¿Algunas de estos casos es tuyo u otro:?
"En mi carrera me he planteado metas que siempre he alcanzado y ahora gozo de un éxito profesional extraordinario, pero al precio de vida personal y familiar. Ya no conozco a mi mujer ni a mis hijos. Ni siquiera estoy seguro de conocerme a mi mismo, ni de saber que me importa realmente. He tenido que preguntarme ¿Vale la pena?"
"He llegado a la meta que me plantee, pero fue muy efímero o corto el tiempo del gozo, y el camino muy penoso, seguiré incesantemente otra nueva meta y seguro que pasará lo mismo?"
"Se y siento que el licor me hace daño, pero no puedo dejar de beber por mis múltiples compromisos".
"He asistido a un curso tras otro sobre dirección de empresas, espero mucho de mis empleados y me empeño en ser amistoso con ellos y en tratarlo con corrección. Pero no siento que me sean leales en absoluto. Creo que si por un día me quedara enfermo en casa, pasarían la mayor parte del día en los pasillos. ¿Por qué no consigo que sean independientes y responsables, o encontrar empleados con esas características?"
"Con mis empleados converso cosas exclusivamente relacionadas al trabajo, pues de lo contrario, esos se pasan de la raya o son muy confianzudos"
Algunos son casos que ya notables autores han visto en su consultoría diaria tales como Stpehen R. Covey, Nathaniel Branden, y otros de nuestra experiencia personal.
Recuerdo mucho que años tras asistí a un seminario sobre "Calidad Total Aplicado a los Sistemas de Información", dictado por un eminente expositor con fama internacional, que nos mencionaba que en los cursos dictados al área de ventas había un punto sobre "la importancia de Sonreir", nos mencionaba que en ciertos intervalos de tiempo (1/2 hora) el expositor interrumpía su charla y mencionaba con euforia "Sonrían", "Sonrían", cuando yo me preguntaba "como se va sonreír si en el interior muy nuestro se siente tristeza, ¿acaso era válido pasarse la vida fingiendo entimientos?.
Y les hago un siguiente pregunta amigo lector, cual valora usted más, ¿que venga una vendedora con una amplia sonrisa, pero fingida (y además notable, pues la mentira no se puede ocultar bien) u otra vendedora con una sonrisa moderada pero muy sincera?
¿Cuál cree que es mejor y mas duradero, que lo entrenen a usted y a su personal en aprender a sonreir, o explorar por que su vendedora no sonríie e intentar diluir ese sentimiento, y ver una solución mas estable, fortificante tanto para ella, usted o su organización?
---
Julio Reyes A.
contacto@chavinconsulting.com
www.chavinconsulting.com