que se considera secreto de empresa aquella información relativa a la industria o a la empresa que conocen un número reducido de personas y que, por su importancia, se desea mantener oculta. En definitiva, el Derecho y, en concreto
el Derecho Penal, nos da una serie de garantías para evitar los ataques informáticos y que sirven de complemento a las medidas de seguridad técnicas, como los firewalls, que se tienen implantadas en los servidores.Por otro lado, otro riesgo que existe en Internet es el acceso, en un determinado momento de la comunicación, a datos que se envían a través de esta red. En definitiva, existe un riesgo en la intimidad de los datos y que, diversas técnicas que vamos a comentar a continuación intentan y, en la mayoría de los casos lo consiguen, eliminar este riesgo. Para evitar este riesgo se han implementad, principalmente, dos mecanismos técnicos que van a garantizar, además de otros aspectos, la integridad de los mensajes que circulan a través de redes abiertas de comunicación. El primero de ellos es la llamada criptografía de clave simétrica o cifrado simétrico. En líneas generales esta técnica consiste en el cifrado de unos datos con una clave y el posterior descifrado de los mismos que se llevará a cabo por es
a misma clave. Este conlleva una serie de ventajas e inconvenientes. Entre las ventajas destaca la velocidad que hace que los algoritmos que se utilizan son los más apropiados para el cifrado de grandes cantidades de datos. En cambio, el inconveniente principal reside en la necesidad de distribuir esta clave, por lo que si alguien la consiguiera tendría la posibilidad de descifrar el mensaje.La segunda técnica es la llamada criptografía de clave asimétrica o cifrado asimétrico. Aquí, van a existir un par de claves, una pública que pueden conocer todos los usuarios y una privada que sólo la conocerá un usuario. Esta técnica lo que hace es cifrar un mensaje con la clave pública de un usuario y ese mismo mensaje sólo podrá ser descifrado con la clave privada de ese usuario. Con lo cual, vemos que lo que se cifra con una clave, sólo se puede descifrar con la otra. En definitiva, tiene la ventaja de que si se conoce la clave pública no significa que se pueda descifrar el mensaje y la desventaja de que la operación
de cifrado y descifrado es más lenta que en la criptografía simétrica.Además en la criptografía de clave asimétrica hay un elemento que cobra especial trascendencia, como es el llamado certificado digital que, en líneas generales, va a garantizar que una clave pública pertenece a una persona en concreto.En definitiva, el cifrado de clave asimétrica va a garantizar que el autor de un mensaje no haya sido suplantado al enviarlo a través de redes abiertas de comunicaciones (Internet); que el mensaje no sea alterado durante esta transmisión; que el receptor del mensaje asegure haberlo recibido y que el contenido del mensaje sea leído por una persona autorizada. Esto que acabamos de señalar son los cuatro principios básicos que rigen la legislación sobre firma electrónica, es decir, identidad, integridad, no repudio en destino y confidencialidad.Esta legislación en el caso de España se encuentra recogida en el Real Decreto Ley 14/1999 de Firma Electrónica y en la Directiva 1999/93/CE del Parlamento Europeo y del
Consejo, por la que se establece un marco comunitario para la firma electrónica.El Real Decreto Ley antes mencionado consta de 28 artículos en los que se recogen unas disposiciones generales relativas a lo que se entiende por firma electrónica, clave pública, clave privada, entre otros. Hay que señalar en este punto que es muy importante el artículo 3, al que luego haremos referencia. También se recoge en esta norma cómo se deben prestar los servicios de certificación, qué son los dispositivos de firma electrónica y cómo se van a evaluar y, por último, las infracciones y sanciones.Este Real Decreto distingue la firma electrónica de la firma electrónica avanzada. Ambas se diferencian en que, según el artículo 2.b de la citada norma, la firma electrónica avanzada será aquella que "permite la identificación del signatario y ha sido creada por medios que éste mantiene bajo su control".Esta distinción va a ser importante ya que será la firma electrónica avanzada la que tendrá efectos jurídicos plenos que vienen re
cogidos en el artículo 3 del Real Decreto Ley. Es decir, que la firma electrónica avanzada "tendrá, respecto de los datos consignados en forma electrónica, el mismo valor jurídico que la firma manuscrita en relación con los consignados en papel y será admisible como prueba en juicio (...)". Además este artículo establece una presunción legal favorable a la validez de la firma electrónica cuando el prestador de servicios de certificación que ha intervenido en la misma esté acreditado y los dispositivos a través de los cuales se genera la clave pública y la clave privada estén oficialmente certificados.Así pues vemos que con esta regulación se pretende dar eficacia jurídica a documentos que estén cifrados utilizando la tecnología de la encriptación de clave asimétrica y, de este modo, asimilarlos a los documentos escritos en formato papel y firmados de forma manual.
La radiodifusión digital terrena
Desde hace algún tiempo, estamos asistiendo al nacimiento de una nueva tecnología de la radiodifusión, la Radio y la Televisión Digital a través de satélites. Parece que únicamente existe esta nueva plataforma de televisión digital, a la que puedan acceder los ciudadanos. Sin embargo, el estado actual de las nuevas tecnologías ha permitido el desarrollo de equipos capaces de hacer posible la implantación de redes terrenales de Radio y Televisión Digital. Estas redes competirán con el satélite y el cable de forma muy ventajosa, pero no se la debe considerar tan sólo en este contexto, puesto que será una opción alternativa y distinta que, disponiendo casi de la misma capacidad que las anteriores, además ofrece una serie de ventajas adicionales que sólo son posible mediante este sistema, cuyas peculiaridades y características, de manera resumida, son las siguientes:
1. Con tecnología analógica terrenal por cada canal de radiofrecuencia se dispone de un solo programa de radio o televisión. Además, si este programa se difunde nacionalmente, compartirá un gran número de canales de radiofrecuencia para evitar la interferencia cocanal en localidades próximas. Con tecnología digital terrenal el aprovechamiento del espectro radioeléctrico es óptimo, ya que permite multiprogramación, emisión de varios programas por un canal de radiofrecuencia y, quizás lo más importante, se pueden realizar redes de frecuencia única (SFN) y redes multifrecuencia (MNF).
2. Con tecnología analógica digital se dispone de una mayor calidad en la imagen ya que el sistema es inmune a las interferencias y ecos, la calidad es uniforme en todo el área de cobertura, las imágenes no tienen ruido y el sonido puede tener calidad de CD.
3. En televisión digital se puede emitir en abierto o de pago, e interesante resulta también la incorporación de nuevos servicios multimedia:
· Guía electrónica de programación.
· Teletexto avanzado.
· Telecompra.
· Navegación por internet.
· El banco en casa.
· Telemedicina.
La riqueza de la oferta garantiza el éxito de la operación y el consiguiente crecimiento del sector generando riqueza y empleo.
4. La radio y la televisión digital terrenal (DAB y DVB) permite la programación nacional, regional y local dotadas de versatilidad y flexibilidad de uso. Este tipo de radio y televisión posibilita tres tipos de recepción:
· Recepción fija a la manera tradicional a través de las actuales antenas colectivas o I.C.T.
· Recepción portátil, en cualquier lugar del edificio o vivienda sin necesidad de que el receptor esté conectado a una toma fija, lo que se conoce como "plug free". Para ello se deberá utilizar, en lugar de los amplificadores tradicionales, los nuevos equipos conocidos como "gap filler" domésticos.
· Recepción móvil en equipos receptores instalados en vehículos en movimiento. Las pruebas realizadas han demostrado que la recepción es perfecta en vehículos a 120 Km/h y los resultados han sido totalmente satisfactorios.
REDES DE FRECUENCIA FIJA
Ya se ha comentado que una de las principales ventajas de la radiodifusión digital terrenal es que puede trabajar en redes de frecuencia única.
La estructura de las redes de transmisores puede ser de tres tipos:
· Transmisor único.
· Redes de frecuencia única con antenas no directivas, también llamadas redes abiertas.
· Redes de frecuencia única con antenas directivas, también llamadas redes cerradas.
En las redes de frecuencia única (SFN) se definen cuatro distancias fundamentales:
1. Radio de cobertura , es la distancia entre el centro del área cubierta y el perímetro de la misma.
2. Distancia de reutilización es la distancia entre los límites de dos zonas donde se usa el mismo bloque de frecuencia llevando información distinta.
