Para poder configurar una noción sobre algún elemento importante para una cultura determinada, no basta con conocerlo a él o a la cultura en la que se inscribe, sino que es de primordial relevancia el conocer y comprender el contexto histórico en el cual surge, y las implicancias que conlleva el pertenecer a una época determinada, sobre todo si su análisis se enmarca dentro de un estudio histórico-literario.
'La Araucana', única obra de Ercilla, es una obra que entrelaza dos culturas que chocan y se embisten constantemente dentro del poema, la cultura europea (representada por los españoles, quienes eran una potencia en esa época), y la cultura indígena (encarnada en los araucanos), dejando en manifiesto dos grandes verdades: primero, el hecho de que los españoles no pensaban tener tantos problemas al momento de apropiarse de los territorios, y segundo, la gran fortaleza demostrada por ambas culturas, ya que ninguna de las dos se rindió frente a la otra.
Don Alonso de Ercilla y Zúñiga
Alonso de Ercilla y Zúñiga, nació en Madrid, en el año 1533. De origen vasco, no llegó a Chile sino hasta 1556. Cabe señalar que se crió junto con el rey Felipe II, compartiendo su educación y forjando una amistad. Esta relación con Felipe, provoca que Alonso recorra gran parte de Europa junto con el séquito del entonces príncipe, heredero de Carlos V. Fue precisamente estando en Londres, mientras se celebraban las bodas de Felipe, que llegó la noticia de que los araucanos habían asesinado al Gobernador Pedro de Valdivia, lo cual cautiva la atención del poeta. Dentro de los motivos que se señalan, en cuanto al interés de Ercilla por viajar a Chile, se cuentan los siguientes: Una decepción amorosa que lo indujo a buscar una aventura (sin embargo esta idea es rechazada por Montes y Orlandi (1957), por carecer de fundamentos); la idea de que, como todo joven noble de la época, tenía un espíritu aventurero que lo incitaba a buscar de fama y renombre en otras tierras.
Alonso de Ercilla, llega a Chile junto con la delegación traída por el recientemente nombrado gobernador, Jerónimo de Alderete, quien murió durante el viaje. Hurtado de Mendoza fue designado como virrey del Perú, trayendo consigo a sus dos hijos, Felipe y García. Ercilla se queda cerca de un año y medio en Chile, periodo en el cual comienza a escribir "La Araucana", terminándola finalmente en España. Dentro de los tres años que dura su estancia en nuestro continente, participó de las batallas entre españoles y araucanos, además sostuvo un problema con García Hurtado de Mendoza quien lo mando a ejecutar, pero el día en que debía realizarse dicha ejecución, ésta fue cancelada; se especula que Ercilla, al igual que tantos otros autores, comenzó a escribir su poema en la prisión en la cual estaba confinado.
Contexto histórico de "La Araucana"
"La Araucana", se inscribe dentro de un periodo lleno de cambios no sólo en Europa, sino que también en América; cambios que fueron significativos, pero que se manifestaron de diferente forma dentro de cada continente. Recordemos que España, durante el siglo XVI y XVII, era una potencia política, religiosa y económica, lo cual se evidencia en el carácter unitario, expansionista y colonizador que manifestó durante la edad media y comienzos de la edad moderna.
El panorama en Chile, se centraba principalmente en el conflicto bélico entre españoles y araucanos, y en las medidas que tomaban estos últimos para lograr conquistar a un pueblo guerrero e impetuoso, quienes se las arreglaban para mantener a raya a las tropas españolas, e incluso consiguiendo asesinar al entonces Gobernador, Pedro de Valdivia. Tras la muerte de Valdivia, Francisco de Villagra (teniente general de Valdivia), es designado como Gobernador de Chile, tomando de inmediato la decisión de vengar a su predecesor. Villagra enfrentó varias luchas en las que, al igual que el anterior gobernador, los indígenas superaban en número a las huestes españolas, sin embargo, logró destruir diversos fuertes mapuches, además de haber derrotado a los araucanos en Santiago, lugar en donde Lautaro encontró la muerte. En 1558, los españoles hacen posesión del estrecho de Magallanes, completando la exploración marítima del extremo sur.
