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Aportaciones del enfoque conductual a la terapia familiar





Resumen: El presente trabajo revisa las aportaciones del enfoque conductual a la terapia de familia. La autora ofrece un repaso de los orígenes de dicho enfoque en terapia familiar, su evolución histórica, los objetivos o metas terapéuticas a corto, medio y largo plazo, los elementos comunes de las intervenciones que se integran en este enfoque, las variables que influyen en la efectividad de las mismas y las líneas actuales de investigación e intervención, haciendo especial hincapié en el entrenamiento a padres. En la revisión ofrecida se comentarán de forma crítica algunos límites de este enfoque.


Introducción

El enfoque conductual de la Terapia Familiar aplica los principios de la modificación de conducta al sistema familiar, y se enclava dentro del paradigma del condicionamiento operante. La terapia se basa en la premisa de que las personas que afectan a la conducta de un individuo, sobre todo en algunos momentos de su evolución, son los miembros de su familia. Los campos de interacción de la familia son mucho mayores que en relaciones de amistad u otras relaciones más de contacto, lo que introduce un elemento a tener en cuenta: la interdependencia. Los miembros crean o generan una dependencia de uno con el otro; no son individuos aislados, sino una mezcla de comportamientos. La interdependencia viene dada porque cada miembro de la familia se constituye en un reforzador para los otros miembros: se entremezclan conductas, lo que supone un cierto control de cada miembro respecto a los otros.

En términos generales, la meta que se propone conseguir este enfoque es la de cambiar la manera habitual en que la familia proporciona consecuencias (tanto positivas como negativas) a las conductas de alguno de sus miembros.

La familia se rige por los mismos principios y sistemas que cualquier relación interpersonal. Fundamentalmente el enfoque conductual se ha centrado en cambiar los patrones diádicos de interacción en el sistema familiar (padre-hijo, madre-padre, etc); este mismo planteamiento de trabajar en diadas también se mantiene cuando el entrenamiento se realiza en grupo y constituye una de las diferencias fundamentales entre este enfoque y el de sistemas.

Un supuesto útil en cualquier tratamiento conductual es que todos los miembros de la familia están, en todo momento, escogiendo la mejor opción entre las disponibles en ese momento.

La responsabilidad, por tanto, la tiene el terapeuta, ya sea incrementando las opciones disponibles mediante el aumento de las aptitudes familiares, o bien consiguiendo que acciones más funcionales parezcan más deseables para cambiar las contingencias de la situación. Esto significa alterar el ambiente familiar para conseguir que las acciones más adecuadas sean más recompensadoras que las inadecuadas.

Estrategias de intervención

Las intervenciones conductuales en el trabajo con familias se pueden dividir en cuatro grandes grupos: incremento de reforzadores, comunicación, manejo de conflictos y solución de problemas. Las cuatro tienen en común que utilizan los mismos procedimientos de modificación conductual:

  • Instrucciones


  • Modelado


  • Ensayo de conducta


  • Feedback

Objetivos del enfoque conductual

En cuanto a las metas que se pretenden alcanzar dentro de este enfoque conductual, podemos considerar tres niveles:

  1. Meta mínima: eliminar la conducta problema (o patrón conductual) o la de aumentar la frecuencia de una conducta positiva (deseable) para la familia.



  2. Metas intermedias:

    • Modificar la visión o conceptualización que tiene la familia sobre el problema.


    • Redefinir el problema en términos de su naturaleza interpersonal (relación entre la respuesta que emite un individuo y las consecuencias que le proporciona la otra persona) y no como perteneciente a un solo individuo


    • Se entrena a la familia en habilidades de resolución de conflictos.


  3. Metas en un nivel superior: se refieren no sólo a la eliminación de las conductas problema y aumento de las deseadas, sino a cambiar los patrones de interacción de tal forma que cuando se presenten en el futuro conductas no deseadas, puedan ser modificadas por la propia familia sin necesidad de intervención del exterior. Para ello se enseña a la familia los principios, fundamentos y principales técnicas de modificación de conducta.

