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G. Salimos de compras





Salimos de compra con toda mi familia, nos dijeron que teníamos que ir al mercado central que quedaba a una cinco cuadras de donde estabamos nosotros instalados.
El mismo estaba frente a una gran Plaza Pública, junto a otros edificios muy similares que prácticamente rodeaban la plaza haciéndola, aún mas grande.

La plaza estaba llena de glorietas, con gente conversando animosamente a media mañana no se veían muchos niños. Pregunté por ellos y si era un fin de semana a juzgar por la cantidad de gente.
Me dijeron que los niños están generalmente jugando en los clubes que hay en cada nodo y en los parques que rodean a la aldea. Aquí nos divertimos, trabajamos y recreamos todos los días a todas las horas y con horarios alternativos; mientras unos trabajan, otros se divierten o recrean permitiendo hacer un uso mas racional del tiempo para lograr aumentar la productividad.

Basta! Dije: Productividad, productividad parece que estamos en el centro del capitalismo salvaje donde todo es productividad.

Espere, espere no ofenda gratuitamente, que una cosa es la productividad aislada con sentido de lucro, en donde lo que interesa es la ganancia y otra es la productividad social para su máximo rendimiento.

En el primer caso uno encuentra que los salones de entretenimientos están abiertos una tercera parte del día, y en realidad solo trabajan los fines de semana, por ejemplo las confiterías bailables tienen una infraestructura occiosa del noventicinco por ciento.
Cuánto deben cobrar para hacerlo rentable, cuanto deben explotar a la gente con sueldos de miseria para tratar de hacerlo competitivo? Cuántos quedan afuera por no tener para pagar una entrada que no se debiera cobrar.
Cuántos quedan afuera por no tener una carita y ropita de moda para no quemar el lugar porque están los chetos, los piolas, los no se cuanto según el lugar y región y tambien quienes tienen un color de piel, según ellos, no agradable....?
Cuántos boliches se fundieron por no tener clientes?
Cuántos jóvenes se quedan con las ganas y no saben que hacer los fines de semana porque no tienen plata para divertirse?
Cuántos terminan los fines de semana tomando vino o cerveza como entretenimiento o simplemente drogándose.

La productividad privada en un mercado anárquico se transforma en un derroche y en un despilfarro total. La productividad privada regulada por un comercio administrado por oferentes y demandantes se multiplica con sentido social.
Aquí las confiterías bailables están abiertas las 24 horas, son parte de los servicios sociales realizadas con el trabajo comunitario no se debe pagar para ingresar a ellas solo se abona el consumo a precios del mercado general y no del lugar donde se despacha la mercadería.
Pregunté si no era importante que el trabajo comunitario fuera destinado a otras actividades y estuviera dentro del sector privado?
Me contestaron: que bailar era tan importante como educar o cualquier otra actividad o entretenimiento. La línea divisoria no tiene que ver con la importancia ni con la posibilidad de generar competitividad tecnológica.

La pregunta que hay que hacerse es si es necesaria la competitividad tecnológica para mejorar su rendimiento?
Sin duda que el desarrollo tecnológico en las confiterías bailables existe, pero a quien le interesa desarrollarlo para establecerlo competitivamente, ¿en qué cambia la nueva tecnología la calidad de vida de los habitantes en un local bailable?

Todos esos seis edificios que rodean la plaza están conformados por actividades culturales, deportivas, recreativas, y comerciales cada agente tiene asignada dos horas en forma casi obligatoria para ocuparlas.

Todos se pueden visitar a excepto de la fe religiosa de la que existen varias iglesias y cada una de ellas tiene un estricto código que debe ser respetado.

- El más grande es el mercado central, allí usted. puede comprar todo los productos que necesita o mejor dicho lo que hay...- dijo con una sonrisa, mientras caminábamos hacia él.

Entramos a un negocio y nos dió una impresión tan triste, parecía todo muy vacío, había gente pero faltaba algo y no me podía dar cuenta de que se trataba.
Pense - ¿cuál es la diferencia?
Claro, era la misma diferencia que cuando llegue al aeropuerto, faltaban los carteles con todo su diseño gráfico motivador.

Era un lugar diferente no estaba lleno de carteles, no te veías invadido de propaganda ni de personas que te agreden con publicidad gráfica o supuestas encuestas.

Entramos y nos encontramos con un montón de locales abiertos de distintos rubros. Cada uno de ellos atendido por una o varias personas; las personas entraban con canastitas que se colocaban en la bicicletas o traían un changuito de dos ruedas.

Una señorita nos pregunto: Ud. quiere ser informado como un recién llegado a punto de irse o bien como un habitante?

¿Cuál es la diferencia? Claro, si somos turistas; no va a querer vender de todo y si somos habitante solo lo necesario. Observe con cierta ironía, para tratar de hacer amena la relación ya que faltaba la risa clásica del vendedor.

No es así, me contestó con cara de enojo, si fuera de esa manera no le hubiese preguntado, en realidad no nos interesa hacer plata con Ud. para que compre de todo, sino que queremos que Ud. salga de aquí con las valijas llenas de iniciativas, de sueños, y de compromisos y no de objetos que mueren al otro día de ser entregados.