Mientras la guerra se recrudecía, y los tratos a los indígenas eran cada vez más inhumanos, Hernando de Santillán propone la idea de una tasa que regule las encomiendas, es así como en 1559 se promulga la "tasa de santillán", la cual disponía la cantidad de "indios" para las faenas mineras y agrícolas, además de imponerle al encomendero la obligación de alimentar al "indio", por lo menos tres veces por semana con carne. En 1565, el reino español deja a cargo de la gobernación de Chile a un nuevo organismo llamado "La Real Audiencia", la cual después de siete años fue suprimida y reestablecida en 1609.
En España se vivía un clima totalmente diferente, en donde las procuraciones y problemas provenían desde otros sitios. Luego de la muerte de los Reyes Católicos, Carlos V asumió el reinado de España. Durante este periodo (siglo XVI), España vivió una época realmente gloriosa, ya que no sólo habían logrado la unidad política, social y religiosa dentro de su reino, sino que habían ocupado todos los territorios desde México hasta Argentina, destacando la conquista de los imperios ubicados en México por parte de Hernán Cortes, la conquista de Perú y el descubrimiento de Chile, además de muchas exploraciones que permitieron registrar, de manera más acabada, la geografía de el continente recientemente "descubierto", lo cual nos lleva a concluir que estos siglos se traducen en una gran época de expansión para España.
Sin embargo, a pesar de tratarse de una gran época para España en cuanto a su expansión territorial de ultramar y a la gobernabilidad "imperial" que se suscita durante este periodo, entendiendo que Carlos V reina no sólo a España, sino que además a Alemania, Austria, algunos países bajos, el Franco Condado, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, y los Baleares (herencia que trae consigo debido a la unión de coronas que experimentó gran parte de los principados y casas reales de Europa), el entonces monarca debió enfrentar el fracaso de no poder consolidar su afán imperialista, sumándole el hecho de que no se lograba contrarrestar la Reforma protestante y el Papa Pablo IV amenazaba con romper vínculos con España, por lo cual Carlos V decide abdicar a favor de Felipe II, quien era, netamente, un gobernante español, lo que provocó una separación de los territorios constituyentes del imperio.
Felipe II, mantuvo a España alejada de los problemas ocasionados por la Reforma, ya que los conflictos entre cristianos y moros habían creado en el pueblo español una fuerte unidad religiosa centrada en el catolicismo, además de una estrecha relación entre la iglesia y la corona española, quien se encargó de salvaguardar la fe, no sólo dentro del propio reino español, sino que pretendían extender la hegemonía religiosa de la iglesia católica hacia los territorios recientemente conquistados. Durante el reinado de Felipe II, España vivió conflictos internos, principalmente los conflictos con los moros y las guerras internas que estos provocaban, pero también se vivieron conflictos externos, siendo los más destacados la guerra contra Portugal, la guerra contra Inglaterra, y la guerra que se producía en Chile, entre españoles y araucanos, lo que dejo a España sumida en una economía inestable.
A finales del siglo XVI, el arte sufre un nuevo cambio debido a los sucesos, principalmente religiosos, acontecidos en Europa, transformando el clasicismo renacentista, enriqueciendo las formas, los colores, haciendo del arte un proyecto común que era renovar y propulsar el arte religioso en pos de la lucha contra la Reforma, lo cual se hizo muy fuerte en los sectores populares. Este "nuevo arte" se extendió desde Roma al resto de Italia, llegando a Europa central, Polonia, España y Portugal, países desde los cuales se propago hacia América.
El Barroco
La etimología de la palabra Barroco, además de ser difusa y poco clara, no nos permite un real acercamiento a la esencia de lo que quiere expresar el estilo barroco o al verdadero sentido que se le atribuyó durante la época de su desarrollo. Según Carilla (1971), existen dos explicaciones que marcan el carácter negativo del término, teniendo por un lado el posible origen francés relacionado con "confuso y pedante", y por otro lado, el origen portugués que se utilizaba para señalar una perla irregular, de esto concluye Carilla: "Como vemos, si la etimología o etimologías probables no nos ayudan mucho, sirven, por lo pronto, para subrayar el previsible sentido despectivo que acompañó al vocablo, sentido que se mantuvo hasta nuestro siglo, en que fue barrido (sino borrado) por la crítica reivindicadota."(Carilla, 1971:186).
