Ir a Sappiens Social >

Ir a Sappiens Community in English >
 
Inicio | Qué es Sappiens | Contactanos | Hazte SappiensArea Privada Sappiens  |  Publica en Sappiens

Estás aquí: Sappiens > Psicología > Artículos Perfil de miembro: Visitante


Búsqueda personalizada


Psicología Artículos | Websites | Libros | Glosario | Cursos

Erotismos y temporoespacialidad psíquica (su metapsicología)





Resumen: Cada erotismo tiene su manera singular de expresarse, con su tiempo y su espacialidad. El trabajo desarrolla esta triple articulación.


1. PRESENTACION DEL TEMA

El tema de la temporalidad tuvo múltiples alusiones en Freud. La relación entre filo y ontogenia, la teoría de la fijación pulsional, la regresión pulsional y del yo, la vinculación entre repetición y recuerdo. La temporalidad que se infiere en la construcción, las fases de la evolución libidinal, la estratificación sucesiva de las huellas mnémicas, la articulación en la fantasía entre pasado, presente y futuro. La repetición, es una forma de temporalidad en la cual lo idéntico tiene apariencia de diferente; y así se diferencia de lo sucesivo y de lo monótono e inerte.

El problema de la espacialidad, aparece en "La interpretación de los sueños", 1900, "El block maravilloso", 1925, y nos dice en "Conclusiones, ideas, problemas", 1938, O.C., S.R., T. XXl Bs. As., 1955, p. 136: "[...] La espacialidad psíquica podría ser la proyección de la extensión del aparato psíquico. Ninguna otra derivación es probable [...] La psiqué es extensa, pero nada sabe de ello [...]". La espacialidad mundana se forma a partir de la proyección de la espacialidad psíquica.


2. TEMPORALIDAD PSÍQUICA

Su constitución intrapsíquica. Metapsicología

En la carta del 6 de Diciembre de 1896, Freud le escribe a Fliess: "[...] Como sabes, estoy trabajando sobre la presunción de que nuestro aparato psíquico se originó por un proceso de estratificación; el material existente en la forma de rastros mnémicos experimentaría de tanto en tanto un reordenamiento de acuerdo con nuevas relaciones, en cierto modo una trascripción [...] La memoria no se encuentra en una versión única, sino en varias [...]" (O.C., B.N., T. III, 1968, p.740).

El problema de la temporalidad fue abordado por Freud en 1900 en "La interpretación de los sueños", cuando afirmaba la estratificación de las huellas mnémicas.

Estas se articulan por simultaneidad primero, analogía y causalidad después. A su vez la simultaneidad puede ser por pasividad y por actividad.

En 1916 en "Lo Perecedero" (O.C., S.R., TXIX 1955, Bs.As., p.253) dice que "[...] La cualidad de perecedero comporta un valor de rareza en el tiempo [...] en el curso de nuestra existencia vemos agotarse para siempre la belleza del humano rostro y tiempo [...]".

En 1923, en "El yo y el ello", asumía que el erotismo, se opone a la pulsión de muerte (O.C., B.N., T.VII, Madrid, 1972, p.2717. "[...] supusimos la existencia de un instinto de muerte cuya misión es hacer retornar la materia orgánica al estado inorgánico en contraposición al Eros, cuyo fin es complicar la vida [...]".

En 1925 en "El block maravilloso" (O.C., B.N., TVII, Madrid, 1972, p.2809-10) dice "[...] Por último suponemos también que ese funcionamiento discontinuo del sistema perceptor constituye la base de la idea del tiempo [...]".

Los siguientes desarrollos se apoyan en ideas de D. Maldavsky (Temporalidades de la repetición, 1991, inédito).

El criterio de simultaneidad implica, no sólo un enlace de huellas mnémicas, sino también una forma de tramitar la necesidad urgente de descarga pulsional. Esta descarga tiene singularidades en cada erotismo. En "Tótem y Tabú" (1912, O.C.,B.N.,TV, Madrid 1972), Freud sostiene que con el mecanismo de la proyección, se supone que, alma mediante, los actos psíquicos reaparecen cíclicamente. Cuando se establece la organización del preconsciente, este faculta para reconocer la pérdida (pasaje del pensamiento totémico al mítico) con la cual se quiebra la repetición cíclica, y se ingresa en la no cíclica.

