Exhalaba el alma en las palabras,
inhalaba versos en la memoria.
Cuando te conocía no te vi,
nací de nuevo para regalarme uno a uno
los ruegos que nunca encontré,
cobijaba el desamparo,
remembranza de un tiempo que no llega.
Surge en esencia la incógnita de atarme
a la utopía que irradia un instante:
la diferencia entre un hecho y otro.
De lugar a lugar las faces cambian,
los cuerpos camban.
El mundo elige ser diferente.
El mundo que guarda millones de mundos
porque en él caben
y en él se recrean cantando en la memoria,
perpetuando lo prolífico...
Abstraer.
Búsqueda y encuentro,
riesgo y ganancia,
visión y meta.
De instante en instante surge un mundo,
De instante en instante otro (o el mismo) se pierde.
Liz Gutiérrez
enero84@hotmail.com