Con el uso de correos, la radio, el vídeo, y los CD ROMs, la educación a distancia ha ido evolucionando con la tecnología. Keegan (1996) identifica tres grupos de teorías sobre la educación a distancia: independencia y autonomía (Moore); la industrialización de la enseñanza (Peters); y la interacción y comunicación (Holmberg).
El concepto de la educación como un producto estandarizado para servir una demanda en alza, y los recursos que están preparados en función de unas normas estrictas, que caracteriza el modelo industrializado de Peters, no encaja bien con el concepto de la educación a medida sugerido por Moore, donde los factores críticos son la existencia del diálogo y el grado de autonomía, dado que se basa en una atención individualizada y, por tanto, con un coste mayor. Como dice Keegan, hay que distinguir entre "instrucción a distancia" y "educación a distancia". Holmberg destaca que la educación a distancia promueve la independencia del estudiante y la libre elección, y el aprendizaje es una actividad individual.
Estos tres grupos de teorías son anteriores a la emergencia de la actual sociedad en red. El crecimiento espectacular de la Internet, de menos de un millón a 400 millones de usuarios desde la introducción del navegador Mosaic en 1994, supone un cambio fundamental para la sociedad. El uso de las nuevas tecnologías viene acompañado por la necesidad de aprender durante toda la vida en un mundo donde las cosas cambian de forma constante.
Estos cambios profundos requieren también cambios profundos en el sistema educativo (Harasin, 1995). Así, la enseñanza en red supone una ruptura con los modelos existentes de educación a distancia, dado que la interacción, en vez de ser "uno a uno" o "uno a varios", pasa a ser "varios a varios", donde los estudiantes se comunican entre ellos. La aparición de la televisión interactiva fue lo que llevó a Simsonson (1995) a hablar de "equivalency of learning" entre la educación presencial y a distancia. Además, un estudio sobre el uso de las nuevas tecnologías en las escuelas de los Estados Unidos (McKinsey Quarterly, 2001-1) muestra cierta convergencia entre la educación a distancia y la educación presencial, y habla de los retos fundamentales en el uso de los recursos en la red para transformar la experiencia del aprendizaje.
La demanda de cursos en la red ha provocado que la educación a distancia constituya ya una parte importante de la oferta educacional. Sin embargo, creemos que para conseguir mayor provecho será necesario definir un enfoque nuevo que vaya más allá que las teorías existentes.
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Antoni Arca
Vincent Dwyer
Francesc Llobet