La discontinuidad, es fundamental en la producción psíquica del tiempo. Según Freud (1920, "Más allá..."; 1925, "Notas sobre el block maravilloso") la discontinuidad deviene del movimiento pulsional de investidura periódica y la desinvestidura posterior. Con la investidura, surge la conciencia ( Freud 1895, "Proyecto de una psicología...) y la conciencia desaparece, cuando la investidura se interrumpe. Dinámicamente, entonces, el flujo y reflujo libidinal, que genera la discontinuidad, necesita del requisito de dos lugares diferentes. A su vez este movimiento, es resultado de la tensión de las relaciones intercelulares. En resumen: la complejización estructural preserva a la célula de la muerte tóxica en sus propias deyecciones, y la complejización deriva en tensión, que deriva en flujo, que deriva en ciclo, que marca el tiempo. Es comandado por Eros y en oposición a la monotonía que manda Tánatos.

¿Cómo intervienen en la generación de la temporalidad los distintos erotismos?. Recordemos que en "Más allá..." (Freud, 1920), se postula la unión con lo diferente como tentativa de eliminar lo tóxico. La sexualidad, aspira a esta reunión, y también a desprenderse de lo tóxico. Las zonas erógenas, implican la proyección de las tensiones endosomáticas en la periferia, a través de ellas se elimina y se reciben incitaciones del mundo.

Cada zona erógena aporta incitaciones diversas, singulares para cada erotismo; la zona erógena es fuente de excitación y puerta de salida hacia la percepción.

Como tal tiene su amplitud, su frecuencia, con ritmos y discontinuidades en la conciencia.

La fijación en una zona erógena, conlleva el estancamiento libidinal, la clausura hacia la exterioridad y a nuevos proyectos. Así, una nueva fuente constitutiva de la temporalidad y la discontinuidad de las zonas erógenas, se ocluye, se fija y condiciona a la repetición. Así vinculamos repetición con zona erógena.

En la conciencia hay un doble registro, el pulsional como afecto; y el registro mundano como impresión sensorial. En la constitución intrapsíquica del tiempo, no sólo es importante la captación de las diferencias que se proponen de los tres espacios, sino la velocidad. La velocidad y sus diferencias, genera el pasaje de la lógica de la simultaneidad, a la analogía donde impera la palabra, y con lo cual cada erogeneidad tiene su especificidad.

La velocidad lleva al concepto de duración que es producida por la complejización de distintas velocidades (afectivas, sensoriales), y la velocidad sensorial se significa desde la afectiva.

Temporalidad en la etapa preoral intrasomática (IS)

Corresponde a las personalidades con discurso sobreadaptado (por el apego desmesurado a la realidad) o bien operatorio (despojado de fantasías), o catártico (para despojarse de afectos tóxicos). Su apego a los números, remite a los ritmos pulsionales, en que el universo sensible es captado de la manera más elemental, cuando aún no se han conformado las representaciones. Sólo se captan períodos, frecuencias, y la sucesión temporal se constituye por períodos pero de ciclos financieros, alzas, bajas de la bolsa, mercados de cambio, las tasas de interés. Se acentúa la actividad motriz que mantenga la homeorresis, para descargar los estados tóxicos, o en ritmos paroxísticos (epilepsias), con una holofrase singular, el grito catártico, un grito de dolor sin la compañía de una identificación.

Temporalidad en la etapa oral primaria (O1)

En 1905, en "Tres ensayos para una teoría sexual" (O.C., B.N.,TIV, Madrid, 1972, p.1200, "La sexualidad infantil"), Freud dice que "[...] El niño no se sirve para la succión, de un objeto exterior a él, sino preferentemente de su propio cuerpo [...]".

Aparece la aspiración de eliminar el tiempo que significa un orden sucesivo. La actividad, capaz de acelerar el tiempo, es la cognitiva; temporalidad abstracta que implica producir miembros reunidos por un rasgo común y descartar otros. La temporalidad abstracta, es de carácter cíclico; en un momento se siente consustanciado con un todo (en una ilusión arrogante) y en otro momento, alguien accede a la esencia a costa del yo.

La holofrase, es del tipo de una fórmula matemática que condensa todo, o neologismos, o alucinaciones que reúne pensamientos indiscriminados.