Atendiendo a lo anterior, debemos considerar el Barroco como un movimiento cultural que, si bien comienza en la arquitectura y artes plásticas, y luego se extiende hasta incorporar a la literatura y la música, abarca todas las expresiones que se manifestaron desde fines del siglo XVI hasta la primera mitad del siglo XIX (siendo en el siglo XVII su época de mayor apogeo). Dicho movimiento surge como una transformación del estilo renacentista, cambiando las formas, los objetos, reflejando la libertad artística, la individualidad, la naturaleza y la realidad. Esto provoca que el Barroco se entrelace con diversas temáticas, lo cual deja una innegable huella cultural que se proyecta por toda Europa (y que más tarde trasciende a América); ejemplo de esto es el estrecho nexo existente entre los conflictos sociales, religiosos y políticos, y las diferentes manifestaciones que tiene este estilo dentro de estos ámbitos.
El Barroco, representa la búsqueda de lo humano individual, de la relación entre el hombre y la naturaleza, y de una interpretación de la realidad, todas ellas tomadas como herencias de un periodo renacentista. Sin embargo, el artista del Barroco se ve enfrentado a la crisis espiritual propia de su época en donde la virtuosidad se utiliza como motor contrarreformista, apelando al "alma" del artista. Esta relación entre el artista y lo divino, se refleja en la relación existente entre la contrarreforma y el arte del Barroco, expresada mayormente a través de la pintura y de la literatura barroca. Esta situación provoca en los artistas una especie de "doble inspiración artística", ya que no sólo se busca la musa en lo real o natural, sino que se vincula de inmediato a algo mas profundo o espiritual, siendo también de manera inversa, debido a que la inspiración también proviene desde lo espiritual, vinculándolo con lo natural o real: "Ese doble impulso de atracción apasionada hacia la realidad concreta y de huida ascética hacia lo infinito, explica la doble tendencia del Barroco: a profundizar y espiritualizar todo lo sensible, de una parte, y hacer sensible de otra por medio de la alegoría todo lo espiritual." (Orozco, 1975:51)
El Barroco en la literatura española
El Barroco en España se da de manera más particular que en el resto de Europa, ya que se recoge este movimiento para impulsar una total cultura anti-reformista, convirtiéndose en un estilo nacional, en donde "España estaba negando, o planteando de otra manera, aquellos valores de la conciencia moderna" (Picón-Salas, 1994:122), retomando conceptos y prototipos propios de la edad media, sobretodo los enfocados a los principios caballerescos patentes en los relatos épicos. Esto no implica que las ideas del medioevo o de la contrarreforma, se tomasen al pie de la letra, sino que, de igual manera, sufren una mutación, de modo que se acercan a la mentalidad del hombre de la época y a la visión individualista y subjetiva de la realidad.
Las principales características de este movimiento, en la literatura española (entendiendo que el poema de Ercilla, si bien territorialmente se puede inscribir como "literatura hispanoamericana", se trata de una obra que se configura con preceptos propios de la península), se refieren a la manera en que es concebido el arte y la forma en la que dicha concepción se manifiesta. Es a partir de esto que se reconocen tres elementos centrales en la caracterización del Barroco: El cambio de percepción en cuanto al concepto de belleza y de embellecimiento; la transformación de los caracteres heredados del Renacimiento; y la reaparición de los ideales religiosos dentro de las expresiones artísticas.
a)El concepto de Belleza: Durante el Renacimiento el arte se centró en retratar la belleza natural de los objetos, destacando el paisajismo y la imitación de elementos propios de la realidad natural, sin embargo, durante el Barroco surge una nueva apreciación de la belleza, enfocada (al igual que en el Renacimiento) en la naturaleza, pero esta vez dándole un carácter artificial que, como señala Carilla (1971), existe una exageración de la belleza, es decir, si bien se retrata la belleza natural de los objetos, estos objetos son embellecidos a través de la exageración estilística de los rasgos que los hacen bellos, dejándonos enfrente de una arte más bien de lo embellecido que de un arte de belleza artificial.