3. Distancia entre transmisores es la distancia entre los diferentes centros de emisión de una red de frecuencia única.
4. Distancia entre los límites de dos áreas cubiertas servidas por dos servicios diferentes.
Para poder trabajar de forma adecuada una SFN, lo que hay que garantizar es que todos los transmisores de la red estén transmitiendo el mismo bit en el mismo instante. Esto se consigue de la siguiente manera:
· Habrá que añadir una supertrama de sincronización a la salida del multiplexor, por lo que habrá que añadir un equipo que convierta el interface de transporte de la trama independiente de la red ETI (NI) a la que lo adapta a la red ETI (NA).
· Cada modulador COFDM deberá poder convertir la trama ETI (NA) a ETI (NI).
EL SIGUIENTE INFORME ES DE AFCEA ARGENTINA Y LO CONSIDERO VITAL.www.afcea.org.ar
ERA DE LA INFORMACION/GUERRA DE INFORMACIONDooglas H. Dearth y Charles A. Williamson¿Qué somos nosotros en la Historia? La tesis central de este artículo y de este libro es que nosotros estamos experimentando un cambio histórico fundamental en forma global. En cierto sentido, el alcance de este cambio es muy significativo, si bien no puede considerarse que no tiene antecedentes históricos. Analizándolo en forma retrospectiva, el cambio que se está dando actualmente en el mundo podrá compararse con los hechos sucedidos en 1815, 1919 y 1945 en términos políticos y militares "modernos", y tal vez con la Reforma y el Renacimiento en términos sociales, culturales, filosóficos e intelectuales.Rótulos "Pos-X" La caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989, seguida inevitablemente por el frustrado golpe soviético en agosto de 1990, y luego por la pérdida de poder del Partido Comunista en Moscú en diciembre de ese año, desde una amplia perspectiva histórica se considerará que constituye un importante hito en
la historia mundial. Los hechos que estamos presenciando actualmente se considerarán momentos definitorios de la era moderna. Estos hechos - si bien filosófica y emocionalmente son satisfactorios para el Occidente democrático - no presagian automáticamente un futuro brillante, el "fin de la historia", o la transparente promesa que implica el ya trillado término "Nuevo Orden Mundial". Más bien la actual era se caracteriza por la inestabilidad e incertidumbre económica, demográfica y política. Tal vez estamos presenciando "el fin de una clase de historia". Actualmente una de las dificultades contemporáneas es cómo caracterizar a nuestro tiempo. En el intercambio profesional diario y en el discurso académico y de los medios, comúnmente utilizamos términos como "Era posguerra Fría", "Mundo posbipolar", "Economía posindustrial" y "Sociedad poscapitalista". Algunos comentaristas hablan de una "Era poswestfalia" para describir el deterioro de los conceptos tradicionales del estado nación y de la soberanía. Cad
a uno de estos términos es en cierto modo descriptivo, y ciertamente son evocativos, pero no son evocaciones positivas de nuestro tiempo. Simplemente nos expresan dónde pensamos que hemos estado, no dónde estamos, y seguramente no hacia dónde vamos como estados, como naciones, como sociedades o como seres humanos. El único término que parece ser razonable, útil y preciso para describir nuestra época y nuestros desafíos es: "la Era de la Información". Ya que es la información - y tal vez más correctamente el conocimiento - el imperativo propulsor de nuestro tiempo. Este artículo intentará abordar alguna de las características e implicancias de este fenómeno e intentará establecer las bases para una serie de evaluaciones con respecto a las implicancias para las sociedades modernas a principios del siglo XXI y para la antigua profesión de las armas.Historiadores tradicionales Resulta bastante interesante que el nivel de información de las cuestiones militares y geopolíticas hasta hace poco tiempo no ha sid
o tema de análisis histórico. E1 análisis del cambio en las cuestiones humanas y del desarrollo de la guerra ha destacado todas las formas de fenómenos organizativos, tecnológicos e industriales, principalmente aquellos que tienen que ver con la potencia de fuego, la logística y el aprovisionamiento. El impacto de las revoluciones industrial, productiva y gerencial es debidamente mencionado y analizado. Abundan los estudios sobre liderazgo y mando, pero ni una palabra sobre el impacto de la información. Por ejemplo, en su excelente y ambicioso estudio llamado Historia de la Guerra, John Keegan destaca la influencia en las diferentes eras de la fortificación, organización, logística y aprovisionamiento, pero no dice nada sobre información e inteligencia. En el completo y perceptivo trabajo de Bruce D. Palmer llamado La Guerra y el surgimiento del Estado, éste menciona el histórico "efecto trinquete" de la guerra, los impuestos, y el crecimiento del estado al analizar la evolución del estado nación en sus as
pectos colectivista, militar y totalitario durante la época moderna y contemporánea. También se mencionan las revoluciones técnicas, pero no expresa nada sobre la información. El experto israelí Martin Van Creveld ha escrito excelentes estudios sobre los roles de la tecnología, el mando y el aprovisionamiento en la guerra, pero su reciente trabajo llamado La Transformación de la Guerra no incluye ninguna mención sobre la influencia de la información y su importancia en los conflictos modernos. De la misma manera, el excelente trabajo de Sir Michael Howard sobre la guerra en la era moderna llamado Las lecciones de la Historia, no incluye ninguna referencia específica sobre la revolución de la información en la era industrial.Eras históricas y épocas revolucionarias Las descripciones históricas sobre el progreso del Hombre en los pasados 50.000 años han sido esencialmente económicas. Los términos como la Edad de Piedra, la Edad de Hierro, la Edad de Bronce describen el progreso del Hombre en el manejo de los
elementos naturales básicos con una creciente sofisticación con el fin de mejorar su capacidad de satisfacer sus necesidades físicas básicas y las de su familia y comunidad. Los términos como Revolución Agrícola y Revolución Industrial describen un mayor progreso del Hombre en el manejo de la tecnología con el fin de aprovechar la naturaleza y su ambiente para un mayor bienestar material. De hecho, la Era Industrial, que comienza aproximadamente en el 1700 d.C. puede además diferenciarse de acuerdo a términos como Revolución Industrial, Revolución Productiva, Revolución Gerencial y Revolución de la Información. En este proceso, cada etapa sucesiva de la Revolución Industrial también cambia fundamentalmente la Revolución Agrícola en curso a través de la industrialización, la productividad y las mejoras en el manejo. Mientras tanto, cada etapa sucesiva de la Era Industrial cambió fundamentalmente el significado de la industrialización. Actualmente, se habla cada vez más de la Era de la Información y la Revoluc
ión de la Información, que a su vez cambia todo lo anterior con respecto al desarrollo humano. Lo más interesante sobre el desarrollo tecnológico y económico del Hombre es el ritmo acelerado del cambio. Cada era sucesiva es significativamente más corta que la anterior. Consideremos simplemente la Era Industrial. Profundizando, se puede notar que la primera fase, o sea la de la Revolución Industrial fundamental, duró aproximadamente desde 1700-1750, que fue cuando se inventó el término tecnología, hasta alrededor de 1880, o sea cerca de un siglo y medio. La siguiente, la Revolución Productiva, duró desde 1880 hasta aproximadamente 1945, o sea justo sesenta y cinco años. A su vez, la siguiente, la Revolución Gerencial se piensa que duró hasta aproximadamente 1970, o sea sólo veinticinco años. Con el surgimiento del microprocesador, estamos (o tal vez ya la atravesamos) en otra era significativa, dominada por la Información o el Conocimiento. Desde el comienzo hace menos de tres siglos, el ritmo de cambios te
cnológicos se ha modificado increíblemente y con frecuencia ha alterado su impacto en la sociedad.Mundos sectorizados en tres partes Si bien la Información y el Conocimiento son los principales propulsores de la economía y la cultura mundial, en realidad vivimos en un mundo dividido en tres sectores y, de hecho, en sociedades nacionales sectorizadas en tres partes. Las economías agrícola, industrial y de la información coexisten (la Primera, Segunda, y Tercera Ola de Toffler) de la misma manera que coexistieron las economías agrícola e industrial anteriores. Sólo que ahora la mezcla es más compleja, y la diferenciación es más importante en lo relativo a la interacción internacional y dentro de las naciones. Haciendo un análisis final, existe preocupación en el hecho de que la diferenciación también es potencialmente más explosiva. El principal elemento de discriminación entre las clases económicas de ciudadanos y de naciones es la información: el acceso a ésta y la capacidad para manipularla. Robert Rei