Temporalidad en la etapa oral secundaria (O2)

Freud, en "Lo Perecedero" (op. cit.), destaca que la belleza se consume por un agotamiento vital. En ello reside su encanto. También son perecederas las emociones y las actividades motrices que Freud, siguiendo a Darwin, denominó "expresión de las emociones ("Proyecto de una psicología", op. cit.), y que tienen un carácter cíclico por su origen pulsional.

Emociones y actividad motriz que expresan climas afectivos. Climas afectivos que pueden condensarse en la expresión de una cara, en una holofrase que sintetiza muchos afectos; el suspiro. Climas que aparecen y desaparecen, en una temporalidad circular; en el amor. La vida vuelve cuando el sujeto, en comunión oral-canibalística, se hace uno con el objeto; la vida se pierde cuando el objeto desaparece. Desaparece y retorna, como las estaciones del año, como los climas.

Temporalidad entonces de las emociones, de las estaciones, de los climas y también los climas afectivos.

El yo, devorado por el tiempo, se neutraliza intentando devorar al otro, en un goce alternante, entre ofrecerse y consumir lo vivo.

Temporalidad en la etapa anal primaria (A1)

En 1933 "Nuevas lecciones introductorias al psicoanálisis" (O.C., B.N., TVIII, p.3156), Freud señala que "[...] Abraham ha demostrado en 1924 que en la fase sádico anal pueden distinguirse dos estadios. En el primero de ellos rigen las tendencias destructivas de aniquilamiento y pérdida [...] La pasividad de la mucosa rectal ante las heces, culmina en un estallido orgástico anal, con goce en perder, con afectos del tipo de la humillación y vergüenza. Pueden luego, convertirse en afán de venganza y placer por aniquilar mediante la motricidad aloplástica. Echarlo fuera de la vista, (como en el juego del carretel que Freud describe en "Mas allá..."-1920-) 1919, op. cit.). Pero la mirada no puede ligar, por razones anatómicas, la pérdida de las heces. El juego infantil, de girar sobre si mismo, hasta caer gozoso, implica un intento de ligadura imposible. El ano y la mirada. La mirada intenta controlar el tiempo, tratando de desandar lo que sucedió, controlar la pérdida; que lo pasado se vuelva al futuro, con una


velocidad que sea capaz de reunir lo sucesivo. Se suele acompañar de una holofrase como grito insultante, la palabra acto.

Clínicamente, la venganza ejemplifica este tipo de temporalidad. La consumación vengativa por la motricidad, pone en marcha un tiempo detenido a nivel de una injuria eternamente presente. Injuria que se satisface, en una secuencia con el retorno del goce sádico masoquista, en un carácter cíclico.

Temporalidad de la etapa anal secundaria (A2)

El pensamiento de la analidad secundaria, se rige en su preconsciente por las lógicas que van de la totémica a la científica. Intenta sostener la ilusión de magia y omnipotencia, (Freud, 1921, "Psicología de las masas y análisis del yo", 1927, "El porvenir de una ilusión") y mantiene la superstición (Freud, 1909, "A propósito de un caso de neurosis obsesiva"). En el pensamiento totémico, la temporalidad es circular, como las estaciones del año, o como la reencarnación de las almas. En el mítico, hay una doble temporalidad; la de los acontecimientos cotidianos y la mítica. Esta, ocurre siempre y se mantiene en el presente. El héroe es inmortal y vive en el alma del pueblo, a través de actos que constituyen el "presente épico".

La temporalidad de la divinidad es eterna, y opuesta a ésta, la temporalidad terrena que es mortal.

En la cosmovisión, surge la intemporalidad, pero el esfuerzo de articular coherentemente teorías y conceptos, ofrece, al yo, un refugio para su omnipotencia.

En el pensamiento científico ético, se desorganizan las estructuras cognitivas y se reorganizan, y surge la reflexión acerca de las limitaciones, la finitud.

Temporalidad en la etapa fálico uretral (FU)

El tiempo se ordena en dos organizaciones. La rutina y la aventura. La rutina se ordena según el tiempo pasado, y éste moldea el futuro.

En la aventura, está el futuro, el azar, lo ordenador del sujeto. Se corresponde a un pensamiento abstracto, donde aventurarse y conocimiento se superponen, pero con el riesgo de perderse como sujeto. En la medida que se despierta angustia por la conquista de un espacio marcado como ajeno, se refugia en la rutina donde pasado y futuro se superponen.

