Solo ámame,
solo dime cosas que mi corazón entienda,
solo dime cuanto me amas y te diré si eres correspondida,
solo exprésalo, y te darás cuenta que lo que estoy buscando es tan difícil,
pero querer hacerlo es complicado a mi manera,
desear existir no es comprender la existencia
ni querer desear pensar lo que no se comprenda es amar.
Solo amar a diestra y siniestra,
ahora darse cuenta que tú eras y seguirás siendo, mientras existas,
alguien intocable por todos los que se dirán amarte,
por los que te ofrecerán cualquier cosa por tenerte...
pero no por amarte.
Eres tan amorosa, que se desbordaría el amor
si no parara de soñar tanto Dios con que alguien ame sin pensar,
y querer sin desear tanto, pensando en lo que se recibirá,
ni queriendo se atiende el deseo, hay que amar, solo eso.
Te comprendo ahora musa caprichosa,
te extraño cada momento del tiempo amoroso que tiene la existencia,
como quisiera ser yo con amor, sin razón de tanta existencia
ni conocimiento de tantas cosas malas que se meten en la cabeza,
en todo el cuerpo, de tonalidades blancas y oscuras,
que aprietan, gimen, dan y no son recibidas.
Quisiera amar tanto como tú,
vuelvo a lo de siempre,
se me olvida amar como tú lo haces,
se olvida por costumbre de existencia,
de supervivencia loca en éste mundo que te sacude y revierte los sentidos
sin un momento de hermosura,
si tú no lo haces ver como siempre,
Amor, como nunca había existido.