ch identifica tres amplias categorías de trabajadores en la Era de la Información: los servicios de producción rutinaria, los servicios personales, y los servicios simbólico-analíticos. Drucker distingue entre "trabajadores de servicio" y "trabajadores del conocimiento". La preocupación común de estos escritores es la ampliación de la brecha dentro de las sociedades entre estas categorías de trabajadores en términos de bienestar e identificación con la comunidad. También existe preocupación en un nivel más amplio con respecto a las relaciones internacionales entre las sociedades.Era de la Información. Explosión del Conocimiento Muchos comentaristas hablan de la explosión de la información. La opinión de los autores es que en realidad las características definitorias de la Era de la Información las producen la interacción de las explosiones de la información y del conocimiento, junto con el desarrollo de las telecomunicaciones y de la tecnología de los microprocesadores, y las tendencias demográficas básica
s que producen las características definitorias de la Era de la Información. En la actualidad hay más científicos vivos de los que han vivido juntos en la historia de la civilización, y todos ellos están creando conocimiento en sus respectivos campos a un ritmo récord que en definitiva impactará en el resto de la humanidad. Se están creando más y más campos de especialización, y actualmente hay más campos de especialización cruzada. De esta forma, no sólo hay más conocimiento "neto", sino que también hay un conocimiento más complejo. La disparidad en el acceso a la infraestructura global de la información probablemente significará que este conocimiento no va a ser igualmente accesible a todas las personas que se ven afectadas por éste.La capacidad de acceso e interacción es fundamental Comparemos, por ejemplo, una persona con "conocimientos" de fines del siglo XX con Thomas Jefferson, un verdadero hombre del Renacimiento de fines del siglo XVIII. Jefferson, una personalidad típica de su clase y de su época
, tenía profundos conocimientos en los campos de la agronomía, arquitectura, agrimensura, derecho, política, idiomas clásicos y modernos, y ciencia. Sin embargo, en la actualidad con el simple hecho de leer regularmente todo el "New York Times" del domingo y la edición semanal del "Economist" una persona puede razonablemente tener más conocimientos sobre un gran número de cosas de lo que podía tener Jefferson. Sin embargo, es imposible alcanzar el nivel de eficiencia en el manejo del conocimiento disponible en nuestro tiempo que tenía Jefferson en el suyo, y tampoco podemos tener ese conocimiento disponible en nuestra biblioteca personal. La habilidad potencial que tenemos es la capacidad de acceder selectivamente al conocimiento necesario -y voluminoso - a través de Internet y otros sistemas automatizados de recuperación de información.Explosión demográfica Para poder comprender los cambios profundos que se están dando en el mundo y en nuestra propia sociedad, es importante considerar estos cambios en tér
minos de ciertas tendencias demográficas globales. La primera de éstas es el crecimiento asimétrico de la población. Utilizando las estimaciones sobre crecimiento demográfico generalmente aceptadas, la población de los países desarrollados del mundo aumentará aproximadamente el 12,5% entre la fecha actual y el año 2025. De acuerdo a esas mismas estimaciones, la población de los países menos desarrollados aumentará el 75%, y el 143% aquellos que son inclusive los menos desarrollados dentro de esta categoría. Es decir, se presume que la población mundial total va a crecer desde algo más de 5 mil millones que es la actualidad hasta 8,5 mil millones en el año 2025. Durante este período, el 97% del crecimiento total de la población mundial se va a dar en las áreas menos desarrolladas. Estas cifras también muestran una disminución de la edad media de la población en el mundo menos desarrollados, en algunos casos hasta el punto en que en ciertos países el número de personas menores de 16 años podría fácilmente exced
er el número de personas de más de 30 años. Según Peter Schwartz, para el año 2001 habrá más de 2 mil millones de adolescentes en el mundo, la mayoría de ellos viviendo en Asia y Latinoamérica. Imagínense tratar de conseguir una llamada telefónica con la casa de alguien en Ciudad de México o Beijing cuando esto suceda. Por supuesto, las implicancias económicas, sociales y políticas serán mucho más serias que este ejemplo mundano. La creciente urbanización global está relacionada con esta tendencia. Entre la fecha actual y el 2025, la población urbana del mundo aumentará más del doble, a alrededor de 5,1 mil millones. Nuevamente, las regiones menos desarrolladas del mundo sufrirán la mayor tasa de crecimiento urbano. Para el año 2000, la población urbana de Africa se habrá duplicado con respecto a la de 1985. El crecimiento absoluto durante este período será mayor en Asia, donde las ciudades aumentarán su población en 500 millones. No solamente vivirá más gente en las ciudades, sino que dichas ciudades aume
ntarán de tamaño. Está creciendo el número de las grandes aglomeraciones urbanas -áreas que comprenden una ciudad o ciudades centrales rodeadas por un área urbana definida. En 1985, el 60% de las aglomeraciones urbanas de más de 2 millones de personas estaban en el mundo menos desarrollado. Las Naciones Unidas hace la siguiente evaluación: en el año 2000 habrá 45 aglomeraciones urbanas de más de 5 millones de personas, nuevamente ubicadas principalmente en el mundo menos desarrollado. Para el año 2025, Latinoamérica tendrá un 85% de zonas urbanas, Africa el 58%, y Asia el 53%. En este sentido - y probablemente sólo en este sentido - las concentraciones demográficas de Latinoamérica se aproximarán a aquellas comunes en Europa Oriental, América del Norte y Japón. La doble tendencia hacia el crecimiento de la población y la urbanización en el mundo menos desarrollado ejerce una gran presión tanto en el ambiente como en las tradicionales infraestructuras administrativas y sociales. En algunos países, particula
rmente en Africa, estas infraestructuras se está resquebrajando. Las experiencias de Liberia y Sierra Leona son los ejemplos más obvios y extremos de esta tendencia. Si bien es difícil demostrar que existe una relación causal, intuitivamente parece obvio que los crecientes conflictos religiosos, tribales, y étnicos en todo el mundo están relacionados con más personas que compiten por recursos cada vez más escasos en un ambiente en el que las autoridades centrales son cada vez menos capaces de imponer su voluntad a la población. Por supuesto, alternativamente estas mismas autoridades centrales pueden intentar rediseñar las fronteras como un medio para adquirir escasos recursos o revertir las desigualdades percibidas. En cualquier caso, es evidente que el mundo está experimentando una creciente violencia entre y dentro de las naciones, aunque con frecuencia por debajo de los niveles que normalmente asociamos con "guerra". El resultado de este conflicto es el creciente número de refugiados y de personas despl
azadas dentro de su propio país, otra vez principalmente (aunque no exclusivamente) en los países menos desarrollados. En 1951, se estimaba que había 1,5 millones de refugiados - definidos como "toda persona que, debido a bien fundado temor de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, miembro de un determinado grupo social, u opinión política, está fuera de su país de origen y no puede, o debido a dicho temor, no desea hacer uso de la protección de dicho país". Para 1992, esa cifra había aumentado a 15 millones. Si se agregan las personas con casos "similares a los de un refugiado" - aquellas que están en una situación ambigua residiendo fuera de las fronteras de su nación -, personas desplazadas por la violencia dentro de su propio país, el número asciende a 42,5 millones. Este desplazamiento de la población presiona sobre las infraestructuras existentes y crea nuevas áreas "urbanas" en forma de campos de refugiados. Las "ciudades" de refugiados de Rwanda en el Zaire y Tanzania son ejemplos
de este nuevo fenómeno. En realidad, en este momento la segunda ciudad con respecto a Dar Es-Salaam, o sea la segunda ciudad en tamaño de Tanzania, no es ninguna ciudad sino el grupo de campos de refugiados de Rwanda cerca de Ngema. En su punto máximo, los campos de refugiados de Goma constituyen la tercera zona "urbana" más grande de Zaire. La percepción de relativa privación es ineludible. Si bien muchos de estos refugiados eventualmente pueden regresar a su hogar, aquellos que no vuelvan van a gravitar en las áreas urbanas de los países anfitriones. Es necesario destacar que la cifra de 42,5 millones no incluye los millones adicionales no contados de "migrantes económicos" que dejan sus hogares o países en busca de mejores empleos o condiciones de vida. Casi todas estas personas se trasladan a las áreas urbanas, planteando demandas a los servicios sociales de la nación anfitriona y compitiendo por trabajo en los niveles más bajos de la escala económica de la nación. El resultado es frecuentemente el re