Temporalidad en la etapa genital (FG)

Se caracteriza por la frase de promesa. Citaré a D. Maldavsky, "Metapsicología de la histeria de conversión" (Revista Asociación Psicoanalítica Argentina, 1987, TXLIV, N.3, p.607) "[...] El paciente promete a un destinatario y ante un tercero, un testigo, entregar un don [...] Para ello quien promete se constituye como un objeto rodeado de atributos, de encantos, que gracias al brillo pretende producir la convicción de una presencia en el lugar de lo faltante [...]".

Implica tomar lo que sucederá, como, algo presentificado, convenciendo al interlocutor de la veracidad. Así, el futuro deja de ser una incógnita y aparece soldado con la actualidad.

Expresa la frase, la esperanza de eternizar un momento de goce, de encuentro de los sujetos narcisistas donde cada uno es figura central. Se acompaña de palabras como "siempre", "nunca", y que pertenecen al futuro, y que son contradictorios con el presente del que promete. A su vez la promesa de goce futuro es un medio de obtener el goce presente.


3. ESPACIALIDAD PSÍQUICA

Freud en "Conclusiones, ideas, problemas", (op. cit.), habla del tema ¿En qué sentido la mente es extensa?. En "Inhibición, síntoma y angustia" (1926), Freud dice que cuando un órgano duele nos conformamos una representación espacial, constituyendo una "periferia interior". La expulsión de lo displacentero al exterior, enlaza por proyección la tensión de necesidad con la "periferia exterior". Por fin la vista, permite mirarse, y el propio cuerpo aparece como ajeno. Así con la tercera noción de espacialidad se configura el "espacio visible exterior". La primera concepción espacial, genera posiciones cerca-lejos, arriba-abajo, dentro-fuera, cerrado-abierto; a partir del enlace del yo con la mediación del tacto y la motricidad.

Inicialmente, yo, ello y mundo exterior no se diferencian. Cada diferenciación genera un espacio anímico que es proyectado; y que implica no sólo contenidos (cuerpo, espacio social, espacio del universo) sino un criterio que rige el desplazamiento de las investiduras de un espacio a otro.

En la etapa preoral intrasomática (IS), remite a los períodos pulsionales que expresan la exigencia de trabajo en el psiquismo. Se proyecta en frecuencias, ritmos, superficies en las que circulan energía, números, actividades que tienen que ver con números.

En la etapa oral de succión (O1), se proyecta en superficies abstractas, no sensoriales que remiten a las esencias, al espíritu, como correlato proyectivo de un erotismo. Freud, "Tres ensayos para una teoría sexual" (1905, op.cit., "La sexualidad infantil") dice que "[...] El niño no se sirve, para la succión, de un objeto exterior a él, sino preferentemente de una parte de su propio cuerpo [...] El menor valor de esta segunda zona, le hará buscar posteriormente las zonas correspondientes de otras personas [...] (Pudiera atribuirse al niño la frase siguiente: "Lástima que no pueda besar mis propios labios") [...]". Se establece un enlace entre la voluptuosidad de una zona erógena (oral de succión) con la sensorialidad, y que deja como resultado las huellas mnémicas. El paso siguiente, la construcción del espíritu; deviene de la escisión entre percepción y huella mnémica.

Al no percibirse el objeto, vivido en la memoria, se resuelve la contradicción diciendo; "no está la percepción pero si la esencia, el alma". Freud "Tótem y Tabú" (op.cit. TV, p.1788-89) "[...] La proyección al exterior de percepciones interiores, es un mecanismo primitivo [...] sólo después de la formación de un lenguaje abstracto es cuando los hombres han llegado a ser capaces de enlazar los restos sensoriales de las representaciones verbales a procesos internos [...] En la etapa oral canibalística (O2): se proyecta en superficies afectivas. Las zonas erógenas se unifican con los tonos afectivos, la voz y los matices, que se proyectan en la expresión facial del otro. Freud ("Duelo y melancolía", 1915).

En la etapa anal expulsiva (A1): busca la imagen que se proyecta en una superficie bidimensional. Se privilegian los rasgos. El erotismo se enlaza con la imagen mediante la motricidad aloplástica estriada, transformadora de la realidad.

