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El planeamiento estratégico personal y el análisis Ford (I)





Resumen: Se exponen el fundamento psicológico y el significado administrativo del planeamiento estratégico personal; la resistencia al cambio que origina su utilización; las razones que abonan en favor del planeamiento de vida; la técnica del análisis FORD; y, finalmente, la consideración de que es una tarea humana que entraña un auténtico compromiso de autodesarrollo y conocimiento de sí mismo que ayuda en el proceso de descubrir el sentido de vida.


El planeamiento estratégico personal

Sentido de vida

El fundamento psicológico del planeamiento estratégico personal se encuentra en la necesidad del hombre de encontrar un sentido a su propia existencia. La vida humana -un milagro de la naturaleza, la sociedad humana y la divina Providencia-ofrece muchísimas posibilidades existenciales, pero es cada persona la responsable de encontrarle un sentido u orientación.

No es la vida la que nos entrega ese significado sino que cada persona tiene frente a sí ese enorme desafío frente a su propia existencia.

Con las decisiones y las acciones que cada día la propia persona adopta va configurando un cuadro revelador del sentido de su propia existencia. La vida nos interpela, nos cuestiona y nos desafía para que le demos respuesta con nuestra propia humanidad. Ese es nuestro privilegio pero ese es también nuestro riesgo.

El planeamiento estratégico personal entraña un auténtico compromiso de autodesarrollo y conocimiento de sí mismo y ayuda significativamente en el proceso de descubrir el sentido de vida.

El Planeamiento estratégico personal

El planeamiento estratégico es el proceso administrativo de desarrollar y mantener una relación viable entre los objetivos y recursos de la persona y las cambiantes oportunidades del entorno.

Esta es una definición técnica que resulta aplicable al ámbito organizacional, pero que sirve de punto de partida para comprender que la vida humana también puede y debe planificarse.

¿Qué es el planeamiento estratégico personal?

!Es una filosofía de vida representada por los principios y valores que animan la existencia humana y que orientan las grandes decisiones existenciales así como las opciones del día a día.

!Es una cultura que engloba paradigmas, actitudes, creencias y formas de actuación que posibilitan un sentido de prevención para enfrentar las contingencias de la propia vida.

!Es un hábito de vida que al ponerlo en práctica cada día configura nuevos patrones de actuación que ayudan a moldear la personalidad.

!Es una técnica desarrollada al servicio de la persona para alcanzar determinados objetivos de vida.

!Es un arte en el que se manifiesta la propia individualidad y, por ende, la creatividad de cada persona.

En suma, el planeamiento estratégico personal, planeamiento de vida o planeamiento personal por objetivos es una filosofía, una cultura, un habito de vida, una técnica y un arte que enlaza experiencias del pasado y conocimientos del presente, para proyectar el futuro mediante la formulación y realización de los objetivos de vida.

No es el futuro el que crea a la persona sino que es la propia persona la creadora de su futuro. Esta filosofía de vida prevencionista bien pudiera resumirse así: El hombre crea su propio futuro aquí y ahora.

La resistencia al cambio

Es innegable que el común de las personas frente a esta propuesta de planeamiento estratégico personal, la misma que representa una nueva manera de comprender y actuar sobre la realidad, expresa en su psiquismo y conducta el fenómeno psicosocial denominado resistencia al cambio.

Esto se explica por cuanto la nueva propuesta se estrella frontalmente contra formas tradicionales de pensar que no resultan sino barreras contra el desarrollo personal, laboral y social.

Creencias como el fatalismo, fe en un destino que no puede ser modificado; las prácticas adivinatorias ancestrales, lectura de las vísceras del cuy, hojas de coca y otras; las pseudociencias, astrología, fisiognomía, etcétera; los rituales mágicos, prácticas de chamanismo y brujería; y las falsas ideas religiosas, santerismo y milagrerismo, se encuentran bien arraigadas en la mentalidad de no pocas personas.

Es necesario entonces socavar las bases de estas creencias con argumentos razonados y propuestas creativas que les representen a las personas una nueva manera de comprender y actuar sobre su realidad personal, familiar y social.

Recientemente encuentro en un trabajo de Alejandro de Barbieri Sabatino, psicoterapeuta uruguayo adscrito a la corriente logoterapéutica, la expresión represión del futuro.

Este mecanismo -a diferencia del ortodoxo concepto freudiano-hace referencia a la sensación de ausencia de futuro, a la percepción de que sólo puede vivirse el presente porque no hay un mañana; y, consecuentemente, a no preparar respuestas inteligentes para la vida porque ya no se confía en el porvenir. Esta represión del futuro se manifiesta en el individuo con descreimiento, desánimo y desesperanza.

