Una organización, "una red de personas unidas por un pasado compartido, una forma común de hacer las cosas en el presente y un acuerdo sobre dirección" debe garantizar un crecimiento sostenido.
La economía tradicional preveía que un empresario era quien, teniendo la visión de un negocio, realizaba las inversiones o convencía a otros para aportar el capital de riesgo en función de obtener un beneficio presunto. En el presente el alto grado de incertidumbre de los mercados deja esto para las Grandes Empresas.
Muchas pequeñas empresas comienzan a partir de un negocio concreto que garantiza cierto flujo de dinero sin arriesgar el capital propio. En el destino de las mismas se reconocen tres direcciones posibles que construyen el imaginario de las espectativas del cliente:
Grupos que toman ganancia anticipada del negocio y luego desaparecen presentando quiebra o incumplimiento de sus compromisos.
Grupos que pretenden consolidar el emprendimiento a partir del flujo de fondos del negocio. Es el caso de quienes planean invertir cuando tienen asegurado un flujo continuo, pero demoran la inversión hasta obtener ciertas garantías, mientras tanto dan respuestas improvisadas, respondiendo según van emergiendo las demandas, no se anticipan a las situaciones, quedan libradas a la suerte, generalmente cuando se dan cuenta de las consecuencias de la sub inversión resulta demasiado tarde para sostener el crecimiento.
Algunas se sostienen alternando sus recursos entre producción y ventas (cuando atienden ventas desatienden producción y viceversa) esto las mantiene en equilibrio pero le pone límite al crecimiento. Otras desaparecen lentamente.
Grupos que basan el crecimiento a partir de una planificación estratégica que mantiene vinculadas las inversiones a las novedades producidas en ventas. Tienen previsto un plan de inversiones y el mismo se va desencadenando según las ocurrencias emergentes (¿se da tal condición? entonces se produce tal evento). Son muy disciplinadas en el compromiso de realizar las inversiones en el momento justo.
El primer caso no merece nuestra atención.
El segundo caso constituye la mayoría, a pesar de que sólo trascienden los casos exitosos, hay registro estadístico de cuantiosos fracasos. No trasciende porque simplemente desaparecen con la misma frecuencia que aparecen.
El tercer caso es el motivo de estas recomendaciones:
Tener preparado el crecimiento en forma de inversiones en:
Gestión con Registro para permitir acumular la experiencia (diario de acción) para la construcción de un futuro manual de procedimientos destinado a transferir tareas.
Desarrollo de dispositivos de producción e inversiones en maquinarias para atender el crecimiento.
Monitoreo con cierres de Calidad para permitir un plan de transferencia del saber hacer que dio lugar al negocio. Cuando la empresa crece los mas experimentados se ven absorbidos por tareas gerenciales y logísticas debiendo abandonar tareas funcionales que le dan vida al flujo de producción. Esto lleva a la incorporación de nuevos cuadros técnicos que deben ser preparados antes de incorporarse al plantel de producción.
Gerenciamiento de los Cuadros Técnicos. Es una tarea nueva, derivada del crecimiento, muchas veces quienes saben hacer algo no saben transferirlo, es un punto débil en la organización si no se invierte rápidamente en él.
Capacitación del personal
Medidas de seguridad
Motivación
Escucha activa de las demandas del cliente para sostener el posicionamiento.
Gestión de mejora continua.
Automatización de procesos.
---
Luis Sorgentini
sorgentini@perio.unlp.edu.ar
Cámara de la Producción y Servicios
de Buenos Aires - Argentina
www.campysba.org.ar/
Fundación Latinoamericana para la Calidad
www.calidad.org