El buffet libre es un descubrimiento asombroso.
"Comes todo lo que quieres, sin límite... por el mismo precio". Es una fórmula que muchos restaurantes ya hace tiempo que usan. En definitiva; un buffet libre consiste en un restaurante donde sirven mucha comida y muy variada a elección del comensal sin tener que preocuparse por quedarse con hambre. Sorprendente.
El invento viene de Francia, como dice el nombre, país prolífico en cocina y, que, no podía ser de otra forma, alberga un xauvinismo culinario a mucha distancia del resto de los paises, ya no europeo sino mundial.
Debía ser un tal Buffet, hay que suponer, que un buen día decidió abrir un restaurant de cocina típica francesa. A la semana, el negocio no iba como él había pensado y las cantidades de sobras de comida que tenía congelada le suponían un quebradero de cabeza. "Perdemos mucho dinero"- pensaría.
Seguramente, tras unas horas, días tal vez, de mucho pensar, y con la ayuda de una botella de whisky (inseparable e imprescindible para cualquier pensador) decidió que toda aquella comida que le sobraba la recalentaria y la pondría al servicio del restaurant y sus clientes al mismo precio que otro menú.
Menú; otra historia que merece una larga reflexión, pero eso será en otro momento.
Así pues, con la comida de toda una semana, ganaba siete veces más de dinero. Como fuere normal, el invento se expandió rápidamente por todo el país, continente y el resto del mundo.
Y esta sigue siendo la esencia del buffet libre. No exactamente, pero ¿quién no lo piensa al probar el bistec en un buffet?
El funcionamiento de un buffet tiene un orden alimentario estrucuturado.
La primera sección siempre es la de las ensaladas. Empieza por un bol de lechuga, despues el tomate, el maiz y las olivas. "La ensalada básica".
Así, cuando ya te has creado tu ensalada, te das cuenta que en el siguiente bol ya hay una ensalada con exactamente los mismos ingredientes hecha. Y, claro, no vas a tirar lo que tenías así que ya tienes el doble de comida en un mismo plato.
Hay que decir que los cocineros, habiéndose dado cuenta de esto, han encontrado una solución más beneficiosa para el cliente: hacer ensaladas que no lleven lechuga, ni tomate, ni maiz ni olivas. O sea; alemanas (de patata y frankfurt y pepinillo), griega (de queso de feta) u otras con ingredientes más alternativos, por ejemplo arucula, acelga, etc.
Esto no ha solucionado nada porque cuando ya te has creado tu ensalada, te das cuenta que hay otras ya hechas que te apetecen más.
Finalmente en la primera sección van las pastas frías (integrales, que estan de moda) y los acompañamientos tales como las pipas peladas, olivas arbequinas o almendra picada (también cebada últimamente).
Después de esto, pagas y te vas a comer la primera parte. Hasta aquí no hay ningún problema.
Al querer tomar el segundo plato descubres que hay desde sopa hasta pasta, pasando por el pescado, la carne (a la plancha, en salsa, frita, etc.) y como puedes comer de todo (esencia del bufet libre y punto clave del tema) quieres de todo, pero no puedes poner carne con salsa, pizza y buñuelos de bacalao juntos en el mismo plato, así que tienes que levantarte tantas veces como platos quieres.
Si estás situado un poco lejos de la zona, que será lo normal dado que alrededor de las comidas siempre esta ocupado, es muy engorroso levantarte tantas veces, una porque caminas más que el Lazarillo y te puede llegar a sentar mal la comida y dos porque siempre pasas por el mismo sitio donde están sentados aquellos que tienen tan poca hambre, que se dedican a contar las veces que has pasado ya y te miran pensando lo cutre y avaricioso que eres de aprovechar que es barato y hay mucha comida.
Entonces al final no comes lo que querías o por el contrario quieres comer tanto que te dejas la mitad de la comida en el plato, sobretodo porque está malísima y sabe como si fuera de ayer y estuviera recalentada.
Por tanto, y en conclusión, en un buffet libre hay que ir con mucho cuidado ya que se come más "con los ojos" y si no vigilais podéis quedaros como un servidor; tomando sales de fruta en botellas de litro y medio.
A pesar de eso, el buffet libre es un descubrimiento asombroso.
Feliz navidad.
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Toni Vilches
tonivilches@wanadoo.es