XV Congreso Mundial de la Asociación Internacional de Educadores Sociales y III Congreso Estatal del Educador Social.
Celebrado los pasdos 6, 7, 8 y 9 de junio de 2001 en Barcelona.
Una de las preocupaciones permanentes en el seno de las profesiones es la identificación del rol que éstas ocupan en el conjunto del entramado social: función, objetivos, posicionamiento ante la desigualdad... en definitiva, la búsqueda del sentido ante la ciudadanía.
La educación social no es ajena a esta preocupación, sobre todo en momentos como el actual de grandes cambios en las dinámicas sociales, ante los que los esquemas de análisis y actuación que hasta ahora eran útiles han dejado de funcionar. El aumento progresivo de la desigualdad entre países desarrollados y países en vías de desarrollo, el crecimiento del "cuarto mundo" en las grandes ciudades, los desencuentros culturales, la quiebra del estado del bienestar o los efectos de la globalización son algunos de ellos.
Además, la crisis de los modelos de actuación basados en premisas tecnócratas colocan al colectivo profesional ante la responsabilidad de posicionarse ante todas estas cuestiones. La dimensión valorativa de las acciones sociales reaparece con toda su contundencia: ¿Qué significa haber tenido éxito, haber hecho un "buen trabajo"? En definitiva, ¿de qué somos responsables y ante quién?.
Esta búsqueda de sentido no es sólo la reflexión filosófica de los "momentos trascendentes", al contrario, aparece en la relación diaria con los destinatarios de la acción, en el trabajo con otros profesionales. Así, pues, hablar de deontología, de ética profesional y de calidad de los servicios se convierte en un ejercicio cotidiano que conviene abordar como ejemplo de consolidación y madurez de la profesión, es decir, de responsabilidad individual y colectiva frente al entramado social.
Ante todas estas cuestiones, este congreso parte de algunas "premisas", entre las que destacamos las siguientes:
l. La deontología, el "buen hacer", es una actividad cotidiana que apela a la autodisciplina y la autorregulación, no es una tarea puntual para momentos solemnes.
2. La reflexión se origina en la práctica profesional, se elabora conceptualmente para revertir de nuevo en la práctica en forma de acciones que mejoren la realidad profesional.
3. Se parte de un sentido de autocrítica y de revisión permanente frente a posturas más victimistas o acomodaticias.
4. Es necesario explicitar la posición desde la que se observan los problemas sociales.
5. El compromiso con los valores fundamentales debe ser el motor de la acción.
6. Se debe superar el aislamiento (ya sea en un grupo, entre entidades o entre países) y optar por un trabajo de construcción conjunto que refuerce las redes de acción en la profesión.
Son muchos y complejos los problemas que se avecinan. Esperamos que este espacio de encuentro contribuya, dentro de sus posibilidades, a encarar con mayor optimismo, responsabilidad y efectividad los retos de la educación social ante este nuevo milenio.
Con este programa preliminar os invitamos a participar en el XV Congreso Mundial de la Asociación Internacional de Educadores Sociales (AIEJI) y III Congreso Estatal del Educador Social.
Este congreso se realiza en Cataluña debido al fuerte impulso que están teniendo las organizaciones profesionales en el Estado Español para seguir el camino definido hacia los colegios profesionales. Nos ha parecido que la trascendencia de un congreso internacional podría reforzar el impulso del colectivo profesional local y que, a la vez, un congreso estatal enriquecería, substancialmente, las aportaciones al Congreso Mundial, sobretodo teniendo en cuenta la ilusión con la que los y las profesionales lo esperan.
El Congreso convoca a educadores y educadoras sociales en activo; educadores y educadoras sociales en formación; trabajadores y trabajadoras sociales; académicos y académicas de la docencia y de la investigación en la educación social; políticos y políticas, gestores y gestoras, técnicos y técnicas del ámbito público, privado y asociativo, y miembros de las diferentes administraciones, con la plena conciencia de que sólo desde una visión pluridisciplinar se podrán asumir correctamente los retos que la sociedad actual está planteando a la educación social.
Partiendo de la experiencia acumulada durante los 50 años de historia de la AIEJI y de la profesión, este Congreso abordará un tema tan importante como la ética y la calidad en el trabajo socioeducativo; en un momento en el que los procesos de globalización, muy a menudo, nos hacen confundir la calidad con la eficiencia, cuando es de sobras conocido que ésta, a menudo, para existir debe prescindir de la ética.