sentimiento y los conflictos raciales, étnicos y sociales. Lo importante en este caso, con respecto a la Era de la Información, es que cada una de las crecientes áreas urbanas del mundo menos desarrollado van a comenzar a funcionar como nodos de comunicación, ofreciendo a sus habitantes al menos cierto acceso a la infraestructura global de información. Las personas de dichas áreas van a estar cada vez más "informadas" (como lo opuesto a tener conocimiento) sobre los hechos que suceden alrededor del mundo. Ya sea la difusión de propaganda a través de la radio a determinados grupos étnicos, los reestrenos de novelas por televisión, o la conexión con Internet, el creciente flujo de información hacia y dentro de estas áreas urbanas como resultado del crecimiento de las tecnologías de información probablemente tenga efectos muy profundos. En resumen, la gente de las sociedades menos desarrolladas tendrá cada vez más conciencia de lo que no tiene.Acelerado ritmo de cambio Desmasificación y profusión de medios
de información. Los avances en la tecnología de la información han producido significativos cambios en el ambiente de las comunicaciones masivas. Los autores recuerdan su niñez en Ohio a mediados de siglo, escuchando el Llanero Solitario en la radio. Posteriormente, a principios de la década del '50, descubrieron qué aspecto tenían estos personajes a través de una imagen oscilante y borrosa en una pequeña pantalla ubicada dentro de una caja de madera. En la década del '60, la mayoría de los hogares en las áreas suburbanas de Estados Unidos tenían una televisión que llevaba la imagen de tres redes, brindado la posibilidad de elección de tres programas durante todo el tiempo en que las estaciones locales estaban en el aire -generalmente entre las 7 de la mañana y las 23 horas. Con el advenimiento de la radiodifusión UHF, aumentó el número de programas disponibles, Pero fue recién en 1980 con el surgimiento de los programas de noticias de la CNN durante las 24 horas y el acceso al cable, que se produjo el gran
cambio en nuestros hábitos de ver televisión. Y no sólo en Estados Unidos. Hace 10 años en Europa Occidental, el ciudadano promedio tenía uno o dos canales de televisión disponibles, generalmente operando bajo cierto tipo de patrocinio o control del gobierno. En la actualidad, existen 96 canales disponibles para la mayoría de los europeos, si bien la típica compañía de cable europea brinda "sólo" una pocas docenas. Resulta interesante destacar que mientras los medios de difusión electrónicos continúan proliferando, los medios gráficos están declinando. La mayoría de las grandes ciudades que hace cincuenta años tenía varios diarios florecientes actualmente cuentan con uno o dos; las ciudades más pequeñas todavía cuentan con el periódico local, pero está principalmente dedicado a cuestiones locales. La razón es que la televisión está dominando el negocio de las noticias y del entretenimiento tanto a nivel nacional como internacional. En Estados Unidos, nuestro "diario nacional" USA Today utiliza un formato s
imilar al de la televisión y tecnología de satélite para imprimir las mismas historias en diversas localidades alrededor del país en forma simultánea, agregando sólo una pequeña publicidad local. Aún aquellos muy adictos a las noticias, que en una época se volcaban diariamente hacia el New York Times o el Washington Post para una cobertura "profunda" sobre temas determinados, están accediendo a éstos a través de Internet. Si bien los medios gráficos están pasando por una época difícil, la era de la imprenta no está muerta. Una visita a la sección de publicaciones de cualquier librería o droguería revelará una cantidad de publicaciones sobre todos los temas imaginables de interés. Una importante fuente de información, aún para los grandes entusiastas de la electrónica, es el creciente número de publicaciones como Wired, PC World, etc. En resumen, nos estamos alejando rápidamente de lo que solíamos llamar medios de comunicación "masivos" volcándonos hacia una gama más especializada de fuentes de información, in
cluyendo publicaciones "nicho". Tanto en los formatos electrónicos como impresos, estamos presenciando la tendencia hacia una "estrecha difusión" en lugar de una "amplia difusión". De hecho estamos experimentando una demasificación de los medios de comunicación masiva. La capacidad de la computación y de comunicación. La computación ha tenido un crecimiento relativamente firme desde los primeros días de las máquinas estilo UNIVAC. Este proceso ha continuado a través del desarrollo del transistor y del microprocesador. De la misma manera en que la capacidad de la computación ha aumentado tres órdenes de magnitud entre 1940 y 1960 y otra vez entre 1960 y 1980, las proyecciones del crecimiento para el año 2030 suponen seis órdenes más de magnitud. De hecho, la capacidad de la computación se duplica cada dos años, como se hace evidente para aquellos que quieren incorporar Windows 95 en una PC 386. Según la Ley de Moore, esto ha estado sucediendo desde 1965. El costo de la computación continúa reduciéndose drás
ticamente, a pesar de que los ingresos mundiales por los chips en los últimos años han aumentado mucho más. Un gran número de bits son devorados cada día por millones de personas en todo el mundo que utilizan computadoras en el hogar o en la oficina, incluyendo PCs portátiles que llevan consigo. Todo el que tiene una PC tiene potencialmente acceso a Internet. Si bien no se conocen las cifras exactas, se cree que hay aproximadamente 40 millones de usuarios de Internet, con miles más que literalmente de agregan cada mes. Actualmente hay un exceso de 16 millones de "home pages" en la World Wide Web, cifra que estará notablemente desactualizada entre el momento en que se escriben estas palabras y el momento en que este libro se imprima.Sin embargo, en términos de volumen de datos, las personas que utilizan Internet son una cantidad mínima en comparación con los programas de software en los que se basan las comunicaciones mundiales para rastrear la entrega de paquetes, repuestos de aviones y automóviles, reservas
de pasajes, transacciones con acciones y bonos, reservas de hoteles, y - lo que es evidentemente más crítico - dinero. El dinero ya no se mueve, lo que lo hace es la información sobre el dinero. Las comunicaciones globales y ATM han hecho que las tarjetas de plástico sean la moneda del mundo. "El efectivo cibernético" bien puede ser la ola del futuro. Conectividad Global. A medida que cada vez más satélites comerciales de trasmisión entran en funcionamiento, virtualmente todas las áreas del globo entrarán dentro del alcance de algún satélite de trasmisión. En realidad, Estados Unidos está algo atrasado con respecto a la trasmisión de televisión directa por satélite simplemente debido a que estábamos muy atados a nuestro sistema de cable. En los lugares en donde las compañías de cable no existían, la expansión de las trasmisiones por satélite creció más rápidamente. En todo caso, el resultado será el mismo: más fuentes de información para elegir. Y a pesar de los esfuerzos de algunos gobiernos como el de Ch
ina e Irán por controlar el acceso a dichas fuentes de información, pequeñas antenas parabólicas continúan surgiendo en los balcones de los edificios de departamentos en Teherán y Cantón. Al comprobar su incapacidad para impedir la fabricación casera de estas antenas de recepción de 18 pulgadas a través del sur de China, el gobierno chino decidió entonces conceder una licencia de fabricación, una política más inteligente - pero irrevocable - que la de Irán.Al mismo tiempo que prolifera la televisión a nivel mundial, también continuará creciendo la capacidad de comunicaciones interpersonales. El cable de fibra óptica está expandiéndose en todo el mundo, brindando una amplia capacidad de comunicación conectando continentes, países, y más específicamente áreas urbanas. La tecnología sin cable también continuará expandiéndose conectando áreas a las que no se puede llegar con cables de cobre. Se estima que la capacidad de comunicación global aumentará aproximadamente seis órdenes de magnitud para el año 2025. El c