Dentro de la literatura española Barroca, la herramienta más utilizada por los autores es la metáfora, la que provoca un efecto estilístico perfecto al interior de las obras, ya que llevan al límite las palabras, provocando en el lector una lluvia de estímulos sensoriales, en otras palabras, las metáforas provocan que los lectores se acerquen a los objetos de manera que los sientan, los huelan, los degusten, comprendiendo y aprehendiendo la belleza que les atribuyen los autores a los diferentes objetos de la realidad.
Al indicar el carácter de "embellecimiento" mostrado durante el Barroco, no se puede dejar de mencionar que, si bien el concepto de belleza se mantiene desde el Renacimiento, surge una mirada más amplia sobre "lo que es bello y lo que no lo es", principalmente por la fuerte significación que adquiere lo feo y lo grotesco dentro de las concepciones barrocas de belleza, ya sea para realizar comparaciones, o bien para tratarlo de manera particular, en otras palabras, tales conceptos (feo y grotesco), se manifiestan, en primer lugar, como una comparación entre algo bello y algo feo, de modo que la belleza del objeto indicado se pueda exaltar mayormente. En segundo lugar, el tomar caracteres que resalten una imagen grotesca o fea, sirvió para desarrollarlas de manera aislada, de manera que, por un lado, posibiliten la creación de una sátira más burlesca o, por otro lado, una noción de belleza centrada en la fealdad.
b)Del Renacimiento al Barroco: El Renacimiento proporcionó al Barroco algunos aspectos estilísticos y conceptuales que en un principio no se separaban tanto entre un movimiento u otro, sin embargo, a medida que el Barroco se fue potencializando y sus formas fueron adquiriendo valor estético y artístico, se establecieron visiones propias de los rasgos heredados del Renacimiento. Como ejemplo de esto, se pueden identificar algunos aspectos como: el vitalismo que se vivió durante el Renacimiento lo encontramos en el Barroco (especialmente en el español) como un desengaño y un pesimismo y negación de la vida; la utilización de alegorías, elementos propios de la edad media y del humanismo renacentista, se visualizan en el barroco español "no tanto en el sentido dualista de separación de dos mundos, ideal y real, (...), sino para alumbrar con una luz nueva, más artificial o expresionista- diríamos hoy- el campo de la realidad." (Picón-Salas, 1994:127); en la fase de transición desde el Renacimiento hacia el Barroco resurgen las epopeyas nacionales, como es el caso de "La Araucana" de Ercilla u "Os Lusíadas" de Camoens. Se debe destacar que es, particularmente en España, en donde las obras sí alcanzan un carácter nacionalista, ya que los españoles estaban alejados de la mayoría de los problemas que conllevaba la Reforma, y de los cambios de pensamiento que sufría la mayoría de Europa, provocando que las obras que surgen en el reino español tengan un estilo nacional, sin influencias de las corrientes reformistas, pero con un marcado perfil contrarreformista.
c)Los ideales religiosos: El Barroco se caracteriza por el resurgimiento de los ideales cristianos, particular y principalmente los ideales católicos, en donde el arte sirve de instrumento de la religión y de los principios contrarreformistas. Dentro de este resurgimiento (entendamos que los ideales católicos también se dieron en siglos anteriores, pero sin el contexto socio-religioso en el cual se desarrollan en el Barroco), España e Italia se alzan como los principales pilares de una contrarreforma, siendo en estos países donde el espíritu del Barroco alcanzan su mayor fuerza.