Estos tres niveles se han producido progresivamente; así, en la actualidad, la mayoría de los tratamientos se plantean con objetivos que se situarían en el último nivel considerado. Dentro de este objetivo se sitúa el entrenamiento a padres, quizás la principal aportación del enfoque conductual en la terapia de familia

Entrenamiento a padres

Definición

El entrenamiento a padres (EP) se puede definir como un enfoque para el tratamiento de los problemas de la conducta infantil, que utiliza procedimientos por medio de los cuales se entrena a los padres a modificar su interacción con los hijos, para fomentar la conducta prosocial y disminuir la conducta desviada. Los objetivos generales son tres:

  1. Lograr que los padres tengan ciertas capacidades para modificar conductas y, como consecuencia, lograr ciertos cambios en su propia conducta.


  2. Lograr cambios en la conducta del niño.


  3. Que los cambios producidos se mantengan en el tiempo y que se generalicen a otras conductas.

Los programas de EP suelen compartir dos premisas básicas:

  1. Para que se produzcan cambios comportamentales positivos, no se deben reforzar las conductas infantiles inadecuadas, aunque sí las adecuadas.


  2. Las manipulaciones ambientales dirigidas a favorecer los cambios comportamentales deben ser realizadas por quien dispone de los refuerzos.

Algunos aspectos comunes a todas las intervenciones son:

  1. El tratamiento se lleva a cabo principalmente con los padres, dándose un menor contacto terapeuta-niño.


  2. El contenido de los programas incluye, normalmente:

    • Instrucción en los principios de aprendizaje social.


    • Entrenamiento en la definición, vigilancia y seguimiento de la conducta del niño.


    • Procedimientos de refuerzo positivo: moldeamiento, modelado, economía de fichas, etc.


    • Procedimientos de extinción y de castigo leve: ignorar, coste de respuesta o tiempo fuera.


    • Entrenamiento en dar instrucciones u órdenes claras.

  3. Amplio uso de la instrucción, modelado, role-playing (representación de papeles) y ensayo de conducta con propósitos didácticos.


  4. Con adolescentes, es más probable que las sesiones de tratamiento incluyan el prestar atención a: comunicación entre los miembros de la familia, solución de problemas y negociaciones padres-adolescentes, y el uso de contratos de contingencias.

Ventajas del EP

  • El EP se ha aplicado a una amplia variedad de problemas infantiles: enuresis, obesidad, prevención del maltrato, deficiencias mentales y/o autistas, miedos infantiles, conducta de oposición, negativista y antisocial, ... Como dijo Toro (1984), no existe ni un solo problema de conducta infantil que no goce de su correspondiente procedimiento terapéutico conductual provisto de uno u otro grado de intervención familiar. Sin embargo, se ha empleado principalmente en el tratamiento de niños que muestran problemas de conducta manifiestos, como las pataletas, la agresión, y una desobediencia excesiva, siendo en esta área donde el EP posee el mayor apoyo empírico.


  • En la primera etapa del EP se detectaron sus numerosas ventajas frente a la terapia infantil tradicional: en ésta no había una implicación activa de los padres en el ambiente de sus hijos, era difícil obtener cambios clínicamente significativo fuera del ambiente natural, y estos cambios solían desaparecer al volver el sujeto al ambiente en que se produjo inicialmente el problema.


  • Esta última ventaja fue el principal motivo para el surgimiento del EP: garantizar la máxima generalización posible de los resultados terapéuticos conseguidos en la consulta, generalización que debería ser:

    • Temporal: referente a los efectos del mantenimiento de los efectos del tratamiento después de haber finalizado.


    • Contextual: referente a la transferencia de los efectos del tratamiento a lugares en los que no se aplicó éste (ej. de la clínica a la casa).


    • A los hermanos: sobre la transferencia de las habilidades recién adquiridas propias del papel de padres, a hermanos del niño que no han sido tratados.


    • Conductual: se remite a si los cambios meta de conductas problema específicas van acompañados por otras conductas que no se han considerado como objetivos.