recimiento en la capacidad de comunicación no tiene limites técnicos aparentes - más bien está limitado por la economía de la demanda. En realidad el crecimiento proyectado en la capacidad de comunicación se basa en el continuo crecimiento de la computación, que también (no casualmente) se estima que aumentará seis órdenes de magnitud en el mismo periodo. El crecimiento en la capacidad de comunicación excede ampliamente la necesidad de la gente para comunicarse, como lo confirma el hecho de que aproximadamente la tercera parte de los cables de fibra óptica tendidos en Estados Unidos permanecen "ocultos" en la actualidad. La capacidad que se está construyendo es para que las computadoras "hablen" entre ellas.Superautopista informáticaGII, NIIs y DIIs. La idea de la interconectividad global es todavía algo difícil de imaginar para algunos. Históricamente "las lineas de comunicación" tenían dos dimensiones, y de esta forma eran relativamente fáciles de delinear en los mapas. Las lineas del telégrafo y del teléfo
no tendía a seguir los caminos y las vías del ferrocarril, e inclusive las ratas de los ríos, marítimas o aéreas podían ser reducidas por los cartógrafos a líneas en el papel. Las fronteras nacionales se delineaban de la misma manera. Sin embargo, en la actualidad, en la era de los satélites y del espacio cibernético, se puede alegar que las líneas de comunicación tienen tres - y aún cuatro - dimensiones, ya que la información se mueve a la velocidad de la luz a través de las fronteras geográficas y nacionales. Nos resulta difícil comprender - mucho más delinear gráficamente - las dimensiones no espaciales y los atributos del "espacio cibernético". Parece que a principios de 1970, Ralph Lee Smith acuñó el término "autopista electrónica", concibiendo un sistema de comunicación patrocinado por el gobierno, análogo al programa de autopistas interestatales que tanto cambió a Estados Unidos. El término más reciente y familiar de "superautopista informática" fue popularizado por - entre otros - el Vicepresidente
de Estados Unidos (entonces Senador) Albert Gore en la década del '80. En realidad la "superautopista informática" es la Infraestructura Global de Información (GII), de la cual se desprenden varios subgrupos de Infraestructuras Nacionales de Información (NIIs). A su vez las Infraestructuras de Información sobre Defensa (DIIs) son subgrupos de diversas NIIs, si bien en términos prácticos las dos últimas son cada vez más difíciles de identificar en forma separada, ya que es cada vez mayor el tráfico de información sobre defensa que viaja a través de infraestructuras nacionales no militares. En Estados Unidos más del 90% de las DII dependen de las NB. Largas Limusinas/Hyundais/Motonetas/bandas de peatones armados. Desde el surgimiento del término "superautopista informática", la analogía ha aumentado aún más con referencias a "baches", "muerte en los caminos", "rampas internas y externas". Teniendo conciencia de los riesgos - y con cierta ansiedad -, ofrecemos nuestras propias analogías para el fenómeno de l
a "superautopista". Si bien la soberanía tradicional del estado nación se está erosionando, todavía es útil como concepto para identificar los grupos nacionales o los negocios transaccionales que, debido a su organización corporativa e ingresos, contribuyen al bienestar económico de un determinado estado nación o grupos de estados. Utilizando este concepto, el tráfico de la superautopista informática probablemente consiste en un número considerable de "largas limusinas", un número menor de "Hyundais", una pocas "motonetas", y un número todavía desconocido de "bandas de peatones armados". En las "largas limusinas" incluiremos los consorcios nacionales y transaccionales de Europa Occidental, América de Norte y Japón. De esta manera, queremos expresar que estas sociedades estarán totalmente equipadas para participar en la Revolución de la Información, con una considerable parte de su población que goza de un cierto bienestar económico, un buen nivel de instrucción y que es capaz de explotar estas capacidad
es. Su paso a través de la superautopista será relativamente placentero, cómodo y satisfactorio. Prevalecerá una bien justificada sensación de satisfacción - en realidad de superioridad. Estas sociedades tenderán a mantener relaciones financieras, políticas y culturales entre ellas. Los "Hyundais" son automotores muy eficientes y funcionales. Transportan a sus pasajeros con el confort adecuado, comparativamente con poco equipamiento. Dentro de los "Hyundais" se podrán incluir grupos similares del Cordón del Pacífico (incluyendo China. Taiwan y Singapur); en el Medio Oriente probablemente sólo Israel; posiblemente algunos de los estados de Europa Oriental como Hungría, la República Checa y Rusia; y también posiblemente un grupo de Latinoamérica (por ej. Chile, Brasil, Argentina y Colombia). Si bien ubicar a Colombia y a Rusia en una lista de los "Hyundai" podría parecer audaz, los hemos incluido debido a las grandes sumas de dinero generadas por el narcotráfico y otras actividades criminales internacionales
. Los grupos criminales en los dos países, al igual que los negocios internacionales legítimos, se basan cada vez más en la capacidad de las telecomunicaciones globales para facilitar sus actividades. En todos los casos, aquellos que se encuentran ubicados dentro del grupo de los "Hyundais" tratarán para formar parte del grupo de las "largas limusinas" tan pronto como sea posible, y algunos de ellos pueden tener éxito, particularmente Singapur e Israel. En el resto de mundo, o sea aquellos países menos desarrollados en donde va a darse el mayor crecimiento de la población, sólo una pequeña élite alguna vez será capaz de manejar una "motoneta". Estos tendrán los peores medios de transporte motorizado, y el viaje no será muy confortable. Asimismo, ellos también estarán tratando de ascender a un transporte de cuatro ruedas, pero sus perspectivas no son muy buenas. La gran mayoría de la población mundial se encontrará a pie, tal vez informada pero sin un verdadero conocimiento, y de esta manera condenada a
mirar cómo pasa el tránsito. Debido a que la población formada por peatones probablemente también esté armada, sea hostil - y cada vez más lejos del control de las autoridades nacionales o internacionales - la superautopista informática que lleva al futuro probablemente sea un lugar bastante peligroso.Segundo Renacimiento: La PC y el estado No se puede predecir cómo la explosión de la información global va a influir en última instancia en el mundo, pero se pueden sacar varias lecciones del pasado. El control de la información - y por lo tanto del conocimiento - siempre ha sido importante para las jerarquías tradicionales. Cuando Gutenberg en Mainz y Caster en Haarlem comenzaron a imprimir utilizando tipos movibles aproximadamente en 1445, su intención probablemente no fue iniciar una revolución en las cuestiones humanas. En realidad, la intención de Gutenberg al publicar la Biblia Cristiana en 1457 fue glorificar la Iglesia y la Palabra de Dios. Luego de medio siglo, el resultado fue totalmente opuesto. Ap
roximadamente en el 1500 se habían impreso alrededor de 30.000 libros mediante tipos movibles, y de ninguna manera eran todos escritos religiosos. Actualmente comprendemos que la capacidad de una fuerza laboral no clerical (es decir no perteneciente a la Iglesia de Roma) para poseer, comprender y difundir el conocimiento cambió el mundo definitivamente. Haciendo un análisis retrospectivo, comprendemos que la idea de Gutenberg constituía no simplemente un invento sino un descubrimiento. La tecnología extrae a la información y al conocimiento del dominio específico de la Iglesia Católica y la difunde a poderes alternativos. Florecieron las ideas, y los antiguos régimenes declinaron en los lugares donde no se permitió que se desarrollara y proliferara la nueva tecnología (por ej. España y durante algún tiempo Francia). Los nuevos poderes surgieron en aquellos lugares en donde se permitió y se fomentó el florecimiento de la tecnología de la información (por ej. Inglaterra y Holanda). En nuestra propia época es
tá ocurriendo un fenómeno similar. La computadora electrónica, la computadora personal (o PC) está obteniendo su poder del orden establecido o simplemente estableciendo nuevos órdenes de poder simplemente por sí misma. Como consecuencia, la sociedad humana está experimentando un "cambio de ritmo" de proporciones históricas. De la misma manera en que la Iglesia no pudo controlar más la verdad científica, filosófica y social a la luz de la prensa escrita, actualmente los estados ya no pueden controlar más las ideas. España, la última superpotencia del momento, cayó en una larga declinación de la cual nunca se recuperó. El desarrollo tecnológico (la computadora personal) se ha unido con el invento del "estado sometido a disciplina militar" (Internet) producto de la Guerra Fría, con el resultado de que el Estado ya no puede controlar más la verdad científica, filosófica o social. Ante la presencia de la máquina Xerox, del teléfono celular, y de la PC, en definitiva el comunismo, el Muro de Berlín, y el Imperio