En la etapa anal retentiva (A2): se liga a la moral y el orden, con espacios que tienen jerarquías y poder. Freud "El hombre de las ratas" (1909).

Hemos visto inicialmente, la constitución del espacio exterior. La proyección hacia fuera de lo displacentero, no significa que debe desaparecer, sino que constituye otro lugar en la periferia. Surge la zona erógena que requiere de la estimulación rítmica exterior correlativa.

Luego surge otro exterior diferente, el objeto transicional, y en primer término, son los objetos narcisistas que han salido de uno mismo (saliva, mocos, lágrimas, heces), que al ser sustraídas por el lavado, transformen lo familiar en extraño. Pero a su vez, aquello que es displacentero en el interior y expulsado, se reencuentra afuera como placentero. En el caso de las heces, en la investidura libidinal de éstas, la vista es importante.

Durante la actividad defecatoria, hay sensaciones en la periferia interior y exterior (por ej. el contacto de las heces con el esfínter anal), ambas periferias son proyectadas al exterior y reguladas por el yo y aparecen frases como, "esta tierra es mía porque está regada con mi sudor, mis lágrimas". Esto es, que hay un esfuerzo muscular y un producto, y un espacio conquistado, que se extiende al ámbito de los olores. Hay una conquista de territorio, y que luego cuando es recorrido por la vista, es colonizado. Pero son espacios regulados por la caída intermitente de las heces que no pueden ser arrojadas; son ámbitos cerrados controlados por el yo y excluyen todo aquello que no tiene significación desde la proyección del yo.

Posteriormente con la complejización de las lógicas, los espacios van adquiriendo cualidades diferentes.

En el pensamiento totémico, hay un espacio tabú (el tótem), y otro más allá cotidiano. En el mítico, un espacio actual perceptible y un espacio de las acciones heróicas, en el religioso el espacio es infinito.

En la etapa fálico uretral (FU): El goce fálico y uretral se articulan. El goce fálico culmina en micción, intentando orinar lo más lejos, y conquistar un espacio, que pude sufrir transformaciones tales como: ser el primero, estar en la punta, mirar desde lo más alto, más lejos (En que los ojos adquieren valor uretral). Algunas citas Freudianas para sustentar estos conceptos.

"La interpretación de los sueños" (1900, O.C., B.N., TII, Madrid, 1972, p.478) "[...] La íntima relación de la incontinencia nocturna con la ambición [...]" (párrafo agregado por Freud en 1914, según Strachey).

"El carácter y el erotismo anal" (1908, O.C., B.N., TIV, Madrid, 1972, p.1357) [...] Hasta el día sólo he podido reconocer la "ardiente" ambición "[...] infancia padecieron de enuresis [...]".

Freud "El malestar en la cultura" (1930, O.C., S.R., TXIX, Bs .As., 1955, p.37) "[...] Las experiencias analíticas confirman el parentesco entre la ambición, el fuego y el erotismo uretral [...]" y en "Sobre la conquista del fuego" (1932, O.C., S.R., TXIX, Bs. As., 1955, p.93) "[...] El miembro viril del hombre posee dos funciones cuya reunión orgánica [...]".

Se pueden diferenciar dos espacios opuestos, rutina y aventura. En el primero, implica el pensamiento de los tabúes, lo exterior queda moldeado según el interior, es una defensa ante lo siniestro. Es un pensamiento repetitivo que puede predecir lo ocurrido reiteradamente.

El espacio de la aventura coincide con el pensamiento abstracto, con atractivos y misterios. Puede quedar representado como altura superior; y el espacio puede concebirse como estrecho o grande. Freud (1900), en "La interpretación de los sueños", al interpretar el sueño de Irma dice que, se hallaba como un caminante que tras haber atravesado un estrecho pasadizo, llega a una altura dominante del panorama... (O.C., B.N., TI, Madrid, 1972, p.412/421) y como se sabe; Freud era fóbico.

En la etapa fálico genital (FG): se proyecta en superficies estéticas. La coherencia estética, busca la unificación del cuerpo amenazado por el estallido. El modelo de fragmentación del cuerpo lo refiere Freud en "El problema económico del masoquismo" ( 1924, O.C.,B.N., T. VIII, Madrid, 1972, p.2754, "[...] una situación característica de la feminidad: ser castrado, soportar el coito o parir [...]".