Miles y miles de individuos que conforman las grandes masas de las urbes empobrecidas ante el panorama económico y político ensombrecido reaccionan y generan graves problemas sociales e individuales. Así, puede reconocerse, en el nivel social: Masificación, fanatismo, pobreza, consumismo, manipulación, conflictividad y desintegración social.

Y en el nivel individual se observa: Inmadurez, desánimo, conformismo, reactividad, fatalismo, existencia provisional y vacío existencial.

Fue Viktor E. Frankl, el creador de la logoterapia o tercera escuela vienesa de psicoterapia, quien manifestó que los tres grandes males sociales de nuestra época son: la depresión, la agresión y la adicción.

Son males capaces de destruir o derrumbar a las familias, la base que sostiene el edificio de la comunidad y la nación. Todas estas razones explican claramente la necesidad de ayudar al individuo a que planifique su propia existencia en la convicción de que éste puede superarse y encontrar su propio sentido de vida.

Para la escuela frankliana, la motivación fundamental del ser humano no se encuentra en el sexo o el poder -tal como en las escuelas freudiana y adleriana-sino en el sentido.

Diez razones para planificar nuestra propia vida

Todas las razones que señalo podrían ser consideradas una expresión de aquello que hoy se conoce como inteligencia emocional. En efecto, planificar la vida y llevarla a feliz cumplimiento -reconociendo que el planeamiento constituye propiamente un proceso-significa, en la concepción de Daniel Goleman, conocerse a sí mismo, tener capacidad para autocontrolarse y aptitud para automotivarse, además de poseer habilidad para la empatía y competencia para las relaciones interpersonales.

En palabras de David Fischman sería un proceso de liderazgo personal y liderazgo interpersonal. Tales razones, a mi entender, serían las siguientes:

  1. Primera razón: Decisión personal

    La calidad de vida del individuo y su familia también pueden definirse con la calidad de sus propias decisiones y acciones. Cada día la persona edifica los cimientos y las columnas de lo que es su presente pero también de lo que será su futuro. La vida no le ha sido dada hecha sino que precisamente la hace día por día.

    Si se quiere cada persona es precisamente el inventor de su propia, única y singular existencia. La dolorosa experiencia de Viktor E. Frankl en cuatro campos de concentración nazi y su valerosa superación para desarrollar una excepcional obra psicoterapéutica -puesta de relieve en innumerables y justificadas ocasiones-, es un ejemplo humano sumamente aleccionador.

    En suma, el individuo resulta ni más ni menos que el arquitecto o constructor de su propia vida o destino personal.



  2. Segunda razón: Responsabilidad social

    La vida constituye una irrenunciable e impostergable responsabilidad personal. Cada persona debe aprender a ser responsable de su propia vida. No son otros los responsables de su vida sino que cada persona lo es de su propia vida. La persona debe aprender que lo que pueda ser y tener dependerá siempre de lo que hoy mismo haga o deje de hacer con sentido de responsabilidad o proactividad.

    Esta poderosa razón se encuentra representada en el primero de los siete hábitos que el gurú de la administración Stephen R. Covey desarrolla, y al mismo que denomina: Sea proactivo.



  3. Tercera razón: Personalidad individual

    La vida de cada persona constituye una oportunidad única que no volverá a repetirse. Puede verse una y otra vez la película que nos agrada observar en nuestro vídeo casero, pero lo que no podremos nunca será repetir la película de nuestra propia vida.

    Solamente una vez podemos vernos como actores y actrices en la pantalla de la vida real. Si no nos agrada nuestro papel en el reparto podemos cambiarlo, pero lo que no podríamos seguir haciendo - salvo que se quiera afrontar las consecuencias-es continuar representándolo mal. Wayne W. Dyer recuerda al sabio Aristóteles cuando sostiene que las personas debieran ser definidas no por lo que son en un momento dado sino por sus potencias o lo que pudieran llegar a ser.



  4. Cuarta razón: Respeto a sí mismo

    La vida es el bien más sagrado, valioso y hermoso que la persona humana recibe. Si se es creyente se sentirá que la vida es ofrecida por la infinita gracia de Dios. Si no se cree en Dios, seguramente que le agradeceremos a la propia vida nuestra existencia. Si esto es así, y realmente es así, ¿dejaremos nuestra vida librada a la aventura, al azar o acaso a la casualidad?

    Convendremos entonces en que nuestra existencia merece pleno respeto e integridad. Miguel Angel Cornejo y Rosado, líder en América Latina de la Cultura de Excelencia, escribió: Es mi máxima manifestación de libertad el decidir por mí mismo lo que deseo lograr y realizar.