Soviético no tenían oportunidades de sobrevivir. En el momento en que Gorbachov y sus "reformistas" entendieron el problema, era demasiado tarde para una reforma limitada. La ironía relacionada con el poder de la tecnología, y particularmente de la información, es que el temor Orwelliano de su dominación por parte de los régimenes totalitarios ha permanecido en su cabeza. Esto se debe, como observa Walter Wriston, a que la tecnología de la comunicación ha demostrado ser casi completamente inmune a un eficaz control nacional. El corolario de esto es que los medios fundamentales de producción han cambiado tan radicalmente que, como lo destaca John Lewis Gaddis, "la represión ya no reprime" en el sentido tradicional. Mientras Stalin podía ordenar a los proletarios y campesinos tradicionales que lograran una gran producción general, aunque ineficiente, Gorbachov no podía ordenar a los "trabajadores del conocimiento" que escribieran programas de computación imaginativos o que idearan chips de silicona eficientes
a menos que e
llos quisieran hacerlo. En última instancia, otras estructuras y restricciones también deberán cambiarse. La censura oficial por parte de cualquier gobierno se derrumbará ante "la Red" y "la Web". Aquellos estados que traten (y nominalmente tengan éxito en el corto plazo) de mantener el "control" simplemente resultarán irrelevantes. La tecnología no es gratuita. De esta forma, la tecnología de la información tiene el efecto de erosionar las jerarquías tradicionales que han servido como filtros de información, restringiendo las acciones de los individuos dentro de ellas. En el mundo de hoy la soberanía nacional tiene cada vez menos que ver con el valor de la divisa y la regulación de los mercados. El mayor acceso a la información abre alternativas de conducta para los individuos en forma independiente de las restricciones tradicionales de la familia, el comercio, los medios de comunicación, el gobierno y las fuerzas armadas - ya sea que la persona elija o no involucrarse en dicha conducta. Las actividades t
ransnacionales se han facilitado enormemente en términos de mercados, comercio, producción y finanzas. Pero considerando que esta interconexión global tiene su precio, tanto literalmente como figurativamente, los estados naciones ya no pueden aislarse exitosamente de los hechos que suceden en otros países, ya sea el colapso del peso mejicano o los conflictos con los trabajadores de calzado deportivo en Yakarta. La soberanía estatal como la entendemos en la actualidad no va a desaparecer; simplemente se convertirá en algo cada vez más irrelevante con respecto a los hechos que impactan la vida de la mayoría de las poblaciones. Por otro lado, la identidad nacional (como opuesta a la del Estado) puede aumentar, independientemente de las fronteras administrativas, a medida que las telecomunicaciones mundiales brinden vínculos entre grupos nacionales geográficamente separados.Guerra de Información: Reconsiderando la aplicación del poder en el siglo XXI Las naciones hacen la guerra de la misma manera en que hacen
la riqueza. Esa es la premisa del libro de Toffler llamado Guerra y Antiguerra. Por lo tanto, en los últimos años ha surgido entre las principales potencias una forma de "Guerra de la Tercera Ola" que se equipara con la evolución de "sociedades de la Tercera Ola". El punto central de ambos es la información. El libro de Toffler es un himno triunfal para el trabajo de las fuerzas armadas de Estados Unidos en los últimos veinte años, esencialmente para "reinventarse" a sí mismas en estos términos. La evidencia y eficiencia de este cambio fundamental se reflejó en cierta medida en la Segunda Guerra del Golfo Pérsico contra Irak. Así como la información está cambiando la sociedad, también está cambiando los conceptos de seguridad nacional, las definiciones y parámetros del espacio de batalla y la dimensión de la fuerza. La "fuerza" se está convirtiendo en algo menos tangible y más dependiente de los factores cualitativos. El espacio de batalla se está ampliando principalmente en términos de ubicación, profund
idad y altitud (como lo ha sido desde la era Napoleónica). Los porcentajes de movimiento - de fuerza, material, e ideas - están creciendo; por lo tanto, el tiempo se está reduciendo. La guerra se convierte cada vez más en un conflicto de procesos de decisión; el éxito estará determinado por la "diferencia de información" entre las fuerzas y entre los comandantes. "La Guerra de la Tercera ola" es "La Guerra de Información". Estas operaciones de la "guerra posindustrial" deben no sólo ser "conjuntas" y "unificadas", sino también "holísticas" y "simultáneas".Características de la Guerra de Información Continua, simultánea, acelerada y no lineal. El punto central de la noción de Guerra de Información es el concepto de alcanzar los objetivos militares con la aplicación del mínimo absoluto de fuerza y/o costo. Si bien se puede alegar que éste siempre ha sido un objetivo de combate, en el pasado la capacidad de alcanzar este objetivo dependía de una cantidad de variables, muchas de las cuales estaban controladas
por el enemigo potencial o real. Un duelo entre dos caballeros para determinar el dominio de reyes opuestos funciona sólo si las dos partes acuerdan las reglas; tan pronto como una de las partes decide poner dos caballeros, la otra parte debe responder de la misma manera o (más probablemente) aumentando la fuerza. Sin embargo, con la Revolución de la Información, el objetivo de mínima fuerza/costo se convierte en algo alcanzable para la parte que tiene el dominio de la información. Si realizamos una supervisión continua y real de las fuerzas militares del potencial adversario, podemos simultáneamente posicionar nuestras fuerzas para alcanzar y mantener una ventaja. Al comunicar esta ventaja y nuestras intenciones al adversario - tal vez junto con otra información a través de otros canales que complican aún más el proceso de decisión (es decir, el engaño) - podemos también disuadir o impedir el uso de la fuerza militar por parte de él. Pero aunque esto fracase, teniendo un perfecto conocimiento de la dispos
ición de fuerzas del enemigo y posicionando nuestras fuerzas de acuerdo a esto, mientras al mismo tiempo negamos al enemigo el conocimiento de la disposición de nuestra propia fuerza, podemos optimizar la eficacia de toda aplicación de fuerza, permitiendo el uso de sólo la fuerza que sea necesaria para alcanzar los objetivos. Además de mantener el elemento sorpresa, pues tenemos un inmediato conocimiento de los resultados de la aplicación de fuerza sobre el enemigo, podemos acelerar la respuesta a los cambios en la actividad del enemigo y adaptarla a nuestra nueva aplicación de fuerza sólo en aquellos puntos críticos en los que se necesite.Dominando los sistemas de información del adversario, junto con el uso de armas inteligentes, seremos capaces de imponer nuestra voluntad sobre el enemigo sin los costos asociados con la ocupación del territorio. En lugar de movernos a través de un campo de batalla en forma lineal, podremos seleccionar y neutralizar continuamente los objetivos críticos en un espacio de bata
lla no lineal "justo a tiempo", obviando de esta manera la necesidad de un gran armamento de reserva, prácticamente de la misma manera en que la entrega "justo a tiempo" por parte de los subcontratistas libera a los fabricantes de autos de tener grandes depósitos con inventarios de partes para mantener en funcionamiento las líneas de montaje. Realimentación instantánea de la información. La capacidad de tomar la medida correcta "justo a tiempo" depende, por supuesto, de la realimentación de la información. Desde el comienzo de la organización humana, los encargados de tomar decisiones han buscado información sobre los resultados de sus decisiones tan pronto como sea posible, de manera que si se es necesario tomar medidas correctivas o de refuerzo, puedan tomarse mientras todavía es posible influir en el curso de los hechos puestos en movimiento mediante la decisión inicial. Hasta hace relativamente poco tiempo en nuestra historia, la capacidad de obtener dicha información estaba limitada por muchos factor
es, pero más específicamente por la distancia. Antes del surgimiento de la comunicación electrónica, un observador podía registrar con gran detalle los hechos que resultaban de una decisión, pero las líneas de comunicación disponibles con frecuencia tardaban días, semanas, o aún meses entre que los hechos y la información sobre los mismos llegaba a los encargados de tomar las decisiones, haciendo que ésta resultara más de interés histórico que práctico. La comunicación electrónica cambió todo esto. Actualmente los encargados de tomar las decisiones pueden estar "conectados", no sólo recibiendo la información instantánea sobre los efectos de sus decisiones, sino también utilizando estas mismas líneas de comunicación para trasmitir nuevas decisiones basadas en la información recibida. En algunos casos, la cantidad y/o velocidad de la información recibida sobre la reacción es tal que los encargados de tomar las decisiones necesitan la asistencia de la computadora para procesar la información. Tomemos como eje