La frase de promesa (D. Maldavsky, Rev. Asociación, Psicoanalítica Argentina, op. cit.), incluye categorías espaciales intersubjetivas (íntima y pública). Intima, a la manera de una frase susurrante, como de locutora, dicha a un único escucha, que cree esa ilusión, pero que se mantiene, si a la vez se construye el espacio público. A su vez, el goce prometido en la distancia íntima, dicha en público, se vuelve incumplible. .PA


Bibliografía

Freud, S. (1895) Proyecto de una psicología para neurólogos, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1900) La interpretación de los sueños, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1905) Tres ensayos de teoría sexual, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1908) El carácter y el erotismo anal, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1909) "A propósito de un caso de neurosis obsesiva", O.C., B.N. Madrid, 1972.

(1911) "Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiográficamente", O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1912-13) Tótem y Tabú, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1913) "El motivo de la elección del cofre", O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1916) "Lo Perecedero", O.C., S.R., 1955, Bs. As.

(1917a) "Un recuerdo de infancia en Poesía y verdad", O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1917b) "Duelo y melancolía", O.C., B.N., 1972, Madrid. (1920) Más allá del principio del placer, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1921) Psicología de las masas y análisis del yo, O.C., B.N.,1972, Madrid.

(1922) "La cabeza de medusa", O.C., B.N., 1972, Madrid. (1923) El yo y el ello, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1924) "El problema económico del masoquismo", O.C.,

1972, Madrid, vol. 19.

(1925) "El block maravilloso", O.C., B.N.,1972, Madrid.

(1926)Inhibición, síntoma y angustia O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1927) El porvenir de una ilusión, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1930) El malestar en la cultura, O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1932) "Sobre la conquista del fuego", O.C., B.N., 1972, Madrid.

(1933) Nuevas conferencias de introducción al psicoanálisis B.N., 1972, Madrid.

(1938) "Conclusiones, ideas, problemas", O.C., B.N., 1972, Madrid Maldavsky, D. (1976) Teoría de las representaciones, Nueva Visión, Buenos Aires.

(1980a) El complejo de Edipo positivo. Constitución y transformaciones, Buenos Aires, Amorrortu, 1982.

(1980b)"Transformaciones representacionales constituyentes del aparato psíquico en la adolescencia", en S. Quiroga, comp., Adolescencia: de la metapsicología a la clínica, Buenos Aires, Amorrortu, 1984.

(1986) Estructuras narcisistas. Constitución y transformaciones, Amorrortu, Buenos Aires, 1988.

(1988)Metapsicología de la histeria de conversión. Puntualizaciones y propuestas, Rev. Asociación Psicoanalítica Argentina, 1987, Tomo XLIV, Nº 3.

(1989) "Lenguajes del erotismo", Actualidad Psicológica, XIV, 158.

(1990) "¡Bis bis! Sobre el lenguaje del erotismo uretral en los escritos freudianos", Trabajo del psicoanálisis, V. 4, Nro. 10, 1991, Bs. As.

(1991a) "Temporalidades de la repetición" (inédito).

(1991b) Procesos y estructuras vinculares, Bs. As., Nueva Visión.

---
Dr. José Cukier
Asociación Psicoanalítica Argentina
Cukier@arnet.com.ar


Autor:    José Cukier | Area:    Psicología
Título:    Erotismos y temporoespacialidad psíquica (su metapsicología) | Fecha de publicación:    01/02/2002 19:33:09
Etiquetas:    Psicoanálisis

Comentar el Artículo

¿Encuentras este artículo interesante?
Envíalo a SappiensSocial | Compartir en Facebook | Menéalo | reddit!

Otros Artículos de José Cukier
Otro Artículos de Psicología
Otros Artículos de Psicoanálisis

Google
 
Web Sappiens.com

¿Necesitas un Banner o Free Banners para tu sitio web o campaña publicitaria? Aquí tienes las nuevas plantillas de Adverstore

Subscríbete a la Newsletter Sappiens!

Únete a nuestro nuevo grupo en Facebook!

Otros Artículos de José Cukier
Psicología
Psicoanálisis

Cursos de
Psicología
Psicoanálisis

 
Inicio | Qué es Sappiens | Contactanos | Hazte SappiensArea Privada Sappiens  |  Publica en Sappiens
 
© 1999 - 2008. Sappiens.com. La Comunidad del Conocimiento