  5. Quinta razón: Velocidad del cambio

    La persona no se encuentra sola, vive siempre en comunidad y en un mundo que cada vez es más interdependiente e interrelacionado. Los expertos en tecnología de la computación e informática, con Bill Gates a la cabeza de todos ellos, nos hablan a cada momento de las virtudes y desafíos que representa la globalización o aldea global.

    Recordemos también que quienes se encuentran más cercanos a nosotros por la sangre, los afectos y los valores son nuestros parientes y amigos más queridos. ¿No vale la pena acaso planificar la vida para darle a los nuestros las mayores y mejores oportunidades que pueda ofrecernos el mundo que nos toca vivir? Solamente nosotros podemos hacerlo, nadie podría reemplazarnos en esta tarea.



  6. Sexta razón: Afirmación de sí mismo

    Si la persona no es capaz de planificar su propia vida seguramente que otros lo harán. Cierto, pero también es posible pensar que no lo harán precisamente para ayudarla sino para obtener alguna ventaja. ¿Quién mejor que cada persona para decidir acerca de lo que realmente le conviene hacer aquí y ahora?

    Recordemos, junto a Norman Vincent Peale y Og Mandino, notables escritores de literatura de autoayuda, que precisamente hoy es el primer día del resto de nuestra vida.



  7. Séptima razón: Motivación de logros

    La imagen que tiene la persona de sí misma, probablemente la mayoría de las veces, no armoniza con la imagen real de lo que es. Es probable que exista una brecha aún mayor entre lo que en verdad es la persona y lo que quiere llegar a ser.

    ¿De qué manera puede la persona impulsar sus proyectos de desarrollo personal y familiar sino es mediante la planificación de su propia vida?

    El planeamiento de vida ayuda poderosamente a la persona a convertirse en quien aspira llegar a ser. Reconocidos escritores de literatura de autosuperación, tal como Dale Carnegie y Napoleón Hill, concuerdan en señalar que uno de los factores del éxito es contar con objetivos de vida.



  8. Octava razón: Oportunidad de realización

    Cada persona sólo tiene un tiempo de vida determinado para realizarse. No tiene todo el tiempo del mundo sino tan sólo un tiempo de vida limitado por la naturaleza orgánica del individuo, primero, y la elevada velocidad del cambio en la sociedad mundial, después.

    Y es solamente en ese tiempo vital que la persona puede llegar a convertirse en lo que en verdad aspira llegar a ser. El tiempo no se pierde, sólo es la persona quien puede perder su oportunidad de realización humana. Muchos reconocidos autores de best-séller de la literatura gerencial y futurología, tal como Alvin Toffler, nos recuerdan a cada momento que el futuro empieza hoy porque ya llegó a nuestras vidas.



  9. Novena razón: Visión de futuro

    Si la persona sueña con el futuro pero no mueve un solo músculo, sólo será romántica y ensoñadora. Si acaso se mueve constantemente pero no define su propio rumbo, entonces puede llegar a cualquier extraviado lugar.

    Más si con visión de futuro hace el rumbo, aprovechando sus fortalezas y superando sus debilidades, a la vez que explotando sus oportunidades y evitando sus riesgos, entonces sí que podrá arribar a un puerto de claridad.

    Cada cual es el capitán de la propia nave de su vida y, por lo tanto, responsable de llevarla a su propio y singular destino. Joel Arthur Barker, reputado futurólogo, ha expuesto con brillantez esta metáfora en su extraordinaria película educativa: El poder de una visión. Una visión de futuro.



  10. Décima razón: Proyecto de vida

    La vida es un proyecto que a cada persona corresponde desarrollar plenamente. Podemos retroceder ahora por el túnel del tiempo de nuestra memoria, ¿qué es lo que vemos un año atrás, o acaso cinco, diez o más años en el pasado? Y ahora, por medio de nuestra imaginación, observemos el futuro, ¿cómo nos observamos a nosotros mismos un año adelante, cinco, diez o más años en el porvenir?

    Aceptémoslo, no podemos hacer ya nada por el pasado. Sin embargo, reconozcámoslo, sí podemos hacer todavía mucho por nuestro futuro. David McNally, en otra extraordinaria película educativa: Hasta las águilas necesitan un impulso.

Aprendiendo a volar en una época de cambios, propone cinco cualidades de la persona segura de sí misma: Autoestima, visión, propósito, compromiso y contribución. Son las bases psicológicas necesarias para lograr salir adelante en el mundo turbulento que nos corresponde vivir.

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Ricardo Vargas Trepaud
psicoseg@terra.com.pe


Autor:    Ricardo Vargas Trepaud | Area:    Recursos Humanos
Título:    El planeamiento estratégico personal y el análisis Ford (I) | Fecha de publicación:    30/01/2002 15:51:34
Etiquetas:    LA TÉCNICA del análisis Ford

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