mplo al piloto de un cazabombardero F-117. A medida que mueve los controles, genera señales electrónicas que activan las superficies de control del avión. Sin embargo, el F-117 es una plataforma inherentemente inestable que requiere constante corrección para mantenerse en el aire. Estas correcciones se hacen automáticamente, muchas veces por segundo, basadas en la información brindada por los sensores que monitorean la altitud del avión, la velocidad, etc. El piloto no puede reaccionar lo suficientemente rápido como para brindar la información necesaria para mantener el avión en el aire; en lugar de esto, lo que él ingresa es información adicional necesaria para que el avión pueda volar hacia donde él quiere ir. El paso siguiente en la evolución de la interconexión hombre-máquina - que está buscando actualmente la Fuerza Aérea de Estados Unidos - sería ir más allá de los requisitos de la reacción física, tomando los impulsos eléctricos directamente del cerebro y utilizando estos impulsos como órdenes para un
sistema de control manejado por computadora. Como lo hemos mencionado anteriormente, el concepto de realimentación instantánea de datos, con respecto a la Guerra de Información, es considerado dentro del contexto de un sistema cerrado, independientemente del F-117 o del "campo de batalla digitalizado" del Ejército concebido en la Fuerza XXI. Pensamos en la información recibida en forma instantánea en términos del nivel operativo y táctico de la toma de decisiones. Pero esta información instantánea, o algo similar a esto, también opera cada vez más a nivel estratégico. Si bien los medios de comunicación, y particularmente la televisión, no son responsables de que Estados Unidos haya "perdido" la guerra en Vietnam, la reacción del público ante las imágenes de los soldados estadounidenses en combate vistos en los hogares de todo el país seguramente influenció en las decisiones tomadas por las Administraciones de Johson y Nixon sobre la guerra. Durante la Guerra del Golfo, Saddam Hussein durante un discurso tr
asmitido en directo por la CNN, convocó a un debate al Presidente Bush; a los treinta minutos el Presidente Bush realizó una conferencia de prensa para informar al mundo (y a Saddam) que no tenía intenciones de participar en dicho debate.Aún en las sociedades no democráticas, tanto los líderes como el público en general tienen simultáneamente conocimiento de los resultados de las decisiones políticas a través de la cobertura de noticias de la televisión. Indudablemente Boris Yeltsin no estaba más contento que los ciudadanos de San Petersburgo al ver la actuación del Ejército Ruso en Chechenia. Como lo destacó el Profesor George Stein de la Universidad Aérea, el punto en este caso es el siguiente: "... La infosfera mundial de la televisión y de la difusión de las noticias ... moldeará el contexto político del conflicto. Definirá el nuevo "espacio de batalla", Nos enfrentamos con un "campo de batalla integrado" no en el sentido usual de tener un receptor de un sistema de posicionamiento mundial (GPS) en cada ta
nque o cabina de avión, sino en el sentido Clausewitziano de que la guerra se está integrando en la política casi en forma simultánea con la batalla". Bajo dichas condiciones, las distinciones entre lo estratégico, operativo y táctico parecerían insignificantes. Nos guste o no, las acciones de un solo soldado, si son captadas por los medios internacionales, pueden afectar potencialmente el resultado de un conflicto. El problema con esto, señala Stein, es que este mundo creado por los medios es un "universo ficticio" - no porque las imágenes no sean verdaderas, sino porque no contiene la suficiente información para captar el contexto y la totalidad de la verdad. La "unidad de sonido" promedio (más precisamente descripto como "unidad de video") en las noticias de la tarde es actualmente de entre 8 y 12 segundos - muy poco tiempo para articular una posición política dentro de una historia de 90 segundos que consiste en imágenes visuales seleccionadas según su valor sensacionalista, sobrecargadas de comenta
rios por parte de un reportero que, para parecer objetivo, se siente obligado a presentar los puntos de vista opuestos. En un mundo perfecto, los encargados de tomar las decisiones tendrían una perfecta información instantánea sobre la cual basar las subsiguientes decisiones políticas. En el mundo real, la tentación de basarse en la oportuna información ficticia, en oposición a la menos oportuna aunque más completa información de las fuentes de inteligencia u otras fuentes oficiales, resulta ser irresistible. La Guerra como Trabajo: La Guerra de la Tercera Ola. Las características básicas del nuevo "formato de la guerra" se reflejan esencialmente en aquellas de la economía civil. La palabras de advertencia son: dominio de la información y seguridad de la información. El conocimiento se convierte en el punto central del poder militar y el recurso fundamental de la capacidad de destrucción, en lugar de la verdadera fuerza bruta. Los valores intangibles determinan más precisamente el equilibrio militar, en lu
gar del hardware. La desmasificación requiere una creciente precisión y una mayor selectividad en la aplicación del poder militar. El trabajo militar con frecuencia depende más de la educación y la experiencia que del machismo tradicional y la fuerza bruta; la información se convertirá en la naturaleza de la guerra. Cada vez se valora más la innovación; la improvisación reemplaza al hábito y la rutina. La organización se convierte en algo cada vez más fluido y menos jerárquico. La integración de todos los activos, fuerzas y servicios es esencial. La rapidez caracteriza las operaciones en todos los niveles (no necesariamente la velocidad absoluta, sino la velocidad relacionada con el ritmo del enemigo para moverse y tomar decisiones). Estas características de la guerra de información afectarán a las armas en combate, como así también a los servicios de combate y funciones de apoyo a estos servicios, más específicamente en todo lo relacionado con la inteligencia, señalización, transporte y logística. La Guer
ra como un teatro improvisado. En el futuro estaremos operando en un ambiente con excesiva cantidad de medios de comunicación, donde nuestras acciones militares serán trasmitidas instantáneamente a través de la televisión mundial. Pensemos en las implicancias para la seguridad operativa y de inteligencia de los medios de comunicación privados operando sus propios satélites de imágenes, lo cual seguramente ocurrirá dentro de esta década. Por lo tanto, los comandantes militares deben ser cada vez más expertos en operar eficazmente en este ambiente. Si consideramos un Plan militar como un guión, los hechos resultantes se parecerán cada vez más a un teatro improvisado en un escenario global donde las reacciones de las diversas audiencias y críticas pueden en última instancia determinar la diferencia entre el éxito y el fracaso en un sentido político, cuando no militar. El reconocimiento por parte de SEAL de la playa de Mogadishu, Somalia, con el resplandor de las luces de las cámaras de video parecía más bi
en tonto que formidable, un poco auspicioso comienzo para lo que iba a convertirse en un ejercicio militar bien intencionado pero en última instancia frustrante e inútil. Consideremos también la imagen de los malechores en las dársenas de Puerto Príncipe, en Haití, saludando a las tropas estadounidenses y canadienses a bordo del USS Harlan County, agitando sus carteles escritos en inglés y gritando, para la CNN, que Haití sería "otra Somalia para Estados Unidos". Luego vimos al Harlan County alejándose, ante la consternación de las grupos de avanzada de las fuerzas militares de Estados Unidos que estaban esperando en el muelle. Cuando los elementos de avanzada estadounidenses pertenecientes a la Fuerza de Autorización de la NATO entraron en Tuzla, Bosnia, se encontraron superados en número por los medios de comunicación, fácilmente en una proporción de diez a uno. Y debido a que la infraestructura de información mundial no tiene sentido si no es interactiva, los comandantes pueden descubrir que su Plan o "gui
