Dice Vargas Llosa en su artículo "El sexo frío":
El sexo separado de las demás actividades y funciones que constituyen la existencia, es extremadamente monótono, de un horizonte tan limitado que a la postre resulta deshumanizador.
Una vida imantada por el sexo y solo por el rebaja esta función a una actividad orgánica primaria, no mas noble ni placentera que el tragar por tragar o el defecar.
Solo cuando lo civiliza la cultura y lo carga de emoción y de pasión y lo reviste de ceremonias y rituales, el sexo enriquece extraordinariamente la vida humana y sus efectos bienhechores se proyectan por todos los vericuetos de la existencia.
Para que esta sublimación ocurra es imprescindible, como lo explico George Bataille, que se preserven ciertos tabúes y reglas que encausen y frenen el sexo de modo que el amor físico, pueda ser vivido -gozado- como una trasgresión.
A raíz de Catherine Millet, distinguida critica de arte de 53 años. Autobiografía que causa revuelo en Francia en el 2001.
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Ruben Hernández
Invitado internacional
XI Congreso Colombiano de Sexología y Educación Sexual
Cartagena, octubre del 11 al 14 del 2001
"Erotismo, ternura, amor y sexualidad"