La idea central del espíritu contrarreformista, reflejado en el Barroco, se relaciona con el concepto de artista que se forjaba durante este periodo: "el artista, con las imágenes y pinturas, no sólo instruya y confirme al pueblo, recordándole los artículos de la fe, sino que además le mueva a la gratitud ante el milagro y beneficios recibidos, ofreciéndole el ejemplo a seguir, y, sobre todo, excitándole a adorar y aun a amar a Dios". (Orozco, 1975: 47)
En la literatura española se vive una exaltación de la religiosidad, lo cual queda en manifestado desde el siglo XVI, siglo en el cual surgieron diversas personalidades religiosas que, si bien, trataron temáticas católicas, no enfrentaron los problemas que acontecieron durante la Reforma protestante, siendo en esta época en donde los escritores "ven en las letras el vehículo por excelencia de la fe" (Carilla, 1971: 217), llenando sus escritos con los ideales contrarreformistas, haciendo de la literatura barroca española el reflejo más importante de un catolicismo que busca sobre ponerse e imponerse a un conglomerado de contrariedades e interpretaciones de la fe cristiana.
La literatura barroca en América
Si vemos el Barroco en España y lo comparamos con el Barroco hispanoamericano, podemos identificar claramente que se trata de concepciones totalmente diferentes, principalmente porque los problemas que enfrentan ambas culturas son diferentes entre sí. España enfrenta la reforma protestante y una mentalidad europea que se aleja de los precedentes católicos que tanto se defendían en el territorio español, en cambio en América los criollos no se enfrentan a una protesta religiosa que busca cambiar los principios y creencias de las personas, sino que, si pensamos que fueron los españoles quienes llegaron a nuestro continente imponiendo su religión, encontramos una dualidad cultural en los criollos propio del mestizaje vivido en esta época. Por este motivo, el conflicto principal se desarrolla entorno a la búsqueda de una identidad propia y a la aceptación del carácter híbrido de la cultura americana.
Los principales puntos del Barroco que se identifican en el texto de Picón-Salas (1994), en relación a la literatura propia de Hispanoamérica se pueden resumir en dos puntos principales: el exotismo literario y el misterio que comprende lo sagrado. En mi opinión, en ambos puntos se evidencia la dualidad cultural de los hispanoamericanos, ya que por un lado se comienzan a enfrentar a las otras culturas a lo largo del mundo, primordialmente con la cultura oriental, portuguesa y africana, viendo en ellas una esencia exótica muy fuerte, pero a la vez, ellos también se sienten exóticos frente a los ojos de los europeos y frente a sus propios ojos, debido a su origen cultural indígena, pero que se marca y se constituye con la mezcla de dicha cultura indígena con la cultura europea. En cuanto al segundo punto (el misterio de lo sagrado), también se relaciona con la mezcla cultural, ejemplo de ello son los diversos escritos que buscan relacionar los preceptos cristianos con los indígenas, se busca explicar el origen de los pueblos americanos a través de la Biblia. Por ende, y a diferencia de España en donde se exalta lo religioso, en América se entiende lo sagrado como algo intrínsecamente maravilloso que no necesita de ornamentos que lo realcen.
Rasgos del Barroco español en "La Araucana"
Antes de comenzar a identificar los rasgos del Barroco español en el poema épico de Ercilla, me gustaría señalar dos ideas que tengo sobre el estudio de este poema: Como punto de partida, es importante reconocer y entender que el poema de Ercilla, "La Araucana", no es contemporánea al estilo barroco desarrollado en Europa (en este caso el desarrollo alcanzado en España), no obstante, esto no resta que en el poema aparezcan rasgos de dicho estilo, que más tarde se manifestaría de forma mucho mas clara en la literatura española barroca. Seguido de esto, es necesario resaltar el hecho de que se va a tratar de un estudio centrado en una perspectiva española y no americana, debido a que Ercilla era español y su escritura se configura a partir de cánones propios de Europa. En otras palabras, los rasgos barrocos que aparecen dentro de la configuración de "La Araucana" se relacionan con la literatura barroca española, debido no sólo a una distancia de épocas entre el poema y la literatura barroca hispanoamericana, sino además de una diferencia entre las concepciones culturales que tienen ambas manifestaciones del Barroco, lo cual provoca un alejamiento de los fundamentos hispanoamericanos.