ón" está siendo reescrito a medida que avanzan. Como sugiere un estudio RANO, el nivel de adaptabilidad del "guión" puede ser elemento crítico para predecir el éxito de las operaciones militares en la Era de la Información.¿Qué significa todo esto? A posar de los cambios tanto en los fines como en los medios (pero no en los propósitos) de la guerra, es muy poco probable que los conflictos armados desaparezcan totalmente en el espacio cibernético. En realidad, si un "grupo de peatones armados" figurativamente fuera a disparar RPGs a las "largas limusinas" pertenecientes a nuestros grupos nacionales, a medida que avanzan en la superautopista informática, probablemente determinaremos que dicha conducta será una amenaza y se emplearán fuerzas de combate con autorización para utilizar cierto grado de fuerza letal en defensa y/o represalia. Como lo demostrarán otras contribuciones a este texto, es posible que no estemos preparados para hacerlo, debido a nuestra incapacidad para comprender los principios de la gu
erra en la Era de la Información. Proliferación de los medios de conflicto. La rigurosa aplicación de la tecnología de la información para la guerra significa, en primer lugar, que habrá un proliferación de medios de conflicto. A los medios tradicionales de potencia de fuego y maniobra se agregarán los medios de ataque electrónico al enemigo que serán aún más poderosos. Se puede atacar sus sistemas de control y comando no sólo con una destructiva potencia de fuego sino también con otros métodos tecnológicos destructivos. La desinformación, el rumor y la propaganda han sido durante mucho tiempo medios de ataque. Estos medios actualmente han aumentado. Algunos han especulado que las operaciones eficaces de engaño ya no son posibles en la era del reconocimiento por satélite. La efectividad del engaño depende de los "canales" disponibles de información y de la propensión del oponente al autoengaño. Por lo tanto, las posibilidades de operaciones exitosas de engaño nunca han sido mejores. Capacidad de ser let
al versus eficacia. El combate electrónico permitirá potencialmente a un comandante inflingir una "neutralización efectiva" sobre su oponente sin la necesidad de destruir físicamente la infraestructura, las fuerzas o la gente. Los profesionales militares con frecuencia no prestan atención al hecho de que el propósito de la guerra no es (en la jerga común) "matar gente y destruir cosas". Estos medios han sido los mecanismos de la guerra, pero no su propósito. El propósito de la guerra es imponer su voluntad sobre el oponente. Si se puede lograr esto (es decir modificar la conducta o la intención del oponente) sin la destrucción física, las posibilidades de reconciliación política y progreso humano posteriores al conflicto mejoran sustancialmente. La guerra en la Era de la Información al menos tiene la posibilidad de esta eventualidad. Desvalorización de los fines tradicionales de la guerra. Si todo esto tiene validez, tenemos la posibilidad de cambiar fundamentalmente la forma en que se maneja la guerra y l
os fines que se intenta alcanzar. Los fines tradicionales de la guerra eran destruir las fuerzas del oponente en tierra, aire y mar; destruir su capacidad de guerra; y ocupar su capital. Con la destrucción o inutilización de su capacidad de mando y de control, y con la capacidad de influir en las percepciones de su élite política y de su población, existe la posibilidad de imponer nuestra voluntad sobre el oponente sin provocar necesariamente la destrucción física de la infraestructura y la población de nuestro enemigo. La preocupación en este punto no necesariamente es humanitaria a corto plazo. El cálculo puede ser simplemente utilitario en cuanto a la preservación de los medios económicos para mantener una sociedad viable y productiva con armas políticas diferentes. Clausewitz y anti -Clausewitz. Gran parte del análisis se realiza a la luz de la guerra tradicional de la Era Industrial. Dentro de las fuerzas militares, existe un sistema de valores "Cleusewitziano", y todos hemos sido educados en esto. Gr
an parte de lo expresado anteriormente contradice el enfoque Clausewitziano sobre la guerra que se enseña en nuestras Escuelas de Guerra. Cleusewitz todavía tiene una gran contribución que hacer al pensamiento militar, aún en las sociedades democráticas (un fenómeno con el que no tenía experiencia). La "Santa Trinidad" de Estado, Ejército (en realidad Fuerzas Armadas) y Pueblo es fundamental, y su continua importancia no es exagerada. Pero su fijación con la destrucción física y la aniquilación puede estar desactualizada. Sin embargo, la posibilidad de ganar la batalla decisiva (al menos en una competencia entre pares) teóricamente puede rescatarse. El peligro para las sociedades de la "Tercera Ola" es que el éxito potencial en este aspecto puede basarse en la competencia por nichos en un conflicto asimétrico. Los intentos recientes por abordar el tema de la "Revolución en Asuntos Militares" y de la "Revolución TécnicoMilitar" no han tratado satisfactoriamente el fenómeno de la "guerra asimétrica". Existe
un concepto común entre las naciones avanzadas y sus fuerzas armadas de que pueden imponer su voluntad sobre potencias menores y fuerzas relativamente primitivas a través de la aplicación de medios tecnológicos de avanzada. La penosa experiencia histórica desde fines del siglo XIX indica exactamente lo contrario. La experiencia histórica de la últimas décadas debería indicar de la misma manera que un conflicto de "poca intensidad" (o el concepto actual de "operaciones que no llegan a ser guerra") no es un caso menor de estrategia, doctrina, táctica, técnicas y procedimientos de gran intensidad. Las fuerzas relativamente primitivas tendrán -y tienen - acceso a una tecnología sofisticada, y sabrán cómo usarla. La tecnología cada vez estará más disponible para ellos. Si bien estos conceptos relativamente sofisticados como manejo de batalla aérea y operaciones aire-tierra pueden no existir para ellos, habrá algunos oponentes que sí entiendan el "manejo de la percepción" y la "guerra de la información" en un senti
do rudimentario. Otro asunto conflictivo que enfrentarán las sofisticadas fuerzas militares es la posibilidad de que se dé lo que podría llamarse la "guerra heroica". Si los conceptos de Toffler son aproximadamente correctos en el hecho de que un hito en el combate futuro es "el cerebro por sobre la fuerza", será necesario un cambio en la selección, retención, desarrollo y promoción de los guerreros cibernéticos que atacan al enemigo y defienden la nación mediante otro método que no es el acero frío y la pólvora. Esta posibilidad atrae mucho más a las naciones pues evita las bajas en el combate; probablemente atraiga menos a las subculturas militares que intrínsecamente le dan valor al deporte sangriento, a la carrera de distancia y a la autoimagen del machismo.El impacto social de la Guerra de Información Es difícil para las sociedades democráticas distinguir "buenas noticias" dentro de las perspectivas de guerra. Si hay alguna buena noticia que extraer del tipo de guerra que probablemente va a predomi
nar en el siglo XXI, sería la perspectiva de un reducido nivel de destrucción física y humana. Al menos entre los competidores de la Tercera Ola, tal vez la humanidad se ahorrará las matanzas como las de Somme, Passchendaele y Gallipoli en la Primera Guerra Mundial, los diez millones de muertes de civiles y militares en la Segunda Guerra Mundial, y las perspectivas de una aniquilación termonuclear en la Guerra Fría. Sin embargo, es igualmente difícil pronosticar el fin de la guerra total en un mundo cada vez más dominado por la tecnología. En el futuro, tal vez como nunca antes, podría ser posible que las sociedades tecnológicamente sofisticadas orienten la guerra hacia el verdadero núcleo de la sociedad enemiga - y lo hagan en forma digital. Durante generaciones hemos sido testigos de los ataques indiscriminados contra la población civil por parte de fuerzas militares. Probablemente el mundo evitará el genocidio de Rwanda, el desperdicio inútil de Liberia, o la destrucción religiosa-ideológica de Afganist
án. En el futuro, será mucho más difícil detectar quién está atacando - y tal vez desde qué lugar y con qué fin. Uno puede imaginar un futuro político-militar en donde las guerras irregulares serían posible en una escala sin precedentes. Los objetivos (nuestros y de ellos) no necesitan ser infraestructuras físicas, sino los sistemas automatizados de distribución financiera de una nación. Una característica primordial de la era del estado nación ha sido el monopolio estatal de los medios de violencia. Seguramente estamos presenciando - tanto en las sociedades de la Tercera Ola/Primer Mundo y Primera Ola/Tercer Mundo - una tendencia a apartarse del monopolio estatal de violencia letal. En un futuro caracterizado por la guerra cibernética, la tecnología ofrece la perspectiva de una abundante posesión no estatal de medios de violencia "no letales".
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Dr. Juan de Dios Romero
Buenos Aires, Septiembre de 2002
juan869@hotmail.com