  • Pronto se vio también el valor preventivo que tiene el entrenamiento de los padres en los principios y técnicas de la modificación conductual.


  • Existe una importante investigación sobre los factores que afectan a la eficacia del EP, habiéndose encontrado, por ejemplo:

    • En familias biparentales que no presentan serios conflictos conyugales, los resultados son iguales si acude al entrenamiento uno solo de los miembros o si acude la pareja. Se sugiere que en el primer caso, se entrene al cónyuge que acude a la consulta para que él entrene al otro miembro.


    • Duración: el programa es peor cuando su duración es fija, limitada, independientemente del progreso de los padres.


    • La información básica de los principios del aprendizaje social mejora los resultados y mantenimiento de las conductas problema.


    • La utilización del castigo negativo leve, además del refuerzo positivo, ofrece mejores resultados que la utilización exclusiva del reforzamiento positivo.


    • Características de la familia: los resultados son peores en aquellas familias en las que el padre está ausente, pertenecen a un bajo status socioeconómico, hay desacuerdo conyugal o psicopatología importante. En familias con estas características no se mantienen los cambios, no se generalizan a otras conductas, hay un mayor abandono del tratamiento, y se necesita un 50% más del tiempo para que el tratamiento empiece a ser efectivo.En familias con alta conflictividad conyugal, o con patología importante, si además del EP se tratan estos problemas, también mejoran los resultados.


    • Los mejores resultados se obtienen cuando se aplica el EP para conductas oposicionistas, agresivas, hábitos de autocuidado y disminución de respuestas emotivo-motoras desmesuradas.


  • El modelo de EP se ha ampliado hasta lo que se conoce como terapia familiar conductual. Ahora se intenta reconocer e incorporar al tratamiento la variedad de variables de los hijos y los padres que han estado implicadas en el desarrollo y mantenimiento de los problemas de conducta, como el ajuste personal de los padres y las percepciones sobre el niño, y las características del niño, como el temperamento y el estilo atribucional.

Limitaciones del EP y lineas actuales de actuación e investigación

  • En estos momentos se da un auge de trabajo con padres en grupo (las llamadas "escuelas de padres"), que actualmente admiten contenidos tan variados que ya no pueden ser identificadas con el modelo conductual de entrenamiento a padres del que surgieron.


  • La labor investigadora en España sobre este centro de interés es muy escasa en nuestros días. Hoy, la meta genérica es mejorar la eficacia del entrenamiento en relación con los problemas que plantea la generalización temporal, situacional e interpersonal de la intervención, lo que se traduce en un nivel más específico en garantizar que se mantengan los aspectos básicos del entrenamiento, asegurar que los conocimientos y habilidades se siguen empleando por los padres en el hogar una vez terminada la intervención.


  • Están todavía por controlar numerosas variables que influyen en la participación de los padres en el entrenamiento, en la magnitud del cambio terapéutico, en el mantenimiento de los cambios a lo largo del tiempo y en la satisfacción con el programa elegido: desventajas socioeconómicas, problemas conyugales, padres con síntomas depresivos, aislamiento de los padres (falta de apoyo social), madres solteras, etc.


  • Por otra parte, está empezando a cuestionarse la validez interna y externa de los resultados, debido a la gran diferencia entre la intervención que se lleva a cabo para fines de investigación, y la que se realiza por psicólogos clínicos en consultorios particulares o en centros de asistencia. Cuando el tratamiento es realizado en "el mundo real", los resultados obtenidos muchas veces son distintos de los observados en situaciones de investigación, que parecen introducir algo de "artificial" en la administración del EP, dificultando la generalización de la media de los resultados obtenidos.

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Dra. María Prieto Ursúa
mprieto@fil.upco.es
Dpto. de Intervención. Facultad de Filosofía y Letras.
Universidad Pontificia Comillas, 28049 Madrid


Autor:    María Prieto Ursúa | Area:    Psicología
Título:    Aportaciones del enfoque conductual a la terapia familiar | Fecha de publicación:    24/10/2001 15:20:56
Etiquetas:    La familia

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