Algunas personas que lean el título de este artículo, seguramente queden asombradas, e incluso indignadas:"La grandeza del Ser Humano",¿¡pero qué dice este tío!?. Sí, lo comprendo. Frases como "el hombre es el lobo del hombre" o "el hombre es el cáncer del planeta", como otras muchas, han servido para que el propio hombre se cree una mala imagen de si mismo e incluso se fustigue, en nombre de su especie. Estas frases son ciertas en mayor o menor medida, pero tienen un denominador común, que es la singularidad del ser humano en el Planeta.
La lucha por sobrevivir, por expandirse, es algo común entre todos los millones de especies animales distintas con las que convivimos, desde las microscópicas bacterias, responsables en gran medida de la vida en la tierra, hasta los grandes mamíferos, como ballenas y elefantes. Todas "compiten" entre ellas desde hace millones de años, pero se encuentran, afortunadamente, con una gran barrera que los hace insignificantes frente al ser humano, una barrera intelectual.
El Ser Humano, todo razón, todo pensamiento, todo análisis de circunstancias, todo egoísmo...En realidad, no tenemos culpa de poseer, a diferencia de todos los restantes animales, un cerebro tan desarrollado. En principio, podemos tomarlo como un regalo de la evolución, pero es simplemente lo que nos hace diferentes. Este alucinante y extremadamente complicado órgano es responsable de la bondad, de la maldad, del amor, de la venganza, del odio, de la amistad, y de otras muchos rasgos que hacen que el ser humano sea único. El hombre es malo o bueno porque tiene capacidad para serlo, e igualmente que pone en riesgo el entorno donde vive, también tiene la capacidad de solucionar los problemas. También es característica única del hombre la conciencia de si mismo o el sentido de culpabilidad. En los animales prima el instinto frente a la razón. ¿Acaso, papá león duda un instante en acabar con su descendencia simplemente para solucionar un problema de jerarquías, o mamá hámster tiene algún problema en comerse a su
s propios retoños cuando le falta la comida? Por supuesto no sienten al acabar, ningún atisbo de cargo de conciencia; y no se lo reprocho porque simplemente no tienen capacidad para sentirlo.
Sinceramente, me hace gracia los que gritan a los cuatro vientos que la naturaleza es sabia, y luego condenan al hombre por sus actos, siendo el hombre fruto de millones de años de evolución natural. Afortunadamente, las leyes del Universo se rigen por una norma, el Equilibrio, al lo que todo tiende, y si el hombre es capaz de desequilibrar la balanza, creo que también será capaz de volver a equilibrarla en el tiempo que sea necesario. Lo malo es que empecemos a equilibrarla cuando tengamos verdaderamente el agua al cuello.
Lo cierto es finalmente, que queramos o no, y teniendo el origen que tenga, ya sea evolutivo o "a su imagen y semejanza", el hombre ha ganado la batalla.
Francisco Ramírez Pérez
mochuelonocturno@hotmail.com