Esta dinámica es muy dura y puede herir a sensibilidades sensibles, o menores de dieciocho años. Puede usarse para detectar formas de pensamiento erróneas (uso de drogas, personas con problemas de control emocional, hayan sufrido una situación peligrosa o tengan una imaginación). Un grupo de estudiantes adultos pueden usarlo para ver qué se esconde detrás de ambas, ni la primera es tan inocente ni la segunda tan terrible en manos de un experto. Incido en que si está pasando un mal momento, evítese el mal trago porque le sentará mal.La primera composición pretende seguir el estilo antiguo, detrás de estos inocentes cuentos hablamos de envenenamientos, niños maltratados, asesinatos, celos a un nivel que parece tierno y carente de maldad. Los que se atrevan a seguir con la siguiente encontrarán algunas de las perversiones que un paciente guarda por miedo al rídiculo y he creído desmitificar muchos temas que siendo fantasías darían que pensar en la boca de un niño o de un adulto normal en su jornada diaria. Nos hemos acostumbrado a decir lenguaje coprológico como signo de distinción invirtiendo los valores, que deben salir en tormentas, accidentes, en situaciones dramáticas. Lo mismo pasa para el sexo. Usted, posiblemente sea menos duro que yo. Si se anima, puede indicar que tipo de aberración ve al lado y si quiere investigar en el código penal se llevará sorpresas en algunos casos. Insisto, como haría su madre o un superyo, debe estar comido, dormido y tener paciencia. Si no puede, cierrelo y hará bien. Confio en usted, no me gustaría ser la causa de un paso por la consulta de un psicólogo.
Chuleta para contar cuentos. Cuentos de nunca acabar
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era una joven Cenicienta que barría,
Las desdichas y malos humores que daba
La vida, las envidias, y feliz en casa vivía,
Puesto que un hada madrina me regalaba,
La oportunidad de ser mi mejor amiga,
De conocer a otras personas como maga
Que buena que era si yo a ella se lo pedía.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era Blancanieves y que bien jugaba
Entre pequeños duendes todos los días,
Que tenía libres de miedos y de castigos,
Cantando canciones, a pintar alegrías,
Cocinando buenas comidas con amigos.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era el Pulgarcito, un niño travieso,
Que entre los grandes ogros se burlaba,
Divertido sin rumbo claro como poseso,
Que de verde jubón yo me disfrazaba,
Jugando y engañando al gigante obeso,
Que de una hamburguesa me escapaba.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era un ruiseñor de una estatua bella.
De metal fundido y piedras engarzadas,
Que lo acompañaba en la noche alzada,
Desde lo alto del sable siguiendo su estela,
Que misivas tenía para la paz ganada.
Hace unos días entre sueños soñaba,
Que era la durmiente joven princesa,
Que cesara la maldición cesara deseaba,
Entre mudos sonidos y la sorpresa
A la familia feliz del despertar uniera.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era el buen flautista de Hamelin,
Y a todos los niños y mujeres ayudara,
Con bonita flauta amaderada cantara,
Melodías sonoras que son dulce tilín,
Encantaran al ratoncito que me siguiera.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que como Campanilla volara y amaba,
A un dulce joven que a pasear me sacaba,
Luchando en fiero trabajo frente a un malvado,
Pirata corsario, rey de los filibusteros,
Que por embusteros éramos encantados.
Hace unos entre sueños yo soñaba,
Que Caperucita era perseguida por mí,
Que cual fiero lobo la tripita le tocaba,
Porque la niña que parecía salada,
Su dulce merienda de pan y queso de cabra,
Miel, mermelada de fresa, la muy cuca
Probar junto a mí no me dejaba.
¡A dormir que ya es hora, de soñar con los angelitos!.
Chuleta para contar cuentos. Cuentos de nunca acabar
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era una joven Cenicienta desnuda que a fiesta del joven príncipe asistía,
Las hermanas y madrastra se reían,
La música sonaba , las invitadas seguían el streaptease , y los hombres perdían
La delicada fina y encajada muda,
Un hada madrina me regalaba la tuna
Que seguía la comitiva y allí se perdía
la honra, la estima, cual bravía orgía,
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era Blancanieves y que bien jugaba
Entre pequeños duendes todos los días,
Que no tenían prejuicios y sin castigos,
Iban cantando sones en lascivas rimas,
Llevando linternas erectas allí se yacía,
De Pascuas a Ramos creando envidias,
El día pasaba cocinando afrodisíacas recetas para los amigos que a la tasca
Acudían desesperados y atribulados.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era el Pulgarcito, un pene travieso,
Que entre las grandes cuevas se burlaba,
Divertido sin rumbo claro como poseso,
Que con aromático jabón yo me lavaba,
Jugando y engañando como loco preso,
Lo mismo me daba una obesa que una fina,
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era un pájaro de agüero, un chulo,
y que a una frígea estatua la rozaba,
Borracho perdido allí la acompañaba,
Desde la noche hasta la madrugada,
Llevando ginebra, vodka y cargada copa
Que movía el hielo con paja mientras me liberaba con el dedo o con vibrador
De ultimísima generación que ayudaba,
Que misivas tenía para la paz ganada.
Hace unos días entre sueños soñaba,
Que era la durmiente joven princesa,
que ardorosa embaucara al taimado
príncipe que en celo me desvelara
lo que las amigas no me entregaran
Entre mudos sonidos y la sorpresa
A la familia feliz del despertar uniera
Que no se sabía si era yo era hombre,
O damisela que bien lo perdiera,
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que era el buen flautista de Hamelin,
Que a mi chico le ayudara soplando
El cilidrín encantada y así me escapaba
En buscaba de jóvenes que llamaran.
Hace unos días entre sueños yo soñaba,
Que como Campanilla volara y jodiera,
A un dulce joven que a pasear la ...la
mano le metiera y el paquete le tocara,
Luchando en fiero trabajo frente a un malvado planeta de censura plena,
Dominado por un insumiso retraído
Pirata corsario, rey de los filibusteros,
Que por embusteros éramos encantados.
Hace unos entre sueños yo soñaba,
Que Caperucita era perseguida por mí,
Que cual fiero lobo exhibicionista,
le provocaba el deseo de ser portada de revista,
Porque la niña que me parecía salada,
Su dulce merienda de pan y queso de cabra le sobraba y a mí se me entregaba,
¡A dormir que ya es hora, de soñar con los angelitos!.
Mª Vega Funes Martínez