Yo quiero que Ud. se lleve este libro para regalarles a todo el mundo y este libro no sale nada. Le quiero vender esta idea, porque es lo mejor que a Ud. le puede suceder aquí la gente que nos necesita viene a comprar sueños e ilusiones y no bijoutería para luego mostrar que efectivamente estuvo viajando por otros países.
Además, no se que quiere decir con la palabra turista aquí no la conocemos – concluyó.
Es así como empezamos a comprar las cosas que realmente necesitamos, y fundamentalmente compramos productos perecederos. En su etiqueta decía; Exigí saber y a continuación se detallaba los insumos utilizados aclarando que ninguno de ellos se había realizado con semillas transgénicas o sea manipuladas genéticamente, porque esta comprobado ser generadores de enfermedades.

Exigí saber, recuerdo es la consigna que impulsa Greenpeace para finalizar contra estas practicas perversas que con tal de lograr un precio mas barato no se preocupan por las consecuencias que puede tener en las personas al utilizar todo tipo de insumos sin tener en cuenta la salud.

Seguimos caminando y fuimos a otro local, la señora mayor que nos atendió nos comentó que antes la gente llevaba la mayoría de las prendas hechas y existía muchos reclamos por falta de colores medidas y tipos de cortes. Este problemas se ha resuelto medianamente porque ahora la gente lleva la tela y la concluye en los distintos talleres artesanales, en uno hacen el corte, en el otro hacen pinturas en telas y no falta quien le agrega botones de cerámicas acompañando con algún prendedor de igual tono.

Que contradicción muchos argentinos se llevan la ropa de aquí a pesar de que es de peor calidad que la que ellos tienen y aquí nos quejamos de ella y de que no hay mucha variedad a pesar de que cada día aparecen nuevas marcas.

Al ir a otro local le pregunte a un señor porque no había publicidad y me explicó que la propaganda no existe, solo existe la información del lanzamiento de los nuevos productos. Esta información se realiza sin costo alguno a través del comité especifico que establece las características y normaliza cuando un producto es aprobado una campaña de difusión para que la gente pueda consumirlo si lo desea.

No obstante ello nosotros somos como el antiguo almacenero del barrio que le informamos, lo mejor posible para que usted pueda quedar conforme con lo que esta buscando. Aquí nadie pide una marca porque fue influenciado por la publicidad a comprarlo.
Aquí si vendiéramos autos la información sería comprar un conjunto de hierros con una ruedas por afuera y por abajo y unos asientos por dentro que al desplazarse va contaminando todo el ambiente.
En cambio si uno compra un coche en otro país gracias a la publicidad y a la propaganda se lleva poder prestigio status, mujeres bonitas, emociones además de problemas y una cuota que lo martiriza para el resto de su vida. A medida que lo usa se da cuenta que no hay nada de los que le han vendido... , empieza a crecer la insatisfacción... y obviamente solo puede ser resuelta por un modelo mas nuevo.
Aquí compra y queda satisfecho, allí consume y queda insatisfecho y necesita seguir consumiendo. Esa es la pequeña diferencia, rico no es el que más tiene sino el que menos necesita. Ustedes en ese sentido son inmensamente pobres porque nunca están conformes, nosotros en la precariedad somos inmensamente ricos porque lo material ocupa una sola dimensión de la persona que valora la creatividad y la realización personal en las actividades, en el arte y la recreación.

La única difusión repetitiva permanente aceptada es la que genera el comité de vida sana, es por eso que somos los campeones en el consumo no solo de colchones, zapatos y cepillos de dientes sino también de alimentación sana y crema protectora solar, gracias a la libertad de contaminación que existe en el resto del mundo.

Colchones y zapatos pregunté.
Así es, nuestros pies están encerrados el 75% de su vida, además de tener que llevar encima mas de 50 kilos, no le parece suficiente argumento para tener un calzado confortable que no termine destruyendo los huesos. Proceso similar ocurre con el colchón. Me contesto.

Ahí me di cuenta cuántas cosas innecesarias consumismo en los demás países y lo peor de todo, cuántas cosas necesarias dejamos de consumir gracias a que nos venden lo que ellos quieren y no lo que realmente necesitamos. Qué diría Carlos Pelligrini si saliera de su tumba, cuando el iba vestido con ropa de industria nacional a la legislatura para fomentar el consumo, mientras el resto de la sociedad trataba de imitar a la aristocracia europea. A pesar de los años transcurridos se cambia la imagen, pero el deseo de emular se mantiene, es así como no hay talles grandes porque se impone un tipo de mujer tan flaca que parece estar enferma, mientras que las jóvenes sanas terminan enfermando de bulimia y de anorexia.

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TodoyGratis
tyg@onenet.com.ar


Autor:    Obra colectiva | Area:    Literatura
Título:    G. Salimos de compras | Fecha de publicación:    31/05/2001 13:22:37
Etiquetas:    Nace un sueño

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