Aclarados estos puntos, es posible distinguir los rasgos del Barroco español que aparecen dentro de la configuración de "La Araucana", los cuales se relacionan principalmente a la transición del Renacimiento hacia el Barroco, y el concepto de belleza, y la exaltación de ésta, a partir del embellecimiento. En primera parte, se encuentra el surgimiento de una epopeya nacional propia del paso desde un Renacimiento a un Barroco, pero entendamos que el carácter nacionalista del poema de Ercilla no se debe mirar a partir de una nacionalidad chilena o, en último caso, hispanoamericana, sino que se trata de una epopeya nacional totalmente española, ya que crea una unidad nacionalista a partir de un enemigo en común: los araucanos. A pesar de la clara identificación española que tiene Ercilla al hablar de "los nuestros", refiriéndose a los españoles, y "los enemigos", haciendo alusión a los araucanos, el poeta manifiesta una gran simpatía por estos indígenas que no se dejan domar ni gobernar por ningún rey.
Otro de los puntos importantes, en cuanto al carácter nacionalista del poema de Ercilla, es el hecho de que el principal destinatario del poema es el rey Felipe II, infiriendo que el principal objetivo del poema, especialmente de la primera parte, es crear una conciencia en los españoles, denunciando la ambición, los abusos y los excesos que tenían éstos en el territorio chileno: "Se trata del poema épico sobre el heroico alzamiento y la desaparición de un pueblo que impone respeto y admiración al conquistador y que debería servirle, según la intención del autor (Ercilla), de espejo de sus propios defectos y debilidades." (Pollmann, en Buck, 1982: 258).
Como segundo elemento de la configuración barroca de "La Araucana", resalta el concepto de belleza aplicado dentro de este poema, concepto que se manifiesta en el embellecimiento de los araucanos y de los españoles. La belleza del pueblo araucano, especialmente de las mujeres y de los guerreros, si bien se puede entender como una belleza exótica, no pienso que se relacione particularmente con un carácter propio del Barroco hispanoamericano, por el contrario, se trata de un exotismo característico de una cultura y de una raza que se está recién conociendo, por lo cual la visión que se establezca de ésta va ser siempre una visión que reflejará la belleza desconocida, exótica del pueblo araucano. Esto, en mi opinión, crea en el poeta un nuevo concepto de belleza que se manifiesta en la descripción que hace de la mujer indígena. La belleza que presenta el poeta, en cuanto a los españoles, se centra más que nada en la descripción de la mujer española. Al leer el poema, se puede concretizar una suerte de contraste entre la mujer indígena y la mujer española, presentando a esta como un ser mucho más delicado y débil que la mujer nativa. Esta última, se presenta como aguerrida, participante de las batallas, a diferencia de la "dama" española que se muestra como una mujer hermosa, pero frágil.
En cuanto a los ideales religiosos representados en el poema de Ercilla, estos no tienen un carácter contrarreformista ni mucho menos, pero sí se asemejan bastante a la visión que se tenía, y que se reflejaba en la literatura española, sobre los judíos. Los judíos que habitaban el territorio español eran vistos como enemigos (al igual que los araucanos), no sólo de los españoles sino que de la iglesia católica, eran señalados como anti-cristianos. En la epopeya de Ercilla, se relaciona a los araucanos con el demonio ("Eponamón"), especialmente en los rituales que hacen antes de cada batalla. Además, se deja claro que los araucanos no creen en pecado, no tienen Dios, sino que se fían simplemente de las habilidades bélicas de su pueblo. Esto provoca en el español, un deseo de cristianizar a los araucanos y, al igual que en España, lograr una unidad religiosa entorno a las leyes y principios católicos en este nuevo territorio.
