Llevaba tiempo dándole vueltas a una frase que me dijo un día un amigo; "en Barcelona solo hay dos tipos de personas: los que han nacido arriba de la Diagonal y los que han nacido abajo".
Esta es una frase que desde hace tiempo me ha ayudado a entender muchos hechos y comportamientos a lo largo de mi estancia en Barcelona. Y es que, en términos siempre generales, no le falta razón.
Te das cuenta viendo pequeñas cosas casi inapreciables, como por ejemplo cuando estás parado en un semáforo. Si estás en Vía Augusta, por decir una calle, los conductores suelen morderse las uñas esperando el verde. En cambio si estás en las Ramblas, por decir otra calle, los conductores se sacan pelotillas de la nariz. ¿Significa esto que cuanto más dinero más educación? Yo creo que no porque estoy seguro que "los de arriba" al llegar a casa se "urgan" la nariz ansiosamente antes de quitarse el abrigo.
No hay que darle mas importancia a la frase porque también es verdad que "en los dos lados hay gente diferente", pero nos sirve mucho para reflexionar sobre la división de clases". Y éste sí que es un tema muy crítico!
Una vez tuve un ligue. La había conocido una noche de carnaval de la que aún no me acuerdo de nada. Ni de ella. Tenia una peluquería. Con diecinueve años era, según palabras de ella, "la propietaria de peluquería más joven de Cataluña". No tenía ni idea de cortar el pelo pero como era la jefa... Tenia una condición, y como tal una imagen y status que mantener. Por eso toda la bisutería que llevaba era de oro. El anillo, el collar, el broche, la pulsera... No congeniábamos mucho y más de una vez habia pensado en matarla y vender todo el oro, al menos sacaría algo de provecho de esa relación! De clase humilde y tan joven, con deudas hasta para sus futuros nietos. A pesar de eso, sus joyas de oro siempre encima. A mi lo que me interesaba eran otras "joyas" pero esas no se tocaban así que lo dejamos. Llamadme como queráis... todos lo habéis hecho!
Apariencias. Porque la gente siempre le ha importado aparentar más de lo que es?
Recuerdo cuando estudiaba EGB. El organigrama de clase era simple: un líder (o cabecilla), dos lameculos y todos los demás a sus órdenes. El cabecilla era importante porque había hecho algo destacado, por ejemplo replicar a la profesora. Y si la había hecho llorar ya era dueño automáticamente de un ciclo.
Yo siempre fui un don nadie. Nunca obedecía y los niños me ignoraban. Tenia unos amigos que habían formado un grupo, el cual nunca me llamó la atención, todo hay que decirlo. Se hicieron famosos y alguien se enteró que yo los conocía. Me convertí en interesante de la noche a la mañana y yo era el mismo!!! Como era un niñato me aproveché de la situación hasta que me llevé dos ostias del otro imbécil, que por algo era el líder y se acabo el tema. Todo volvió a la normalidad.
Siempre habíamos sentido admiración por esa chica tan guapa de Primero A del instituto. Eramos de pueblo y ella de ciudad. Tenia la cara fina como la porcelana y nosotros teníamos unos granos en la cara que asustaban hasta a los perros. Su padre la llevaba al instituto cada día. Vestía bien y perfumada y nosotros llevábamos lo mismo que el sábado por la noche de marcha "barata y malolienta" y olíamos a sudao de tanto correr detrás del autobús. ¿Cómo iba a hablar una tía como esa, con esa clase, con dos pringados y "quemados" como nosotros?
Era perfecta... hasta que vimos a su novio. Un sabandija tirao y despilfarrao.
Entonces ella dejó de tener interés para nosotros.
La maldita apariencia nos privó de una tía cojonuda que pensábamos que nunca conseguiríamos y se la llevo un tío que conjugaba todos nuestros defectos.
Todos hemos querido aparentar algo que no somos alguna vez y por suerte nos hemos dado cuenta a tiempo de que es mejor ser como uno es, sea de arriba, de abajo, bueno, malo, feo o guapo o con mucho o poco oro.
¿Representa esto que los ricos son ricos y los pobres si pueden también? Prefiero ser pobre y listo que rico y estúpido. Es una cuestión de motivación personal. Y yo, sea arriba o abajo de la diagonal, me saco pelotillas porque sacarse pelotillas de la nariz es un placer, que cojones!!! Y más en un semáforo!
Apariencias.
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Toni Vilches
tonivilches@wanadoo.es