Conclusiones
Una vez realizado este trabajo, no puedo dejar de indicar dos aspectos que surgen a partir de la investigación realizada: primero, el ya mencionado hecho de que, si bien el poema épico de Ercilla no se escribe durante la época de desarrollo de la literatura barroca española, esto no evita que existan rasgos propios de ésta dentro de dicho poema. Estos caracteres se muestran desde una perspectiva diferente, principalmente por tratarse de un poema que, por un lado, se ubica en la transición del Renacimiento hacia el Barroco, y por otro, se escribe no desde una mirada sobre la propia cosmovisión española, sino que debe y busca integrar una visión de una nueva raza de hombres que no se conoce y que se aleja de todo lo conocido hasta ese entonces.
En segundo lugar, y a juicio final, creo que existe un problema en cuanto al estudio de "La Araucana", debido a que siempre se la ha estudiado como el libro de cabecera de la cultura literaria chilena, siendo que se trata de un libro total y completamente español. Si bien el poema de Ercilla, no sólo se le ha concedido una noción de texto hispanoamericano por haberse inspirado y comenzado a escribir en nuestro territorio, sino además, por retratar la cultura del pueblo araucano, llegando a entenderse como un texto histórico-cultural. Debo señalar que la admiración de Ercilla por los araucanos, que ha sido tratada como uno de los fundamentos para estudiar a "La Araucana" como un texto patrimonial chileno, para mí, es una estrategia que le permite al poeta realzar al pueblo español por sobre los indígena chilenos. Entendamos esta idea desde la siguiente perspectiva: ¿Por qué un autor escribiría un poema, enalteciendo a quienes el mismo considera sus "enemigos", además, perteneciendo al ejército español, siendo español y dedicándolo al rey español, Felipe II?
El único argumento que considero válido para creer que la epopeya de Ercilla deba estudiarse dentro de la literatura chilena e hispanoamericana, es que se trata de un texto que retrata las características del pueblo araucano. No hay duda de que esto es relevante para nuestra cultura y para identificar rasgos de nuestra identidad, sin embargo, y con esto vuelvo a la idea de que el poema de Ercilla se ha tratado como, prácticamente, el comienzo de nuestra literatura, creo que es un texto que se debería estudiar y analizar con una mirada fundamentalmente europea, ya que sus rasgos pertenecen a los preceptos propios de una literatura española que se ve enfrentada a una nueva realidad y a nuevos conflictos. Estos últimos dan el pie para que el autor exalte al ejército español que, a pesar de enfrentarse a los hombres más aguerridos, fuertes y notables, que nunca han sido dominados por algún rey, logran conquistar el territorio chileno.
En definitiva, toda la grandeza que manifiesta el poeta para referirse a los araucanos, no es más que una herramienta para configurar la valentía que demuestra el ejército español, y para glorificar las proezas realizadas por los guerreros europeos. Ercilla, manifiesta la superioridad numérica de los indígenas, canta sobre la inteligencia de Lautaro, el coraje de Colocolo y la fortaleza física de Caupolicán, pero hace esto para hacer prevalecer sobre todas estas cualidades a la cultura española ¿acaso Homero no hace lo mismo cuando enaltece a Héctor para demostrar que Aquiles era superior? En mi opinión Ercilla hace lo mismo en "La Araucana".
Referencias bibliográficas
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Carilla, Emilio. (1971). Literatura española (momentos, géneros, obras), Tomo I. Tucuman: Universidad Nacional de Tucuman.
Ercilla y Zúñiga, Alonso de. (1967). La Araucana. Barcelona: Editorial Sopena.
Fortín, Carlos. (1982). Historia General de Chile, Tomo I, Santiago: Ediciones Continental Limitada.
Koenigsberger, H. G. y Mosse, George (1974), Europa en el siglo XVI, Madrid: Aguilar.
Montes, Hugo, y Orlandi, Julio. (1957). Historia de la literatura chilena. Santiago: Editorial del Pacífico S. A.
Orozco, Emilio. (1975). Manierismo y Barroco. Madrid: Ediciones Cátedra S. A.
Picón-Salas, Mariano, 1994. De la conquista a la independencia. México: Fondo de cultura económica.
Pollman, Leo: "La épica renacentista." En: Buck, August, 1982. Literatura Universal. Renacimiento y Barroco Tomo 9-10; pp. 204-267. Madrid: Editorial Gredos.
Guillermo González Hernández